CAEB reclama “reformas para impulsar la competitividad de las empresas y su capacidad de generar empleo”

Carmen Planas: “La evolución del empleo podría verse comprometida en los próximos meses, tanto por la progresiva desaceleración del ritmo de crecimiento, como por los riesgos a la baja de la economía”

La afiliación de trabajadores pierde fuelle y crece a un ritmo (1,9%) inferior a la media nacional (2,3%), mientras que la tasa de paro (8,6%) se mantiene en niveles similares a los del ejercicio anterior

Puede escuchar y descargar las declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, pulsando aquí.

Palma, 5 de noviembre de 2019.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado las cifras de afiliación a la Seguridad Social y paro publicadas hoy, destacando su “preocupación” por el hecho de que “en línea con la última Encuesta de Población Activa, los datos registrales confirman que la creación de empleo avanza a un ritmo cada vez menor”.

Planas ha explicado que el número medio de trabajadores afiliados a la Seguridad Social durante el mes de octubre (535.607 personas) se ha incrementado un 1,9% respecto al mismo periodo del año anterior, un porcentaje que representa el avance interanual más moderado desde el inicio de la recuperación económica e inferior a la media nacional (2,3%).

Sin embargo, ha señalado que “en este contexto, los registros de afiliación apuntan a que el ritmo de creación de empleo ha perdido fuelle en octubre tanto en los sectores de la industria (1,4% vs 2%, septiembre) y la construcción (4% vs 4,3%, septiembre) como, especialmente, en los servicios (1,8% vs 2,3%, septiembre)”.

En consecuencia, el número de personas inscritas en la oficinas de empleo de las islas en octubre (50.586 personas) se ha incrementado levemente respecto al mismo mes del ejercicio anterior (0,7%), una circunstancia que ha hecho extensiva al ámbito de la construcción (2,8%) y los servicios (1,1%). La tasa de paro registrado se ha situado, así, en el 8,6% de la población activa, un porcentaje que apenas rebaja en una décima el observado un año antes (8,7%), pero que se mantiene significativamente por debajo de la media nacional (18,8%).

Desde esta perspectiva, la presidenta de CAEB también ha recalcado que “la evolución del empleo podría verse comprometida en los próximos meses, además, tanto por la progresiva desaceleración del ritmo de crecimiento que apuntan las principales previsiones económicas, como por los riesgos a la baja que aún persisten en el marco nacional e internacional”.

Por ello, “desde CAEB instamos a profundizar en reformas que permitan impulsar la competitividad de las empresas y favorecer, así, su capacidad para seguir generando empleo y rentas en Balears”.

CAEB califica de “grave error” y de “engaño a los ciudadanos” la propuesta de Cort de crear una comercializadora energética pública municipal

Los responsables municipales faltan a la verdad tanto por inflar la previsión de ahorro, como por ocultar a los ciudadanos los riesgos de generar grandes pérdidas que deberán cubrirse con nuevos impuestos 

El Ayuntamiento tiene un amplio espacio de mejora en el que la clave debe ser la implantación de una correcta estrategia municipal de gestión de la energía

Palma, 26 de marzo de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) califica de grave error y engaño a los ciudadanos la propuesta del Ayuntamiento de Palma de crear una comercializadora energética pública municipal, considerándola una ocurrencia marcada por un evidente enfoque electoralista. CAEB señala que se trata de un despropósito que los responsables municipales han presentado faltando a la verdad, tanto por inflar de forma exagerada e irreal la previsión de ahorro, como por ocultar a los ciudadanos los riesgos que comporta una actividad, que en el mejor de los casos conlleva un escaso margen de beneficio, pero que encierra un riesgo muy elevado de generar grandes pérdidas que deberán ser cubiertas gravando con más impuestos a los ciudadanos.

CAEB considera que el Ayuntamiento tiene un amplio espacio de mejora en el que la clave debe ser la implantación de una correcta estrategia municipal de gestión de la energía y no la creación de una comercializadora pública, entendiendo que la administración está para gestionar con eficacia y con eficiencia, no para montar empresas.

La Confederación señala asimismo que los responsables municipales demuestran adolecer de un conocimiento profundo sobre la materia que les permita ver que la actividad de comercialización es el eslabón más débil y arriesgado de la cadena energética. No en vano, los operadores independientes tienen grandes dificultades para mantener la actividad y las empresas verticalmente integradas compensan las pérdidas en la comercialización de energía con los beneficios que reportan otras actividades como son la generación y la distribución que, en todo caso, quedarían fuera de la actividad municipal.

 

Una actividad con altos riesgos

La comercialización es una actividad de riesgo ya que supone comprar energía a un precio variable vendiéndola a un precio fijo y preestablecido con mucha antelación, lo que impide tener certeza sobre el comportamiento del mercado ya sea por la climatología -viento y lluvias que condicionen la generación eólica e hidráulica, temperaturas cálidas u olas de frío que bajen o suban la demanda-, el precio de las materias primas –carbón, petróleo y gas– en los mercados internacionales condicionados por la geopolítica mundial, los derechos de emisión de CO2, etcétera, por lo que hay un riesgo de mercado muy elevado en cuanto a la hora de fijar el precio de la energía al cliente final.

Además, el comercializador tiene que pagar por adelantado todos los costes de la energía, así como los peajes, impuestos y tasas que se pagan en la factura. Además, debe participar económicamente del Fondo Nacional de Eficiencia Energética para dotar de recursos al Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), y cargar también el coste de financiación del bono social eléctrico y de los impagos de las facturas de los clientes vulnerables. Asimismo, debe cubrir todos los costes de captación, costes administrativos y operativos. Por todo ello, la empresa comercializadora afronta unos costes muy elevados para obtener, en el mejor de los casos, un beneficio mínimo, siendo muy alto el riesgo de incurrir en grandes pérdidas.

Por consiguiente, ante la evidente ausencia de sentido económico de la propuesta del Ayuntamiento de Palma de crear una comercializadora pública municipal, CAEB alerta sobre sus riesgos y costes ya que no irían contra el patrimonio de empresas o de sus accionistas, sino contra los Presupuestos del Ayuntamiento y, por tanto, de todos los ciudadanos, entre quienes se socializarían las pérdidas con independencia de si son clientes o no de dicha comercializadora.

CAEB señala que no es una inversión que conlleve ahorros con respecto a la factura actual sino que, al contrario, es posible que fruto de su inexperiencia, la comercializadora municipal incurra en desvíos en la compra de energía y en sus previsiones de demanda, que carezcan de estrategias de gestión de la energía para cubrir parte de la demanda con coberturas o productos de futuro, y que finalmente el Ayuntamiento, y los ciudadanos, se vean más expuestos a los riesgos de mercado y por tanto incurran en más gastos de lo que supondría abrir un concurso público y que los suministros se adjudiquen a la comercializadora económicamente más eficiente.