CAEB defiende “la necesidad de nuevas medidas que sirvan para incrementar la productividad como vía para aumentar los salarios”

“Las empresas están ofreciendo salarios más elevados y empleos de mayor calidad a profesionales de los que, sin embargo, nuestro mercado laboral carece”, ha destacado Carmen Planas 

El IPC de diciembre, referencia para la revisión de precios y salarios, asciende hasta el 1% al dispararse la inflación en diciembre espoleada por los precios de la energía

Palma, 15 de enero de 2020.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que señalan que el índice de precios de consumo (IPC) cerró el pasado ejercicio con un incremento interanual del 1% en diciembre. Esta tasa supera en seis décimas la anotada en noviembre (0,4%), por lo que Planas ha defendido “la necesidad de nuevas medidas que sirvan para incrementar la productividad como vía para aumentar los salarios”.

“Es preciso formar a las personas atendiendo a las necesidades reales de las empresas”, ha añadido la presidenta de CAEB. “Hay una gran demanda de trabajadores cualificados en especialidades de grado medio y superior de Formación Profesional y determinados estudios superiores por los que las empresas están ofreciendo salarios más elevados y empleos de mayor calidad a profesionales de los que, sin embargo, nuestro mercado laboral carece”, ha destacado Carmen Planas

Esta evolución pone de manifiesto que la progresión de los precios de consumo se ha acelerado de manera significativa en los últimos compases del ejercicio, después de haber evidenciado claros síntomas de estancamiento desde junio (0%) hasta octubre (0,1%).

En este contexto, el aumento de la inflación se explica, fundamentalmente, por el encarecimiento del precio del petróleo y su efecto sobre los productos vinculados a la energía, como es el caso de los carburantes y combustibles (4,9% vs -5,3%, octubre). Y es que el barril Brent, el crudo de referencia en Europa, ha cerrado el ejercicio con una cotización (69,05 $) que supera en más de una quinta parte la registrada un año antes (56,23 $). Además, la trayectoria de los precios también se ha acelerado por lo que respecta tanto a los alimentos no elaborados (3,6% vs 2,4%, octubre) como a los servicios (2,1 vs 1,6%, octubre), entre los que se incluyen los relacionados con la hostelería (3,1% vs 2,1%, octubre), el transporte (4,5% vs -1,2%, octubre) y el ocio y la cultura (1,3% vs 1%, octubre).

Como resultado de esta evolución, el IPC ha saldado el pasado ejercicio con un crecimiento medio del 0,5%, un avance que, en todo caso, pone de manifiesto un comportamiento más contenido que en años anteriores (1,5%, 2018; 2,1%, 2017).

La evolución de los precios de consumo se sitúa por encima del coste laboral, lo que repercute en el poder adquisitivo de los hogares

La relevancia del dato de IPC de diciembre deriva especialmente de su uso recurrente en la actualización de los salarios –pues ejerce de base sobre la que llevar a cabo el incremento de sueldos a principio de año– así como de otras rentas, como es el caso de los alquileres, las pensiones de alimentos, etc. Desde esta perspectiva, el crecimiento de los precios de consumo durante el pasado ejercicio se ha situado por encima del avance medio que ha experimentado el coste salarial mensual (1.796,59€, 3º trim.) en los nueve primeros meses del año (0,3%), lo que podría repercutir en el poder adquisitivo de los hogares.

Adicionalmente, cabe señalar que inflación subyacente, que marca el nivel hacia el que tiende la inflación general más allá del corto plazo, se ha incrementado en diciembre a un ritmo (1,2%) aún mayor que el índice general.

A pesar de ello, la CAEB prevé que, de acuerdo con el actual contexto de desaceleración económica, la inflación adoptará una trayectoria más estable a lo largo del presente ejercicio y se mantendrá, por tanto, en tasas inferiores al objetivo de inflación de la zona del euro (2%).

Los salarios crecen por encima de la inflación y mejora el poder adquisitivo de las familias

Favorece, por tanto, que el consumo privado contribuya a mantener la senda de crecimiento de la economía regional a lo largo del ejercicio

La desaceleración de los precios energéticos y los alimentos no elaborados contribuye a contener la inflación 

Puede escuchar la valoración de la presidenta de CAEB, Carmen Planas sobre el Plan de Empleo presentado hoy por el Govern

Palma, 15 de julio de 2019.- Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos al índice de precios de consumo (IPC) indican que la inflación ha continuado desacelerándose durante la primera mitad del año. Prueba de ello es que el IPC ha avanzado a lo largo del primer semestre a un ritmo interanual medio (0,7%) inferior al anotado el ejercicio anterior (1,5%), una evolución que se ha hecho especialmente palpable en el mes de junio (0%).

Esta circunstancia se achaca, principalmente, a la progresión más contenida que a lo largo del primer semestre han registrado algunos de los precios más volátiles de la cesta de consumo, como son los de los alimentos no elaborados (1,9% vs 2,7%, 2018) y los vinculados a la energía, como carburantes y combustibles (2,2% vs 7,1%, 2018). Particularmente, detrás del comportamiento de los precios energéticos, se encuentra, sin duda, el mayor grado de estabilidad que muestra el precio del petróleo tras los episodios de elevada volatilidad experimentados en los últimos ejercicios. No en vano, la cotización del barril Brent, el crudo de referencia en Europa, se ha mantenido durante la mayor parte del primer semestre en valores inferiores a la barrera de los 70 dólares por barril (65,7$, junio), a diferencia del pasado ejercicio, cuando el precio llegó a sobrepasar los 80 dólares por barril (81,6$, noviembre). Este hecho ha contribuido a que la contención de los precios esté siendo percibida por los consumidores, pues el indicador que aproxima el comportamiento de los precios de aquellos de bienes de compra más frecuente también ha avanzado durante el primer semestre (1,2%) a un ritmo inferior al del año anterior (1,8%).

En este contexto, cabe señalar que si se contabiliza la trayectoria de los precios sin los elementos más volátiles como la energía o los alimentos no elaborados –lo que se conoce como inflación subyacente–, la progresión de los precios entre enero y junio ha mostrado una evolución aún más contenida (0,4%) que el índice general. La inflación se mantiene, por tanto, alejada del objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo (2%), una circunstancia que se espera tenga continuidad durante los próximos meses en un contexto de progresiva desaceleración de las economías europeas, entre ellas la de Balears, y donde la política monetaria conservará un perfil marcadamente acomodaticio en la zona del euro, con los tipos de interés situados en mínimos históricos (0%) al menos hasta la segunda mitad del próximo año.

 

Se refuerza el poder adquisitivo de las familias

En este contexto, CAEB apunta que, a tenor de la evolución de la inflación, la progresión de los salarios durante la primera mitad del año ha contribuido a reforzar el poder adquisitivo de las familias. Según la última estadística disponible, los convenios registrados hasta el mes de junio incorporan un incremento salarial medio pactado del 1,98%. Por su parte, durante el primer trimestre, el coste salarial medio mensual (1.771,75 €), se ha incrementado un 1,1% respecto al mismo periodo del año anterior, avance que supera con creces la inflación acumulada durante este periodo (0,7%).

Ello beneficia la capacidad de gasto de las familias y favorece, por tanto, que el consumo privado contribuya a mantener la senda de crecimiento de la economía regional a lo largo del ejercicio.

 

La inflación se acelera en junio por el encarecimiento de la energía

La subida del precio del petróleo se traslada coyunturalmente a los precios de consumo, si bien no se observan presiones inflacionistas más allá del corto plazo

Palma, 13 de julio de 2018.- Según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el índice de precios de consumo (IPC) se ha elevado en el mes de junio hasta el 2,2%, tasa que representa la mayor alza de la inflación desde el mes de abril del pasado ejercicio (2,7%).

Esta circunstancia se achaca, principalmente, al encarecimiento de los productos energéticos, cuyo precio se ha incrementado con intensidad (9,5%) tras la contención mostrada en el primer trimestre (-0,3%). Detrás de este comportamiento se encuentra, sin duda, la subida del precio del petróleo. Y es que la cotización del barril Brent, el crudo de referencia en Europa, se ha situado a lo largo del segundo trimestre del año por encima de los 70 dólares por barril (73,8$, junio), barrera que no se superaba desde noviembre de 2014 (79,28$). Particularmente, el repunte los precios ha resultado especialmente visible en el caso de los carburantes y combustibles (11,7%), lo que ha contribuido a que el aumento del IPC haya sido plenamente percibido por los consumidores, tal y como señala el incremento del indicador de precios de bienes de compra frecuente (2,2%).

Con todo, si se contabiliza la evolución de los precios sin los elementos más volátiles como la energía o los alimentos no elaborados –lo que se conoce como inflación subyacente– el avance interanual ha resultado significativamente más moderado (1,1%). Por ello, CAEB no aprecia riesgos de presiones inflacionistas más allá del corto plazo, en la medida en que la inflación subyacente, que marca la tendencia de los precios a medio y largo plazo, ha mantenido a lo largo de la primera mitad del año una evolución (1,1%, 2º trim. vs 1,3%, 1r trim.) más estable que el índice general y, en todo caso, inferior al objetivo de estabilidad de precios del Banco Central Europeo (2%).

El avance de los salarios supera el alza de los precios y favorece el poder adquisitivo de las familias

En este contexto, CAEB apunta que la progresión de los salarios durante la primera mitad del año ha contribuido a mitigar el efecto de este aumento de la inflación sobre el poder adquisitivo de las familias. Según la última estadística disponible, los convenios registrados hasta el mes de junio incorporan un incremento salarial pactado del 3,63%, el más elevado del conjunto estatal. Por su parte, durante el primer trimestre, el coste salarial medio mensual (1.752,65 €), se ha incrementado un 2,9%, avance que supera con creces la inflación acumulada durante este periodo (0,9%) y se sitúa entre los más elevados de la distribución autonómica, tan solo por debajo del anotado en Cataluña (3,2%).

Ello favorece el consumo privado, razón por la cual CAEB prevé que este agregado conservará un ritmo de avance sostenido durante la segunda mitad del año, contribuyendo, así, a mantener la senda de crecimiento de la economía regional a lo largo de este ejercicio.

CAEB valora “positivamente” el dato del IPC al cierre de 2017 porque “equivale a una subida del poder adquisitivo”

El IPC de diciembre, que referencia la revisión de precios y salarios, se queda en el 1,3%

La subida del poder adquisitivo favorece el consumo privado y, con ello, la producción de las empresas

Palma, 12 de enero de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado “positivamente” el dato de cierre del año 2017 del Índice de Precios al Consumo (IPC) porque “equivale a una subida del poder adquisitivo” ya que cerró diciembre con una tasa anual del 1,3%, tres décimas por debajo de la del mismo mes del año anterior (1,6%), según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La importancia del IPC de diciembre radica en que es el indicador clave para calcular las subidas de salarios y otras rentas como por ejemplo los alquileres. En este sentido, el IPC de diciembre se utiliza en los diferentes convenios laborales como base sobre la que llevar a cabo el incremento de sueldos a principio de año, la revisión de los precios de alquiler o para calcular la actualización de las pensiones de alimentos. Así mismo se considera también una referencia para las subidas de las pensiones.

Si bien en la última estadística los salarios sujetos a convenio aumentaron en 2017 una media del 1,28% (vs 1,43%, España), el coste salarial medio mensual, 1.709,47€ euros, subió durante los primeros nueve meses del año un 2,6% (vs 0 %, España). Esta circunstancia, combinada con la subida del IPC, “equivale a una subida de poder adquisitivo”, ha explicado Carmen Planas. “Y, en Balears, dada la importancia del consumo en el mantenimiento de la senda de crecimiento, es positivo porque las empresas siguen produciendo ante la posibilidad de vender más”, ha añadido.

Se da la circunstancia de que la senda de moderación del IPC se ha producido después de que en el primer trimestre del pasado año se elevará hasta el 2,7% como consecuencia del efecto base derivado del descenso del petróleo un año antes.

El IPC comenzó el año pasado en niveles interanuales elevados, al alcanzar el 2,7% en los tres primeros meses. Esta senda se rompió en mayo, cuando el IPC se situó en el 2,2% y se empezó a moderar hasta alcanzar el 1,3% de diciembre. Con todo, la media anual (2,1%) supera con creces la media del año 2016 (-0,1%). Desde esta perspectiva, las partidas más estrechamente vinculadas a la energía se han situado como las más inflacionistas de la cesta de consumo en 2017, como es el caso de los transportes (4,1%) o la vivienda y sus suministros (4%). Este hecho ha contribuido a que el aumento de los precios percibido por los consumidores, aproximado a través del indicador de precios de bienes de compra frecuente, haya resultado ligeramente superior al del IPC general (2,5%).

Si se contabiliza la evolución de los precios sin los elementos más volátiles como la energía o los alimentos no elaborados (inflación subyacente), la tasa anual se sitúa en el 1,4%, claramente por encima de la correspondiente al ejercicio anterior (0,9%). Esto indica que la economía se encuentra fuerte, transitando por una fase de expansión. En todo caso, la CAEB no ve todavía peligro porque la inflación (aumento sostenido y generalizado de los precios) se mantiene en niveles consistentes con el objetivo de estabilidad de precios. De hecho, a pesar del fuerte repunte de la actividad, la inflación se mantendrá en 2018 por debajo aunque cercana al objetivo del banco central (2%).