La “cooperación empresarial estratégica”, clave para la “ineludible” reconversión del comercio en Balears

CAEB e Impulsa Balears presentan el monográfico ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’, que analiza la situación actual del sector y define tendencias de futuro

La apuesta por un marco regulatorio que favorezca al comercio de forma trasversal y la incorporación de talento y tecnología principales líneas de acción para el futuro del comercio balear

 

Puede descargar aquí el informe ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’

Puede escuchar aquí las declaraciones de Carmen Planas, presidenta de CAEB

Puede escuchar aquí las declaraciones de Antoni Riera, director técnico de Impulsa Balears

Palma, 4 de febrero de 2018.- La sede de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha sido el escenario de la presentación este lunes del Informe Monográfico Sectorial ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’, promovido por CAEB y realizado por la Fundació Impulsa Balears. El acto de presentación ha contado con las intervenciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, y del director técnico de la Fundació Impulsa Balears, Antoni Riera. Al mismo, ha asistido la presidenta del Govern de les Illes Balears, Francina Armengol, así como autoridades, representantes de organizaciones empresariales y más de un centenar de empresarios y profesionales del sector.

La presidenta de CAEB ha destacado que “el sector del comercio se encuentra inmerso en un proceso de transformación estructural que obliga al tejido comercial de Balears a abordar de manera ineludible una transición”. Para lograrlo, el informe propone evolucionar desde las fórmulas clásicas de distribución y venta hacia una nueva estrategia empresarial basada en criterios de gestión más eficientes y una orientación de la demanda alineada con las tendencias más actuales de los consumidores.

El director técnico de Impulsa ha señalado que “llevar a cabo la reconversión y modernización de la práctica comercial implica explorar y adoptar nuevas fórmulas de valor”. Riera apunta como claves “una mayor especialización de la oferta del comercio, tanto en productos como en servicios y atención al cliente, que permita alcanzar un equilibrio sostenible entre los diferentes formatos de distribución y venta”, “una mejora de la productividad en los procesos empresariales basada en la integración de las nuevas tecnologías”, “una percepción más integral de la experiencia de compra para generar confianza en el cliente con servicios adicionales y posteriores a la venta” y “una mayor segmentación de la demanda que facilite la adaptación al perfil cada vez más diverso que presentan los consumidores”.

Para conseguirlo, el informe considera como “estratégica” la apuesta por “la cooperación empresarial como pilar fundamental para poder obtener beneficios comunes a la hora de abordar la búsqueda de nuevas fórmulas de valor en el sector del comercio”. En este sentido, destaca la figura de las Zonas de Revitalización Económica según el modelo de los Bussines Improvement Districts (BID) desarrollados en el Reino Unido, como un ejemplo significativo de cómo la creación de una estrecha red asociativa entre los comercios de las áreas urbanas puede contribuir a facilitar el acceso a herramientas competitivas de mayor escala y mejorar las condiciones de entorno del conjunto de las unidades empresariales implicadas”.

Esta colaboración estratégica permitiría desplegar líneas de acción orientadas a incidir sobre los ámbitos de actuación más relevantes para el sector, destacando “el marco regulatorio, dando visibilidad a los intereses del comercio dentro de la articulación de la política sectorial y económica, así como urbanística y del resto de normativa de carácter transversal que pudiera afectar”.

El informe señala asimismo como ámbitos de actuación fundamentales la incorporación de talento, atendiendo a la necesidad de adecuar los conocimientos y habilidades tanto de empleados como de empresarios a los requerimientos específicos de la práctica comercial, y de tecnología, abordando el objetivo de reducir la brecha digital existente entre las pymes y las grandes empresas del sector, especialmente por lo que respecta a la digitalización de los establecimientos comerciales de proximidad, la integración de los canales de comercialización offline-online y los sistemas de control de aprovisionamiento y gestión de stocks.

 

“Un entorno más flexible y de mayor competencia”

El informe, promovido por CAEB y elaborado por Impulsa Balears, está orientado al análisis de la situación actual y tendencias de futuro del entorno productivo del sector del comercio en Balears, a través del que el tejido empresarial realiza una contribución relevante a la economía de las Islas.

En su presentación, Antoni Riera ha destacado que “el monográfico constata que la actividad comercial avanza hacia un entorno más flexible y de mayor competencia a raíz del surgimiento de nuevos espacios comerciales y la creciente influencia de las nuevas tecnologías en las formas de consumo”. “La actividad comercial vive una profunda transformación debido a los intensos cambios sociológicos, tecnológicos y normativos acontecidos en los últimos años”, ha indicado.

En este sentido, ha señalado que “la contribución del sector a la economía balear descansa, en gran medida, sobre el comercio minorista, y desempeña un importante rol en la generación de valor regional”. El comercio genera anualmente en Balears un valor añadido bruto de 2.530 millones de euros, cifra que supone, descontados los servicios inmobiliarios, la segunda contribución más elevada a la economía balear (10,2%), tan solo precedida por los servicios de alojamiento y restauración (18,6%). Una aportación que es similar a la que el comercio efectúa a nivel nacional (10,3%) y ligeramente superior a la que se contabiliza a nivel de la UE-28 (9,6%).

Así mismo, el sector del comercio, especialmente el segmento minorista, está afrontando un intenso proceso de cambio estructural en el que la pérdida de tejido empresarial dentro el pequeño comercio en los últimos años contrasta con el dinamismo de los grandes formatos de distribución”.

La actividad comercial se desarrolla en Balears a través de un total de 14.744 empresas, las cuales representan alrededor de una sexta parte del tejido empresarial de las islas (15,3%). Específicamente, siete de cada diez empresas del sector se adscriben a las actividades comerciales minoristas (71,2% vs 28,8%, mayoristas).

En cuanto a la dinámica empresarial, Riera ha señalado que “el sector comercial tiende hacia estructuras de mayor tamaño y complejidad ante el marco de creciente competencia e integración tecnológica”. De este modo, “aunque el tejido comercial de Balears está formado en una elevada proporción por unidades empresariales de tamaño reducido, las empresas de mayor tamaño han ganado peso a lo largo de los últimos años en el sector”.

Prueba de ello es que la progresiva transformación del tejido comercial esté dando lugar a una elevada dinámica demográfica en la que el cierre de empresas en el sector minorista (11,3%) supera a las aperturas (10,1%), mientras que en el tramo mayorista, las defunciones empresariales (8,6%) se mantienen por debajo de los nacimientos de nuevas empresas (8,9%).

Desde el punto de vista territorial, el informe destaca que la contribución del comercio es especialmente relevante en los municipios de menor tamaño alejados de los focos turísticos, en un contexto en que Palma se erige en el principal polo de atracción comercial. La capital balear constituye un centro de consumo en el que el comercio es estratégico en la articulación de la actividad económica y social de la ciudad y que, más allá de su importancia como motor económico, el comercio constituye uno de los elementos más definitorios de la estructura urbana.

 

Inadecuación laboral superior a la media

Respecto a los fundamentos productivos del sector, Riera ha destacado que “la mejora de las competencias y habilidades de la fuerza laboral se erigen en el principal aliado del comercio para abordar el reto tecnológico y alcanzar un mayor grado de diferenciación” y que “el aprovechamiento del capital humano es clave en la generación de valor del sector comercial de Balears, ya que los conocimientos de la fuerza laboral se erigen en un importante aliado para abordar el reto tecnológico”.

En este sentido, el informe resalta el “elevado grado de inadecuación” entre la oferta y la demanda laboral de cualificaciones, señalando que “un 60,7% de los ocupados en actividades vinculadas al comercio trabaja en puestos de categoría profesional no adecuados a su nivel formativo”, porcentaje que supera la media del tejido productivo balear (51,5%). La mayor parte de este desequilibro proviene de la situación de infracualificación, que se extiende a un 43,7% de la población ocupada (vs 34,4%, total sectores), pues la sobrecualificación tiene una incidencia mucho menor en el sector (17% vs 17,1%, total sectores). Y es que más de la mitad de los puestos de trabajo de categoría media –que en el sector comercial representan dos terceras partes de la demanda laboral (67,3%)– se cubren con efectivos que cuentan con una formación de nivel bajo, equivalente como máximo a la obtención de los estudios obligatorios (51,8% vs 45,4%, total sectores).

Riera ha incidido en que “esta inadecuación se traduce, en el ámbito de la venta al por menor, en el diferencial existente en términos de productividad o valor añadido por trabajador, que se sitúa en torno a las tres cuartas partes de la media de los servicios (78,7% vs 106,1%, mayorista)”.

Por otra parte, Riera ha explicado que “las posibilidades de establecer relaciones intersectoriales a través del comercio electrónico se focalizan en el ámbito del comercio mayorista” y que “la actividad comercial, especialmente en el ámbito local, atesora un conocimiento productivo estrechamente conectado con la identidad del territorio”.

Se confirma la tendencia a la moderación

“La evolución de la economía balear guarda un elevado grado de sincronía con la de la economía española y de la Unión Europea”

 

Perspectivas: “Balears se encuentra en una fase positiva del ciclo económico no exenta de riesgos”

 

Consulte aquí el Informe de ‘Evolución Económica’ de Balears Segundo Trimestre de 2018

 

Maó, 25 de septiembre de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, ha dado a conocer en el día de hoy el nuevo informe de “Evolución Económica” señalando que “la coyuntura del segundo trimestre confirma que la economía balear mantiene una suave pauta de desaceleración”. “Así lo pone manifiesto la trayectoria del ritmo de crecimiento, que ha cedido dos décimas en el segundo trimestre hasta situarse en el 2,9%, cuando en el primer trimestre ya había cedido una” ha añadido Planas, quien también ha explicado que “la evolución de la economía balear guarda un elevado grado de sincronía con la de la economía española y del conjunto de la Unión Europea, que también han moderado el ritmo de crecimiento en el segundo trimestre”.

 

El consumo muestra un menor empuje

Entre las causas que explican el comportamiento de la economía desde el punto de vista de la demanda, Carmen Planas, que ha comparecido acompañada por el vicepresidente de CAEB en Menorca, José Guillermo Díaz Montañés, ha apuntado, por una parte, al menor empuje del consumo privado, que, con un crecimiento estimado del 2,8% en el segundo trimestre, ha rebajado en tres décimas el avance del trimestre anterior (3,1%) condicionado por “la preferencia de los hogares por el ahorro, el repunte de la inflación entre abril y junio (1,8% vs 0,9%, 1r trim.) y la progresiva moderación del proceso de creación de empleo (3,5% vs 4,8%, 1r trim.)”. Esta circunstancia ha quedado patente en la trayectoria de los indicadores más estrechamente asociados al pulso del consumo, como es el caso de las ventas del comercio minorista, que en el segundo trimestre se han incrementado (0,8%) en menor medida que en periodos anteriores (2,6%, 1º trim.; 1,8%, 4º trim.).

 

La inversión avanza a un menor ritmo

Por lo que respecta a la inversión, la formación bruta de capital fijo ha avanzado en el segundo trimestre a un ritmo medio del 2,8%, tres décimas menos que en el primer cuarto del año (3,1%). En este sentido, Carmen Planas ha destacado que “la ralentización en el crecimiento de la inversión se sitúa en línea con la contención de las expectativas empresariales”, una dinámica de la cual ha mantenido al margen a la inversión en el ámbito de la construcción residencial, pues “se ha situado en uno de los valores más elevados de los últimos años”. Y es que el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra residencial visados entre abril y junio (232 millones de euros) representa el mayor importe desde el año 2008.

 

Con todo, el menor empuje de la demanda interna –fundamentalmente consumo privado e inversión– se produce, además, en un contexto en el que la demanda externa se empieza a ver afectada por el menor ritmo de crecimiento de las economías del entorno. En este sentido, la balanza comercial de bienes ha registrado el déficit comercial más acusado de los últimos dos años (114 millones de euros).

 

El avance de los servicios se atempera

Desde el punto de vista de la oferta, Planas ha señalado a la normalización de la llegada de turistas como uno de los principales factores que explican que el sector servicios y, por extensión, la economía balear hayan avanzado a un ritmo más moderado. Concretamente, el crecimiento de los servicios en el segundo trimestre se ha estimado en el 2,9% interanual, dos décimas menos que en el primero (3,1%). En este sentido, la evolución de afluencia se ha trasladado a los principales indicadores de la actividad turística, como es el caso del grado de ocupación de hotelera, que se ha situado en niveles similares, aunque ligeramente inferiores, a los del año anterior entre abril (65,3% vs 70,8%, 2017) y junio (82,9% vs 84,8%, 2017). Al mismo tiempo, las ramas de los servicios inmobiliarios han empezado a evidenciar la menor actividad de compraventa que ha puesto de manifiesto el descenso interanual de las transacciones de viviendas en el segundo trimestre (-13,6%), el primero que se produce desde el inicio de la fase de recuperación económica.

 

La construcción se desmarca de la tónica regional

La presidenta de CAEB ha destacado que “la construcción es el único sector que se ha desmarcado de la tónica regional de moderación, pues ha acelerado el ritmo de crecimiento en el segundo trimestre hasta el 4,8% (vs 4,4%, 1º trim.)”, una circunstancia que ha atribuido, en gran medida, a “la reactivación de la inversión en construcción que se ha observado en los últimos años”. En este sentido, el presupuesto correspondiente a los proyectos visados de obra alcanzó el pasado ejercicio el valor más elevado desde 2009 (798 millones de euros).

Esta trayectoria contrasta con la del sector de la industria, cuyo ritmo de avance se ha rebajado tres décimas respecto del primer trimestre hasta situarse en el 2% y se mantiene, así, como el más recudido entre los componentes de la oferta agregada. Ello se achaca, principalmente, a la contracción de la producción industrial, que en el segundo trimestre ha descendido a un mayor ritmo (-6,1% vs -4%, 1º trim.) a diferencia del comportamiento que se observa en el ámbito nacional  (3% vs 0,6%, 1º trim.).

 

Menorca y Pitiüses acusan la tónica regional

El vicepresidente de CAEB en Menorca ha señalado, desde el punto de vista territorial, que “la pauta de desaceleración se ha dado con mayor intensidad tanto en Menorca como en Eivissa y Formentera”.

En el caso concreto de Menorca, ha explicado Díaz Montañés, el crecimiento de la economía se ha estimado en el 2,4%, tres décimas por debajo del anotado avance el trimestre anterior (2,7%). Ello se debe, de acuerdo con las estimaciones de crecimiento por sectores, al avance más moderado de la industria menorquina (1,2% vs 1,8%, 1º trim.) y de los servicios (2,3% vs 2,6%, 1º trim.), mientras que el sector de la construcción se ha mostrado ajeno a esta tónica y se ha acelerado incluso en mayor medida que en el ámbito regional (5,8% vs 5,0%, 1º trim.).

Por su parte, el ritmo de crecimiento de Eivissa y Formentera ha experimentado la mayor ralentización del territorio balear, pues, estimado en el 3,4%, ha rebajado en cuatro décimas el del trimestre anterior (3,8%). En este sentido, la economía de Eivissa y Formentera ha acusado especialmente la desaceleración de los servicios (3,5% vs 4%, 1º trim.), lo que, unido al menor tono de la industria (1,2% vs 1,3%, 1º trim.), ha contrarrestado con creces el mayor empuje del sector de la construcción (4% vs 3,4%, 1º trim.).

 

Presencia de riesgos a la baja

Con todo, la presidenta de CAEB ha finalizado la exposición indicando que “Balears se encuentra en una fase positiva del ciclo económico, pero no exenta de riesgos, principalmente asociados al mayor sesgo proteccionista en el ámbito internacional, el efecto de una futura subida de tipos de interés y las tensiones territoriales y los cambios normativos e impositivos en el marco nacional”. Por esta razón, ha hecho especial hincapié en “la necesidad de aprovechar el actual ciclo expansivo actual para corregir los desequilibrios pendientes y avanzar en la senda de consolidación fiscal”.

 

“El tejido productivo y la fuerza laboral de Balears se sitúan en niveles históricamente elevados”

 

La presidenta de CAEB hace público el último informe sobre Empresa y Empleo destacado que “2017 ha sido el año de la normalización”

Disminuye el desempleo juvenil, el de larga duración, la temporalidad y la contratación a tiempo parcial y aumentan los contratos de trabajadores con estudios superiores y los salarios 

Consulte aquí el último Informe CAEB EMPRESA Y EMPLEO

Palma, 6 de febrero de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha hecho público este martes el último informe CAEB Empresa y Empleo y ha destacado como conclusión que “2017 ha sido el año de la normalización, en el que el tejido productivo y la fuerza laboral del archipiélago se han situado en niveles históricamente elevados, a la vez que han mejorado el aprovechamiento y la empleabilidad del capital humano y las condiciones de contratación”.

Carmen Planas ha recalcado que “el ejercicio 2017 se ha saldado con un balance anual que destaca no solo por la recuperación del tejido empresarial y del empleo registrados hace una década, justo antes del inicio de la crisis, sino también por la progresiva normalización de los parámetros laborales más afectados durante la fase recesiva en términos de estabilidad, temporalidad, parcialidad y empleabilidad, entre otros”.

Sin duda, ha señalado la presidenta de CAEB, a ello “ha contribuido la consolidación de la recuperación económica observada a lo largo del ejercicio tanto a nivel regional”, pues el ritmo de crecimiento de la economía balear, estimado en el 3,3% interanual, se ha mantenido en línea con el avance del pasado ejercicio (3,6%) y en sintonía con el ciclo expansivo por el que transitan las economías del entorno (3,1%, España; 2,4%, UE-28).

“Este contexto favorable ha alentado las expectativas empresariales”, ha indicado Carmen Planas, tal y como señala el avance anual de la confianza (1,7%), “lo que ha redundado en nuevos proyectos de inversión, y ha posibilitado, con ello, la regeneración del tejido productivo y la creación de empleo”. Así, el número de empresas afiliadas al Régimen General de la Seguridad Social se ha incrementado un 2,8% por segundo ejercicio consecutivo fruto de una progresión anual que se ha moderado levemente entre el segundo (3,2%) y cuarto trimestre del año (2,7%).

Como resultado de esta evolución, se ha contabilizado una media anual de 43.735 empresas afiliadas, un registro que prácticamente se equipara a la afiliación del año 2007 (44.451 centros de cotización). Cabe señalar que esta situación aún resta lejos de producirse en el ámbito estatal, donde el número de empresas afiliadas (1.479.829 centros de cotización) se sitúa aún un 9,5% por debajo de los registros contabilizados diez años atrás.

Por su parte, la afiliación de trabajadores a la Seguridad Social se ha incrementado un 5,5%, un aumento que se erige como el más intenso del territorio nacional (3,5%) y que, al igual que la afiliación de empresas, da continuidad al anotado el ejercicio anterior (5,3%).

Fruto de este comportamiento, el número medio de trabajadores afiliados ha alcanzado, con 480.471 personas, un máximo histórico que supera los registros contabilizados en 2007 (455.694 personas). De esta manera, Balears se sitúa como la única comunidad autónoma que ha superado los niveles de empleo previos a la crisis, cuando la media nacional (18.126.907 personas) aún permanece por debajo (19.152.331 personas en 2007).

 

Mejoras estructurales en las condiciones de contratación

Más allá de las cotas históricamente elevadas alcanzadas por el empleo y el efecto derivado en términos de disminución del paro, cabe señalar que la normalización del mercado de trabajo está posibilitando la mejora de parámetros laborales de índole más estructural, como son el aprovechamiento de las capacidades y habilidades del capital humano, la empleabilidad de aquellos segmentos de la población con mayores dificultades de acceso o reinserción al mercado laboral y las condiciones de contratación.

En este sentido, Planas ha indicado que “por lo que respecta al aprovechamiento de las capacidades y habilidades del capital humano, destaca la creciente incorporación de fuerza laboral de cualificación elevada”. Así, el aumento observado en la ocupación se ha concentrado, en gran medida, en el colectivo que cuenta con estudios superiores (6,1%), una tónica de la que se han mantenido ajenos los efectivos con estudios secundarios (-0,6%) y primarios (-0,4%) y, especialmente, aquellos sin estudios finalizados (-6,2%).

Así mismo, la mejora de la empleabilidad de la población con mayores dificultades de acceso al mercado laboral, siendo muy significativo el aumento de la ocupación en el caso de la población más joven (14,8%), de los mayores de 45 años en menor medida (1,8%) y, más destacable aún, la reducción del número de parados de larga duración (-24,5%), que baja hasta alcanzar una tasa (4%) de la población activa, lo que sitúa a Balears por debajo de la mitad de la media del conjunto estatal (9,1%).

Al mismo tiempo, Planas ha resaltado “la predisposición del tejido productivo regional a la contratación indefinida que se hace evidente a través del aumento muy destacado que ha experimentado esta modalidad (19,6%) frente a la contratación de duración determinada (6,5%)”.

De esta manera, “la ratio de temporalidad se ha reducido significativamente” hasta 6 contratos temporales por cada nuevo contrato indefinido (vs 6,7 contratos, 2016), cifra que rebaja, por primera vez desde el inicio de la crisis, la temporalidad del año 2007 (6,4 contratos). Esta circunstancia contrasta con el comportamiento de la contratación laboral en el ámbito estatal, donde a pesar de que la temporalidad también se ha reducido (10,1 contratos vs 10,7 contratos, 2016), aún permanece notablemente por encima de los valores precrisis (7,4 contratos, 2007)

La presidenta de CAEB ha indicado además que “la mejora de las condiciones de contratación también se ha producido en lo relativo a la jornada de trabajo estipulada con un descenso de la ratio de parcialidad” que ha bajado hasta 0,49 contratos parciales por cada contrato nuevo a tiempo completo (vs 0,56 contratos en 2016), claramente inferior a la media nacional (0,54 contratos).

Así mismo, Planas ha reseñado que “la contratación laboral ha acogido un aumento de los salarios” que, tal y como se desprende del aumento medio de los costes salariales durante los tres primeros trimestres del año (2,6%), contrasta con el descenso anotado el año anterior (-1,3%) y con el estancamiento observado en el conjunto estatal (0%).

Con todo, la presidenta de CAEB ha reseñado que “pese a los buenos indicadores queda aún camino por recorrer” no solo para reforzar la eficiencia del mercado laboral y garantizar, así, su contribución al impulso de la competitividad global de Balears, sino para extender la participación laboral, en un contexto en que la tasa de actividad ha disminuido durante el ejercicio prácticamente un punto (64,1% vs 65,2%, 2016). Sin embargo, ello requiere, a su vez, de un constante esfuerzo por fortalecer el patrón de crecimiento y elevar, así, la tasa de empleo (56,1% vs 56,2%, 2016), “pues la dotación del factor trabajo determina, junto a la productividad, la generación de rentas del archipiélago y, por tanto, el bienestar de sus ciudadanos”.

 

Consulte aquí el último Informe CAEB EMPRESA Y EMPLEO

 

La creación de empresas y empleo mantienen el empuje de la economía de Balears

Crecen al ritmo del año pasado, que fue el más alto a nivel nacional

CAEB hace público el último informe “Empresa y Empleo” referente al primer semestre de 2017 e insta a activar palancas que mejoren la eficiencia y la innovación

Consulte aquí el último Informe “Empresa y Empleo” (primer semestre de 2017)

Palma, 1 de agosto de 2017.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha dado a conocer el nuevo informe de “Empresa y Empleo” que analiza la evolución de los principales indicadores empresariales y del mercado de trabajo a lo largo del primer semestre, los cuales vienen a confirmar que la dinámica empresarial y laboral mantienen el empuje de la economía y el ritmo de crecimiento del que hizo gala durante el pasado ejercicio, que fue el más alto a nivel nacional.

En este sentido, la progresión de la confianza empresarial –que ha avanzado a un ritmo medio del 2,3%– ha resultado clave para que la afiliación de empresas haya crecido entre los meses de enero y junio al mismo ritmo que el pasado ejercicio (2,8%) hasta alcanzar en el mes de junio, con 47.932 centros de cotización, los niveles previos a la fase recesiva. Este comportamiento ha beneficiado, a su vez, la creación de empleo, pues durante el primer semestre la afiliación de trabajadores ha registrado el mayor aumento del conjunto estatal (5,9% vs 3,5%, España) y ha contribuido, por tanto, a la normalización de los niveles de desempleo.

Así, la Encuesta de Población Activa recientemente publicada señala que el número de parados ha descendido durante el segundo trimestre a tasas de dos dígitos (-11,1%), como ya hiciera en el primero (-12,1%), hasta situar la tasa de paro en el 11,5% de la población activa, claramente por debajo de la media nacional (17,2%). Esta evolución se sitúa en línea con la disminución del número de desempleados inscritos en las oficinas de empleo durante el primer semestre (-13,7%), que ha situado la tasa de paro registrado en el 6,6% de la población activa, la más baja desde el inicio de la crisis económica (5,2%, junio 2007).

Con todo, este comportamiento confirma que la recuperación avanza de la mano del empleo y aunque aporta beneficios a corto plazo, a largo plazo es necesario reducir la dependencia respecto al volumen de ocupados y centrar la atención en las capacidades y habilidades de los trabajadores como vía para sostener la actual senda de crecimiento.

Por ello, desde CAEB se insta a abordar una transformación productiva que permita activar palancas clave en el impulso de la eficiencia y la innovación, con capacidad de incidir en la calidad del empleo generado, hecho que permitiría una mejor adecuación entre oferta y demanda laboral así como una continua mejora de las relaciones contractuales entre empresas y trabajadores.