La economía balear confirma la recesión tras un retroceso del 30,1% en el tercer trimestre

La evolución económica de Balears apunta a acabar 2020 con una contracción cercana al 25%, duplicando la media nacional

Carmen Planas: “Nuestra capacidad de controlar la pandemia, de reapertura turística y de captar fondos europeos marcarán un incierto 2021 que dependerá de la eficacia de la colaboración público-privada”

La recesión por la COVID 19 impacta más sobre las Pitiüses (-34%), pero también castiga a Mallorca (-29,5%) y a Menorca (-29,2%)

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Palma, 10 de diciembre de 2020.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al tercer trimestre del ejercicio 2020, en el que señala que el tránsito de la economía balear hacia la ‘nueva normalidad’ está siendo más lento de lo esperado, dada la gravísima pérdida de actividad turística que ha sufrido el archipiélago durante los meses centrales de la temporada alta.

Así, los rebrotes del virus, las restricciones adoptadas para contenerlo, junto a la condición de ‘destino de riesgo’ y la mayor afectación de las ramas más ‘convencionales o tradicionales’ del sector servicios (alojamiento, comercio, restauración, transporte) explican que la estimación de crecimiento correspondiente al tercer trimestre arroje una contracción del 30,1% (vs -35,6%, 2º trim.), claramente superior a la experimentada en otras zonas económicas del planeta.

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “los datos de este informe de coyuntura económica del tercer trimestre y los que ya vamos conociendo del cuarto apuntan a que la evolución de la economía de Balears acabe 2020 con una contracción cercana al 25% y un retroceso que duplicaría al de la media nacional”.

 

La COVID-19 anula la temporada turística y el ansiado rebote de la economía

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca los estragos que esta situación ha causado sobre el conjunto del sector servicios, que ha saldado el tercer trimestre con un retroceso del 33,2% (vs -37,8%, 2º trim.), justo en el periodo en que las ramas vinculadas al turismo ejercen su mayor contribución al agregado regional al verse afectado por las prohibiciones impuestas por destinos extranjeros.

La COVID-19 ha anulado la temporada turística y el ansiado rebote de la economía. Y todos los indicadores confirman el fuerte golpe que la pandemia ha ejercido sobre la actividad, desde el índice de la cifra de negocios (-43,1% vs -55,6%, 2º trim.) a la afiliación (-15,2% vs -14,6%, 2º trim.), en un contexto en que la contracción de la afluencia turística (-74,3% vs -99%, 2º trim.) ha supuesto, en términos absolutos, la pérdida de más de 6 millones de turistas respecto del mismo periodo del año anterior.

 

La industria mantiene el negativo pese a la reducción de las restricciones

El escenario recesivo imperante y el aumento de la incertidumbre en los mercados ha condicionado sobremanera la evolución de los principales indicadores del secundario balear a lo largo del tercer trimestre. Este es el caso del índice de producción industrial (-21,1% vs -36%, 2º trim.), de la afiliación (-4,6% vs -6,5%, 2º trim.) o de la demanda de energía por parte del sector (-16,5% vs -38%, 2º trim.). Una dinámica que, en conjunto, explica que el sector haya experimentado por segundo trimestre consecutivo una contracción superior a los dos dígitos, concretamente del 14,7%, pese a la reducción de las restricciones.

 

La construcción recupera cierto dinamismo gracias a proyectos pre-COVID

El marcador de crecimiento del sector del sector de la construcción balear ha saldado el tercer trimestre con una contracción del 9,2%, claramente inferior a la del trimestre anterior (-20,9%) y a la experimentada por su homologo nacional (-11% vs -27,5%, 2º trim). Este mejor comportamiento relativo gracias a proyectos pre-COVID encuentra su razón de ser en el incremento que experimentaron los visados de obra en el tercer trimestre del 2019 (8,9%) y cuyo periodo de ejecución se extiende a una media de cuatro trimestres vista. A ello ha contribuido también la relajación del levantamiento de las restricciones impuestas por las ordenanzas municipales para la temporada de verano, una circunstancia que ha facilitado al sector la creación de ocupación (1,8% vs -4,1%, 2º trim.).

 

La incertidumbre y las bajas expectativas congelan el consumo y lastran la inversión

Desde el punto de vista de la demanda, el ritmo de crecimiento del consumo se ha contraído un 31,3%, tasa que, a pesar del efecto positivo derivado de la relajación inicial de las medidas restrictivas, la mayor libertad de movimiento y el descenso de los precios de consumo (-0,6% vs -0,8%, 2º trim.), se ha visto perjudicada por la factura laboral (-13% vs -13%, 2º trim.) y los efectos asociadas sobre el patrón de consumo tanto de residentes como de no residentes. No en vano, las ventas minoristas han descendido (-15,9%), en un contexto en que el gasto de no residentes se ha reducido cuatro terceras partes (-82,4% vs -99,4%, 2º trim.).

Por otro lado, a pesar de la amplitud de las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y por el gobierno nacional, la inversión ha continuado lastrada, y ha sufrido una contracción del 17,6% (vs -24%, 2º trim.), como consecuencia de la elevada incertidumbre y el descenso en las expectativas empresariales. Y es que, la confianza empresarial ha retrocedido de nuevo (-29,9% vs -37,7%, 2º trim.), al igual que el número de empresas afiliadas (-10,1% vs -13,1%, 2º trim.) y la demanda de bienes de equipo (-62,2% vs -77,1%, 2º trim). Así mismo, la inversión en construcción ha saldado el tercer trimestre con una nueva reducción de los presupuestos de proyectos de visados de obra (-21% vs -33,1%, 2º trim.).

 

Las Pitiüses, las más perjudicadas por la crisis que también impacta sobre Menorca

La mayor orientación de la estructura productiva de Eivissa y Formentera hacia los servicios explica que el diferencial negativo de crecimiento se haya ampliado, de nuevo, frente al resto de islas. Y es que, el PIB de las Pitiüses ha retrocedido un 34% (vs -40,1%, 2º trim.), claramente por encima del de Mallorca (-29,5% vs -34,8%, 2º trim.), y de Menorca (-29,2% vs -35,7%, 2º trim.). Esta situación se observa en el ámbito laboral, dónde las Pitiüses han destruido ocupación (-21,1% vs -22%, 2º trim.) en mayor medida que Mallorca (-11,5% vs -11,3%, 2º trim.) y Menorca (-13% vs -14,5%, 2º trim.).

Y es que por el lado de la oferta, el sector servicios, y más concretamente las ramas más vinculadas al sector turístico pitiuso, han experimentado la mayor contracción de afiliación del archipiélago (-30,9% vs -25,2%, Menorca). Por el contrario, el sector de la construcción en las Pitiüses ha mostrado un mejor comportamiento en comparación con Menorca, tanto en términos de afiliación (5,2% vs 1%, Menorca), como en la descarga de mercancías de graneles sólidos (-18,8% vs -31,7%, Menorca). En cambio, en el sector industrial han mostrado comportamientos muy semejantes, tal y como indica el retroceso de la demanda eléctrica (-24,3% vs -24,5%, Menorca). Por el lado de la demanda, el consumo pitiuso ha sumado a los efectos derivados de una incertidumbre creciente, el impacto que sobre las expectativas de las familias ejerce el aumento del paro registrado (144,5% vs 97%, Menorca). Unas circunstancias que también han lastrado la inversión, tal y como lo corrobora la reducción en el número de empresas afiliadas (-13,4% vs -10,2%, Menorca).

 

Las perspectivas continúan condicionadas por un entorno todavía altamente desafiante

Los meses de enero y marzo serán decisivos para el 2021, pues (i) la evolución de los rebrotes, (ii) la reapertura turística del archipiélago y (iii) el rol catalizador de la vacuna determinará el ritmo de la recuperación. Con todo, desde CAEB se considera fundamental realizar un planteamiento estratégico de reapertura turística que permita transitar con éxito el periodo prevacunal con una actuación integral, simultánea y armonizada en 4 ejes: territorio, movilidad y fronteras, instalaciones y servicios y actividades en destino.

En este sentido, Carmen Planas ha incidido al destacar que “de cara al año que viene, pues desde CAEB lo que creemos es que es absolutamente necesario que Balears sea eficaz a la hora de resolver tres grandes retos: controlar la pandemia, reabrir nuestra actividad turística y captar fondos europeos. Estos tres retos: salud, turismo y financiación, van a marcar, sin duda, un 2021 incierto en el que la clave será la colaboración público-privada para dar seguridad a empresas y trabajadores. Una colaboración público-privada que es hoy más imprescindible que nunca y de la que depende el futuro de miles de empresas, de decenas de miles de puestos de trabajo y, por lo tanto, de la que dependerá el bienestar de los ciudadanos de Balears”.

CAEB apuesta por la “unidad empresarial para mejorar el bienestar de los ciudadanos”

La patronal presenta al nuevo vicepresidente por Ibiza y Formentera, José Antonio Roselló, y rinde homenaje a Joan Bufí  

Carmen Planas destaca que “el crecimiento de la economía de Ibiza y Formentera se ha moderado pero sigue por encima de la media balear empujado por la inversión empresarial” 

Ibiza, 23 de febrero de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha reiterado su apuesta firme por la “unidad empresarial para mejorar el bienestar de los ciudadanos” en el acto de presentación de José Antonio Roselló Rausell como nuevo vicepresidente de CAEB en Ibiza y Formentera y de homenaje a Joan Bufí Arabí como vicepresidente saliente de la Confederación.

Planas ha destacado que “el compromiso de CAEB es contribuir a la mejora del bienestar ciudadano y del crecimiento económico desde el conocimiento que atesoran las empresas y desde la unidad empresarial, porque la vocación de CAEB es dar voz a los empresarios, a todos los empresarios, ya sean grandes, medianos, microempresas o autónomos”.

José Antonio Roselló ha hecho hincapié también en la necesidad de trabajar a favor de la “unidad de acción empresarial” marcándose como objetivo “el diálogo tanto interno como con otras organizaciones empresariales desde la óptica del interés general de la economía y de la sociedad”. El vicepresidente de CAEB ha dedicado “un mensaje especial al tejido productivo en contra de la complacencia para evitar posibles impactos externos sobrevenidos”.

Joan Bufí ha agradecido el homenaje tras quince años como vicepresidente de CAEB, señalando que “los éxitos siempre compartidos” y ha abogado por la necesidad “reinventarse aprovechando las nuevas tecnologías en un mundo tan globalizado como el que vivimos que debemos afrontar con gran capacidad creativa para ser cada vez más competitivos”. El ex vicepresidente de CAEB ha destacado que “la economía y el bienestar social requieren estrategias en común lo mismo que la política, desde la que es preciso que se legisle en consenso ofreciendo seguridad y creando estímulos y confianza empresarial”.

En el acto, celebrado hoy en Ibiza, ha estado también presente Vicent Torres, director insular de Agricultura del Consell Insular de Ibiza; la regidora de Turismo y Comercio del Ajuntament de Eivissa, Gloria Corral; el regidor de Comercio, Pep Cardona; Carmen Ferrer regidora de Turismo del Ajuntament de Santa Eulària; la directora Insular de la Administración General del Estado en Ibiza y Formentera, Neus Mateu; el director general de Política Industrial del Govern, Manel Porras, entre otras autoridades, así como de representantes de las principales organizaciones empresariales adscritas a CAEB en Ibiza y Formentera.

 

La economía de Pitiüses reduce su crecimiento pero supera la media regional

Carmen Planas ha hecho balance señalando “la economía de Ibiza y Formentera acaba de cerrar el ejercicio 2017 con un crecimiento estimado del 3,6%, menor que el que tuvo en 2016 que fue del 4%, pero mayor que el que ha tenido la media de Balears que ha sido del 3,3%”, si bien ha puesto en valor que “esta trayectoria refleja que la economía de Pitiüses ha entrado en una fase más madura del ciclo, después de que Ibiza y Formentera fueran las primeras Islas de Balears en recuperarse”.

La presidenta de CAEB ha destacado que “el crecimiento de la economía de Ibiza y Formentera se está apoyando en mayor medida en un mayor consumo de los hogares”, con un crecimiento de la demanda eléctrica y del consumo de productos petrolíferos que superan la media balear, “y en una mayor contribución de la inversión empresarial” dado que la afiliación de empresas ha aumentado un 3,3%, por encima del 2,8% de media de Balears.

Planas ha explicado que este empuje de la inversión, ha sido especialmente dinámico en el ámbito de los servicios mientras que, por el contrario, el pulso de la inversión en construcción ha mostrado un tono más contenido, de acuerdo con los presupuestos de visados de obra, que se han situado por debajo de la media de Balears.

Las actividades turísticas se sitúan como las más dinámicas al verse beneficiadas por la creciente llegada de turistas y han contribuido decisivamente a mantener el ritmo de crecimiento por encima del de Balears.

Atendiendo a la evolución de la afiliación media de trabajadores (que ha sido del 5,8%), el mayor aumento de la actividad económica se ha dado en el ámbito del turismo, con un aumento de la contratación que ha superado el 8%, en consonancia con una mayor afluencia de turistas, que ha alcanzado los 2,6 millones en 2017, y un incremento de las pernoctaciones hoteleras hasta los 9,2 millones.

Por contra, el empleo en la construcción en Ibiza y Formentera ha experimentado un aumento inferior a la media de Balears, mientras que en la industria se ha incrementado de manera similar.

Con todo, la contribución de los diferentes sectores al crecimiento de la economía depende tanto de su dinamismo como de su peso y, en este sentido, la generación de valor añadido se realiza, en su gran mayoría, a través de actividades de servicios (88,4%) y, en una proporción mucho menor, en la construcción (7,2%), la industria (4,2%), y la agricultura, que solo alcanza el 0,3%.

Así, la contribución de los servicios al PIB de Ibiza y Formentera es superior a la que ejerce el sector en Balears, especialmente entre las actividades asociadas al turismo, como el alojamiento y restauración o el transporte. Esta circunstancia también se da en la construcción, mientras que el peso del sector industrial, por el contrario, es claramente inferior a la media regional.

 

Claves para 2018

Tras el análisis de la coyuntura económica pitiüsa, la presidenta de CAEB ha señalado que “podemos destacar cuatro aspectos clave para este año 2018”, el primero de ellos, que “la economía de Ibiza y Formentera seguirá creciendo” de la misma forma que la hará la economía a nivel mundial, europeo, nacional y regional.

En segundo lugar Planas ha señalado que “la pauta de crecimiento será más equilibrada pues la demanda interna (principal sostén de la actividad hasta la fecha) perderá protagonismo progresivamente en beneficio del sector exterior y el ritmo será ligeramente inferior”.

En tercer lugar, “no hay que menospreciar los riesgos” de carácter geopolítico, o los asociados a la inestabilidad financiera, ni otros como el brexit o la renegociación de acuerdos de comercio entre países.

Por último, ha concluido Carmen Planas, “el gran reto es aumentar la competitividad de Ibiza y Formentera y de Baleares en su conjunto”. Y, para lograrlo, “es preciso incrementar la productividad y la creación de valor”, aspectos en los que la formación y el aprovechamiento de las tecnologías son elementos fundamentales para avanzar, para progresar y para que este avance y este progreso se traduzca en un aumento del bienestar de los ciudadanos de Ibiza y Formenterra y de Balears”.

Pie de foto (de izq. a dcha.): Carmen Ferrer regidora de Turismo del Ajuntament deSanta Eulària; Gloria Corral , regidora de Turismo y Comercio del Ajuntament de Eivissa; Joan Bufí, ex vicepresidente de CAEB; Carmen Planas, presidenta de CAEB; José Antonio Roselló, el vicepresidente de CAEB en Ibiza y Formentera; Vicent Torres, director insular de Agricultura del Consell Insular de Ibiza; Manel Porras, director general de Política Industrial del Govern y Neus Mateu, directora Insular de la Administración General del Estado en Ibiza y Formentera.

La economía de Balears creció un 3,5% en 2016 y se prevé que alcance en torno al 3% en 2017

La presidenta de CAEB: “Todos los factores colocan a Balears ante el reto de buscar nuevos apoyos”

Eivissa y Formentera lideran el crecimiento balear con un 3,9%

Menorca crece un 3%

Palma, 28 de marzo de 2017.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha hecho pública la estimación de crecimiento de Balears para el año 2016, valorando que “se trata de un balance positivo que sitúa el crecimiento real de Balears en el 3,5%, seis décimas superior al experimentado en 2015, año en que la economía balear creció el 2,9%. Con todo, el archipiélago ha crecido por encima de la media nacional (3,2%) y el doble que la zona euro (1,7%)”.

Carmen Planas ha destacado asimismo que “este resultado es fruto de una senda de crecimiento que se ha ido moderado progresivamente”. De hecho, en
el cuarto trimestre de 2016 la estimación de crecimiento se sitúa en el 3,3%, una décima menos que en el tercer trimestre (3,4%). Prueba de ello –ha señalado Planas– es que aunque la mayoría de los indicadores de actividad sigue creciendo (69,8%), sólo poco más de un tercio se acelera (39,5%) y, por tanto, “el 61’5% de los indicadores presenta un crecimiento menor que el del trimestre anterior”.

La presidenta de CAEB ha indicado que esta pauta de moderación del ritmo de crecimiento tendrá continuidad durante el presente año, motivo por el cual se prevé que la economía crezca en 2017 en torno al 3%”.

La economía balear, ante el reto de buscar nuevos apoyos

En este sentido, Carmen Planas ha explicado que la economía balear afronta el nuevo ejercicio en el marco de una coyuntura internacional favorable –dadas las revisiones al alza que se han producido en las previsiones de crecimiento de las economías avanzadas–, pero lo hace desde el agotamiento de los factores exógenos que han apoyado la economía del archipiélago durante los últimos años –precio del petróleo, tipos de interés, política monetaria expansiva…–, en un contexto en el que han aparecido nuevas fuerzas contrarias –Brexit, política proteccionista de la administración Trump…– y sin que se vislumbren factores favorables sustitutivos ni a nivel interno ni externo. “La suma de todas estas condiciones colocan a la economía balear ante el reto de buscar nuevos apoyos”, ha concluido Planas.

Moderación del consumo y de la inversión en la recta final del año

La leve ralentización del crecimiento de la economía balear encuentra su razón de ser en la menor contribución de la demanda interna, pues el consumo ha mostrado un empuje más moderado (3,4%, vs 3,5% en el tercer trimestre) como consecuencia del aumento de los precios, en especial de la partida energética, en un contexto en que el proceso de creación de empleo se ha atemperado respecto del trimestre anterior (4,1%, vs 5,7% en el tercer trimestre). Con todo, este menor tono registrado en el consumo de los hogares se ha visto compensado, en parte, por el aumento del gasto turístico (25,6% vs 6,3% en el tercer trimestre).

La inversión también crece a un ritmo menor y ha mantenido en el cuarto trimestre la tendencia a la desaceleración que se viene evidenciando desde el inicio del ejercicio, finalizando el año en el 2,7% frente al 3,9% con el que lo inició. Así lo ratifica el menor optimismo empresarial, tal como indica el saldo más negativo de las expectativas (-8,2 puntos porcentuales) o el hecho de que se hayan seguido creando empresas (10,6%), si bien a un ritmo inferior al tercer trimestre (21,1%), en un contexto en que el número de sociedades disueltas ha aumentado en mayor medida (13,1%).

Esta menor contribución de la demanda interna ha sido compensada, en parte, por la aportación positiva del sector exterior con aumentos tanto del gasto turístico como de las exportaciones de bienes, lo que por primera vez ha situado la tasa de cobertura de las exportaciones por encima del 100%.

El sector servicios modera su crecimiento en el cuarto trimestre

Desde el lado de la oferta, los servicios se mantienen como el motor de la economía regional si bien moderan ligeramente su crecimiento (3,4%, vs 3,5% en el tercer trimestre). El menor tono de la actividad comercial que se refleja en la evolución de las ventas al por menor (3,7%, vs 7,6% en el tercer trimestre) se ha visto compensado, en parte, por la prolongación de la temporada turística que ha elevado el registro de las pernoctaciones hoteleras del cuarto trimestre un 10,2%. Paralelamente, los servicios inmobiliarios han seguido beneficiándose de la elevada actividad en la compraventa de viviendas que ha crecido un 20,9% en el mismo periodo.

mientras construcción e industria se aceleran

La construcción y la industria han mejorado su comportamiento, acelerado su crecimiento en dos décimas en el cuarto trimestre. La construcción (3,3%, vs 3,1% en el tercer trimestre) muestra síntomas de mejoría al cierre del ejercicio y rompe en el cuarto trimestre la pauta de desaceleración evidenciada a lo largo de todo el año de la mano de la ejecución de la inversión proyectada durante el ejercicio 2015, especialmente en el ámbito residencial y turístico, si bien se trata de un repunte transitorio que no tendrá continuidad en 2017 dado el menor número de proyectos visados en 2016.

Mientras, la industria se acelera progresivamente (2,3%, vs 2,1% en el tercer trimestre), de la mano del aumento de la producción industrial, que ha permitido intensificar la creación de empleo en el sector.

Eivissa y Formentera, en cabeza, y Menorca crece un 3%

Por Islas, la brecha territorial se ha ampliado en Balears en el cuarto trimestre, aumentando el diferencial de crecimiento entre Menorca (+3% en 2016), que se erige como la única isla que ha participado de la ralentización del marcador regional, y Eivissa y Formentera (+ 3,9% en el ejercicio), donde se ha intensificado el ritmo de avance por primera vez en los últimos tres trimestres.

Menorca muestra una evolución más desfavorable que el resto de islas (2,9%, vs 3% en el tercer trimestre), debido al menor pulso relativo de la demanda interna, tal y como atestigua la mayoría de indicadores parciales disponibles. Así, la demanda eléctrica en el cuarto trimestre ha crecido en Menorca un 1,2% mientras que la media de Balears ha repuntado 6,1%; la matriculación de vehículos ha caído un 12,5% cuando en Balears ha aumentado un 21,5% y el número de empresas afiliadas a la Seguridad Social ha bajado un 1,1%, subiendo en Balears un 0,9%.

Mientras, la economía de Pitiüses se ha acelerado gracias al empuje de la actividad turística y el mayor pulso relativo del consumo de los hogares. Así, en el cuarto trimestre la afluencia de turistas extranjeros ha aumentado en Eivissa y Formentera un 37,3%, por encima del crecimiento medio balear (23,3%); la demanda eléctrica en Pitiüses se ha incrementado también (10,6%) más que la media balear (6,1%) y la matriculación de vehículos ha crecido un 38,5%, superando la de Balears (21,5%).