“La recuperación de la construcción posibilita nuevos fundamentos productivos para el sector”

El monográfico “Construcción: Visión Global, Impacto Local” analiza la situación actual del sector y define tendencias de futuro del entorno productivo de la construcción en Balears

Considera “estratégica” la apuesta por el talento y la tecnología y llama a corregir la inseguridad jurídica que generan el complejo marco regulatorio y los retrasos en la tramitación de licencias

 

Puede consultar aquí el Monográfico Sectorial “Construcción: Visión Global, Impacto Local” 

Palma, 12 de diciembre de 2018.- La sede de la Asociación de Constructores de Baleares ha sido el escenario de la presentación este miércoles del Informe Monográfico Sectorial “Construcción: Visión Global, Impacto Local”, promovido por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) y la Asociación de Constructores de Baleares y realizado por la Fundació Impulsa Balears. El acto de presentación ha contado con las intervenciones del presidente de la Asociación de Constructores de Baleares, Eduardo López y de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, y la presentación del informe por parte del director técnico de la Fundació Impulsa Balears, Antoni Riera.

El informe está orientado al análisis de la situación actual y tendencias de futuro del entorno productivo del sector de la construcción en Balears, a través de los que el tejido empresarial realiza una contribución relevante a la economía del archipiélago.

En su presentación, Antoni Riera ha destacado que “el monográfico constata que la construcción está recuperando progresivamente el ritmo de actividad beneficiada por las favorables condiciones del entorno económico y que este proceso se produce en un contexto marcado por los cambios tecnológicos, normativos y de demanda del sector en el que las nuevas tendencias en la construcción giran en torno al uso de recursos y procesos más eficientes y una mayor orientación hacia la demanda”.

Riera ha señalado que el sector de la construcción está reforzando de manera gradual su contribución a la economía balear, tanto a la generación de valor (6,2% del PIB) como al empleo (10,1%), tras el intenso ajuste encajado durante el periodo recesivo (-53,4% del empleo) y observa en el tejido regional una presencia relativa superior a la del entorno competitivo del archipiélago (5,8% del PIB español y 5,4% del PIB europeo).

El informe refleja que esta mejora del nivel de actividad posibilita que las empresas de la construcción estén adquiriendo estructuras de tamaño superior (+1,5 pp de empresas pequeñas, +0,2 pp de empresas grandes) y alcancen un mayor grado de supervivencia como lo demuestra que la tasa de natalidad (11,3%) esté superando la de mortalidad (7,7%).

Riera ha destacado que “la formación del capital humano y la integración de las nuevas tecnologías mantienen un elevado potencial para mejorar la eficiencia del sector” y que “las oportunidades para la mejora de la formación del capital humano se concentran, mayormente, en torno a los puestos de trabajo de categoría media”.

Por otra parte, ha explicado que “la integración de las nuevas tecnologías en los procesos empresariales presenta aún un amplio margen de progreso, sobre todo en el ámbito de mejoras en la eficiencia y en el aprovechamiento de los recursos disponibles, aspectos clave en la estrategia y rentabilidad empresarial del sector”.

Por ramas de la actividad, el informe señala que el mayor dinamismo del sector se concentra en torno a las actividades de edificación de naturaleza tanto residencial como no residencial. Cabe destacar que la obra residencial se reactiva impulsada por el aumento de la demanda de viviendas por parte de la población tanto local como extranjera.

La actividad de obra no residencial se está beneficiando de la importante inversión en proyectos de naturaleza turística, mientras que la promoción inmobiliaria mantiene un tono más contenido que el resto del sector a la espera de que finalice el ajuste entre la demanda y la oferta del mercado residencial. Por último, las obras de ingeniería civil se desmarcan del dinamismo del sector en un contexto de mayor moderación de la iniciativa pública.

Apuesta de futuro

Respecto a las tendencias de futuro, el informe matiza que el proceso de recapitalización que está acompañando la progresiva recuperación de la actividad de la construcción constituye para el tejido empresarial del sector una oportunidad propicia para transformar sus fundamentos productivos y alcanzar, así, un mayor grado de resiliencia frente a futuros episodios recesivos de la economía, en general, y del mercado inmobiliario, en particular.

Se trata, señala el director técnico de Impulsa, “de transitar desde los métodos clásicos de edificación e ingeniería hacia un horizonte donde las construcciones constituyan elementos de mayor valor”. Como claves para este tránsito, Riera ha destacado “una nueva concepción del proceso constructivo en la que todos los agentes implicados trabajarán más coordinados y de manera más colaborativa”, “la mejora de la productividad, basada, fundamentalmente, en el uso de las nuevas tecnologías aplicado al diseño de los proyectos de obra, la coordinación de los procesos y el control permanente de los resultados” y “una mayor especialización de la oferta inmobiliaria, especialmente residencial, centrada en proveer viviendas que se adecúen a las nuevas necesidades tanto económicas como sociales”.

Para conseguirlo, el informe considera como “estratégica” la apuesta por el talento, “con el objetivo de adecuarlo a la elevada demanda de competencias de nivel medio que se observa en el sector”, y la integración tecnológica “de equipos más modernos con capacidad para diseñar proyectos de obra con mayor detalle y exactitud, coordinar y acelerar los procesos y trabajar con materiales más versátiles y sostenibles”. En este sentido, Riera ha destacado que “la mejora de la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos disponibles, son aspectos clave en la estrategia y rentabilidad empresarial del sector”.

Por otra parte, el estudio señala que es preciso corregir por una parte, la inseguridad jurídica que deriva de la creciente complejidad del ordenamiento jurídico y que explica que la indeterminación o incertidumbre que de ello se deriva se situé entre las preocupaciones más destacadas de los operadores jurídicos y económicos y, por la otra, minimizando los tiempos de demora –especialmente por lo que refiere a la tramitación de licencias– dados los costes que produce sobre la planificación de nuevos proyectos de obra, más aún cuando la tramitación de los planes de urbanismo de los que depende el sector se extiende más allá de ocho años.

Comunicado conjunto del Sector de la Construcción de Balears

Palma, 20 de junio 2016.- Sobre la posibilidad de construir en suelo urbano sin alcantarillado

El próximo 23 de junio finaliza el efecto de la prórroga establecida por el Decreto Ley 4/2013 de 21 de junio y a partir de ese día ya no se podrá construir en suelo urbano sin alcantarillado afectando este hecho a más de 100 urbanizaciones en Balears, unas 48 en Mallorca, 23 en Menorca y 41 en Ibiza y Formentera, además de unos 10.000 solares particulares, según ha identificado la prensa.

Con esta prórroga se daba plazo para encontrar una solución definitiva a un problema histórico, de competencia municipal, permitiendo la realización de obras siempre que se asegurase mediante aval o, en otros casos, declaración jurada o compromiso ante el Ayuntamiento que una vez terminada la instalación de alcantarillado en la zona de la vivienda, el propietario asumiría los gastos necesarios de acometida y conexión.

La Ley 2/2014, de 25 de marzo, de ordenación y uso del suelo recoge en su Disposición Transitoria 4ª una transposición de la regulación del anterior Decreto Ley sin modificar el vencimiento de la prórroga que finaliza en junio de 2016, a la espera de que entre 2014 y 2016 se hubiera trabajado en una solución definitiva al tema que, a pocos días de finalizar el plazo, no ha llegado a concretarse.

Desde principios de este año se viene reclamando al Govern que prorrogue el efecto del mencionado Decreto Ley 4/2013 cuyo objetivo no fue otro que buscar una salida en tiempos de crisis al problema, esperando que los Ayuntamientos mejoraran su situación y acometieran como les corresponde las obras de dotación de servicios.

La falta de solución alguna conlleva que a partir del día 23 de junio no puedan pedirse nuevas licencias. El efecto de esta situación puede cortar de raíz la creación de empleo en el conjunto del sector de la construcción que, por otra parte, ya viene advirtiendo que las primeras cifras de 2016 reflejan una caída de la inversión en proyectos turísticos, comerciales, industriales y de obra pública, en parte debida a las decisiones políticas que podrían frustrar las previsiones de creación de empleo.

En el caso de las inversiones turísticas, la caída de la inversión coincide con la aprobación de los decretos 1/2016 y 2/2016 del Govern, que limitan las reformas de establecimientos en las zonas maduras y han generado incertidumbre entre los inversores. Respecto a la inversión comercial, se ve afectada por la reciente aprobación de una moratoria de grandes superficies que es determinante a la hora de frenar la inversión y la creación de empleo. En lo que se refiere a inversión pública, la situación se agrava si se tiene en cuenta que se está alargando el plazo de pago a proveedores y, finalmente, tampoco se ha favorecido la entrada de suelo en el mercado para construir viviendas a precios razonables.

Todo ello, sumado, puede paralizar el sector de la construcción que, según los últimos datos oficiales y después de sufrir la mayor crisis de la historia, ha incrementado el número de trabajadores ocupados un 7% respecto al mes de mayo de 2015 y hoy da sustento a 44.586 personas que representan el 9,2% del total de la afiliación a la Seguridad Social en Balears.

Desde 2014 el sector ha creado más de 8.000 puestos de trabajo, ofreciendo empleo estable y un salario más elevado que la media de mercado. En el último año la contratación indefinida ha aumentado un 41% y desde hace dos se ha reducido en un 35,4% el número de parados en la construcción, un 18,3% menos en el último año, por encima del sector industrial (-15,8%) y el de servicios (-14,2%).

Esta senda de recuperación podría truncarse y regresar la inactividad, la destrucción de empresas y el paro a un sector compuesto por fontaneros, carpinteros, electricistas, vidrieros, yeseros, albañiles, marmolistas, pintores, escayolistas, herreros, instaladores de gas, de aire acondicionado o calefacción…, constituidos, en su inmensa mayoría, como pequeñas empresas y autónomos.

 

Firmado por:

Eduardo López, presidente de la Asociación de Constructores de Baleares; Luis Martín, presidente de la Asociación Empresarial de Promotores Inmobiliarios de Baleares (PROINBA); Mateo Oliver, presidente de la Asociación de Fabricantes y Empresas Auxiliares de la Construcción de Baleares (AFACO); Pedro J. Payeras, presidente de la Federació Mallorquina de la Fusta i del Moble; Jaime Fornés, presidente de la Asociación de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y de Telecomunicaciones de Mallorca (ASINEM); Andreu J. Arbona, presidente de la Asociación de Industriales Instaladores de Fontanería, Calefacción, Climatización, Gas, Protección Contra Incendios y Afines de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares (INFOCAL); Benjamín Amengual, presidente de la Asociación de Almacenistas de Materiales de Construcción de Baleares; Fernando Dameto, presidente de la Asociación de Suministradores de Agua de las Islas Baleares (ASAIB); Bartolomé Binimelis, presidente de la Asociación de Fabricantes de Áridos de las Islas Baleares (AFA BALEARES); Jorge Mut, presidente de la Asociación de Empresas de Manufactura, Piedra Natural y Granito (ASEMAR); Ferrán Sintes, presidente de la Asociación Empresarial de Climatización, Frío Industrial y Calefacción de Menorca (ACLIFRICME); Antonio J. Ramón, representante de la Asociación de Industriales de Talleres Metalúrgicos, Mecánicos y Afines de Baleares (AITAME); Miguel Arbona, presidente de la Asociación de Maestros Pintores de Baleares (AMPB); José Manuel Hidalgo, presidente de la Asociación de Industriales del Vidrio Plano de Mallorca (AIVIMA) y Antonia Capó, representante de la Asociación Patronal de Yeseros Escayolistas de Baleares (APYEB).