- Ministro de Educación del Gobierno de la República Dominicana, Rafael Santos,
- Querida presidenta del Govern, Marga Prohens,
- Presidenta de la patronal empresarial dominicana COPARDOM, Laura Peña,
- Queridos empresarias y empresarios, amigos todos.
Quisiera empezar mis palabras agradeciendo en primer lugar al Gobierno dominicano su plena disposición a participar en esta I Cumbre Empresarial Dominicana-Baleares.
Gracias igualmente a los empresarios de COPARDOM por su interés en compartir esta jornada de conocimiento con nuestros empresarios, los afincados aquí, en empresas punteras, y los que nos han acompañado desde Baleares…
Y, por supuesto, mi agradecimiento a la presidenta del Gobierno balear y su equipo por exponer una colaboración público-privada que es esencial, como siempre defendemos.
Finalmente, unas sinceras palabras de gratitud también para el equipo de este Hotel Embajador, del Grupo Barceló, uno de nuestros referentes empresariales internacionales, por el trato recibido y su gran hospitalidad.
Con la organización de este primer encuentro bilateral Dominicana-Baleares teníamos el propósito de trasladar nuestro talento y experiencia en turismo y transformación digital a las empresas de República Dominicana. Espero que lo hayamos conseguido… Al menos, las primeras valoraciones que me llegan son positivas.
Durante el networking que habéis protagonizado no tengo dudas de que favorece alianzas, detecta oportunidades de colaboración y se comparte conocimiento en materias en las que desde Baleares somos líderes mundiales, como el turismo, o en otras donde también queremos estar a la vanguardia y estamos dedicando mucho esfuerzo y talento, como la transformación digital.
Entre las conclusiones aportadas hoy destacan experiencias turísticas, proyectos tecnológicos y de digitalización, así como oportunidades y posibles líneas de colaboración.
Nuestros empresarios han puesto el foco en el desarrollo de estrategias de transformación digital que reviertan en la resiliencia de las infraestructuras de telecomunicaciones, además de la digitalización de los recursos naturales para, a través de la observación y predicción avanzada de su comportamiento, poder diseñar planes estratégicos.
Estos planes deben revertir: en la gestión de los recursos hídricos, en la gestión de los fenómenos extremos acentuados por el cambio climático… que por aquí sufrís especialmente, en la gestión de la energía, de las telecomunicaciones, etc.
En relación con el turismo, que representa hoy uno de los principales motores económicos de República Dominicana con una contribución cercana al 16% del PIB, las cadenas hoteleras de Baleares han tenido un papel central en ese desarrollo. Especialmente en Punta Cana– Bávaro, hoy el principal polo turístico del país.
Investigaciones académicas señalan que el turismo ha traído empleo e infraestructuras a comunidades cercanas, pero también tensiones por desigualdad, baja integración de algunos negocios locales y presión sobre recursos naturales y litoral. En general, las cadenas baleares han pasado de una lógica más clásica de gran resort aislado a otra donde pesan más la sostenibilidad reputacional, la contratación local, la capacitación y la integración con socios dominicanos. Pero el equilibrio entre beneficio local y lógica de enclave sigue siendo el gran debate pendiente del modelo.
Actualmente, el turismo que exportamos desde Balares es un ejemplo real de colaboración público-privada y también privada-privada, facilitando soluciones en clave de destino y proyectos de innovación aplicada. Porque el turismo del futuro no se construye solo con infraestructuras. Se construye con datos, tecnología, talento y gobernanza. Esta es la gran aportación del modelo balear: demostrar que un destino turístico puede evolucionar desde el crecimiento hacia la gestión inteligente.
Ese es el conocimiento que hoy Baleares puede compartir con República Dominicana: cómo transformar un destino turístico, cómo aumentar el valor económico sin aumentar la presión y cómo convertir el turismo en un verdadero motor de prosperidad compartida.
Porque el turismo no es únicamente un sector económico, sino un facilitador de innovación y un motor de conocimiento capaz de aportar valor añadido al conjunto del territorio.
Podemos decir sin equivocarnos que: Baleares y República Dominicana comparten hoy una agenda común de desarrollo turístico sostenible.
Finalmente, en la mesa bilateral institucional que hemos celebrado hasta hace unos minutos hemos trasladado el modelo de colaboración público-privada desarrollado en el Archipiélago balear a las autoridades dominicanas.
Porque sí, compartimos muchas cosas, como islas, muchos problemas y un sinfín de soluciones que pueden ser válidas a ambos lados del Atlántico. Así, ambos territorios sufrimos la escasez de perfiles profesionales, trabajamos en la fidelización de talento, luchamos contra el abandono escolar o el absentismo laboral, los desajustes entre formación y empresa, la insuficiente orientación profesional o el intrusismo y la economía sumergida, que generan competencia desleal y favorecen la precariedad...
Asuntos que CAEB afronta liderando programas y proyectos entre sus organizaciones empresariales, algunos en colaboración con el Govern balear. Proyectos como el de acreditación de competencias profesionales, el impulso de la Formación Profesional y el fomento de la inclusión sociolaboral con programas de Responsabilidad Social y los impactos y beneficios que éstos generan.
Por último, también hemos compartido nuestro compromiso con la seguridad, salud y bienestar labora, a la par que la igualdad en el ámbito laboral. Desde la patronal que presido trabajamos intensamente en la elaboración de planes de igualdad, la prevención del acoso sexual o por razón de sexo o la implementación de medidas de conciliación entre la vida laboral y personal.
Iniciativas muy positivas porque:
No me alargo más. Si en 2024 nuestra visita a República Dominicana tuvo como fin extender nuestro programa ‘CAEB Facilita’ ayudando a la mejora laboral de la población local, en esta ocasión hemos pretendido poner en común las oportunidades y posibles líneas de colaboración en un destino con destacada presencia de empresas de Baleares.
Con mi presidencial frente de la patronal empresarial balear CAEB recién renovada, espero y deseo seguir estableciendo lazos con todos vosotros para compartir proyectos, cooperar en la mejora laboral de la población local y avanzar en los proyectos tanto de las empresas de Baleares instaladas en Dominicana como del tejido empresarial y social de esta maravillosa isla del Caribe.
Muchas gracias a todos.