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Clausura coloquio ‘Visión y Oportunidades 2023’ Mallorca Design District (Carmen Planas)

  • Alcalde de Calvià, Alfonso Rodríguez,
  • Director General del Hotel Kimpton Aysla Mallorca, Alejandro Bautista,
  • Empresarios, amigas y amigos

Gracias en primer lugar por la invitación a participar en esta interesante jornada.

Es para mí un honor y a la vez una responsabilidad clausurar siempre actos de este tipo, especialmente cuando todos estamos ya a la expectativa de lo que nos puede deparar la temporada turística 2023. Acabamos de cerrar (o lo estamos haciendo aún en según qué destinos de nuestras Islas), una temporada que volvemos a considerar normal, tras dos años de dura pandemia. Una temporada positiva, en la que hemos vuelto a hablar de las cuestiones y/o problemas propios del sector Servicios, del turismo, el motor de la economía balear.

El ejercicio 2022 nos deja un sabor agridulce porque, por una parte, hemos recuperado el volumen de visitantes y de actividad que teníamos antes de la pandemia, en 2019; pero, por otro lado, la rentabilidad de las empresas se ha visto muy mermada por los sobrecostes derivados de:

  • una inflación que no sufríamos desde hace varias décadas
  • y por la guerra en Ucrania que también lo ha encarecido todo, además de retrasar la llegada de muchos materiales y/o suministros.

En Baleares, a pesar del regreso de una temporada normalizada y del crecimiento económico, seguimos con un nivel de PIB inferior al de 2019. Un agujero, el que nos dejó la pandemia, que probablemente acabemos de enjuagarlo durante 2023… si no hay nuevos contratiempos.

En estos momentos, tanto la Comisión Europea como informes nacionales, como el último de Caixabank, han reducido el crecimiento español al 1% el año que viene, la mitad de la previsión del Gobierno, cuya última actualización situaba el crecimiento en el 2,1% para 2023. En Baleares, dada nuestra singularidad económica, es muy posible que sorteemos mejor la desaceleración que ya es evidente en las principales potencias europeas y que puede acabar afectando a España.

No obstante, los próximos dos trimestres, hasta que la temporada que viene vuelva a estar plenamente operativa, estarán marcados por la incertidumbre.

Los balances de las empresas, como decía al inicio de mi intervención, no reflejan el movimiento turístico que hemos tenido esta temporada y, por tanto, los empresarios miran con recelo los meses de invierno, donde también se deben ir ultimando diferentes convenios colectivos. Encima de la mesa tenemos las peticiones sindicales de subidas ligadas a la inflación, algo que es totalmente inviable porque la mayoría de las empresas no podrían soportarlo. Lo saben los sindicatos y lo sabe el Gobierno, que ha aplicado una subida a los funcionarios acorde con los convenios que ya se han firmado en diferentes sectores y que están muy lejos de las pretensiones sindicales.

En este sentido, desde la patronal balear, al igual que a nivel nacional desde CEOE y Cepyme donde estamos representados, pedimos responsabilidad a las autoridades políticas, que huyan de los grandes titulares, acentuados por esta época preelectoral, y que sean consecuentes con la realidad empresarial y con lo que predican. Los empresarios necesitamos seguridad jurídica, certidumbre para poder trabajar, planificar a medio y largo plazo y, por supuesto, ofrecer a los trabajadores las mejores condiciones posibles, siempre dejando claro que la viabilidad de las empresas no se puede poner en peligro. Si una empresa no es viable, se ve abocada al cierre y, si cierra, ya no hay salarios que valgan.

Entre los retos que tenemos por delante, el tejido empresarial de Baleares debe hacer frente a varios problemas que hemos padecido la presente temporada:

  1. La falta de mano de obra, un problema generalizado en todos los sectores y cuya solución pasa por la formación. Retener nuestro talento y fidelizar a los trabajadores pasa por formar personal más y mejor cualificado. A la falta de mano de obra se le añade el absentismo, que en Baleares se ha disparado hasta el 9% este 2022, como conocimos durante una jornada ayer en CAEB. El absentismo merma la productividad empresarial y, en tiempos de crisis o desaceleración, como el actual, suele seguir al alza.
  2. En segundo lugar, es imprescindible buscar soluciones a los problemas de movilidad que hemos padecido esta temporada, que afecta tanto a la imagen que damos como destino como al día a día de los residentes. Las colas en puertos y aeropuertos, las retenciones constantes, los problemas de aparcamiento… deben plantearse ahora, no esperar a la llegada de la nueva temporada.
  3. En tercer lugar, la inflación, la falta de suministros y el encarecimiento y retraso de muchos productos que han mermado mucho la rentabilidad empresarial. Aunque no está en nuestra mano, es un obstáculo mayúsculo que esperamos que se vaya suavizando en los próximos meses.
  4. Por último, tenemos un grave problema de vivienda, como bien sabéis muchos de los que hoy nos acompañáis. Un problema que no se debe al inversor o residente extranjero, sino que es mucho más profundo, se ha ido agravando los últimos años y debe atajarse con urgencia.

Como desde hace años en Ibiza, ahora también en Mallorca padecemos ya una alarmante falta de vivienda, que no sólo nos perjudica a los residentes a la hora de encontrar pisos dignos a precios asequibles, sino que además pone en riesgo la llegada de médicos, policías, administrativos del Estado, etc. que no encuentran viviendas para instalarse en nuestra Comunidad.

Son, sin duda, algunos de los grandes interrogantes de cara al 2023, los que tenemos que poner encima de la mesa en los diferentes foros ahora, en estos meses de temporada baja. Porque si en algo estamos todos de acuerdo es que el turismo ha cambiado, que la pandemia que nos ha azotado los dos últimos años ha acelerado una transformación turística ineludible, y que ahora debemos afrontar en un contexto global donde las ganas de viajar y de conocer Mundo no sólo han vuelto a niveles precrisis, sino que incluso los han superado.

En Baleares hemos vuelto a poner en valor nuestro destino dentro y fuera de nuestras fronteras, nuestras playas, nuestros hoteles, también nuestros restaurantes y pueblos. En definitiva, todo aquello que nos convierte en un destino de primer nivel como el que somos, y nos reconocen internacionalmente.

Desde CAEB consideramos y defendemos que la transformación de la que estamos hablando pasa por cambiar volumen por valor, SÍ,como ya se está produciendo en algunos rincones de las Islas donde las inversiones hoteleras y las apuestas de algunos municipios, como aquí en Calvià, van encaminadas hacia ese otro turismo de mayor poder adquisitivo, que es más respetuoso con nuestro entorno y, por qué no decirlo, con la vida diaria de nuestros conciudadanos.

El futuro pasa irremediablemente por la innovación, la digitalización y por alargar la temporada al máximo, repartir turistas en espacio y tiempo, haciendo sostenibles nuestros recursos.

Por tanto, tenemos un gran reto por delante, un gran reto transformador, muy ilusionante… a la par que enormemente complicado.

Gracias de nuevo por invitarme a participar de esta interesante jornada.