La economía de Balears mantiene su crecimiento (14,1%) pero sigue un -7,1% por debajo de los niveles de actividad prepandémicos

  • Balears da continuidad durante el segundo trimestre de 2022 al avance del 13,9% registrado en el primer trimestre del año
  • En el inicio de la primera temporada estival de la ‘nueva normalidad’, las Islas mantienen su aceleración gracias al empuje de la economía pitiusa
  • “Las principales economías europeas como Alemania, Francia e Italia ya han empezado a desacelerarse afectadas por la espiral inflacionista y la incertidumbre que provoca el conflicto bélico en Ucrania”, advierte Planas

 

La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe ‘Evolución Económica’ correspondiente al segundo trimestre de 2022, que señala que la economía de Balears experimentó un crecimiento real del 14,1%. Esta tasa añade 0,2 puntos porcentuales a la interanual del trimestre anterior y consigue rebajar un poco más el ‘agujero’ prepandemia acumulado respecto de 2019 (-7,1% vs -9,1%, 1º trim.).

Con todo, la aceleración del crecimiento interanual ha moderado su intensidad en este último trimestre, tal y como ha hecho también la economía española, que ha repetido el ritmo de avance del trimestre anterior (6,3%). Todo ello sucede en un contexto en el que “las principales economías europeas, que ya han normalizado por completo sus niveles prepandemia, han empezado a desacelerarse”, advierte la presidenta de CAEB, Carmen Planas. Este es el caso de Alemania (1,7% vs 3,5%, 1º trim.), Francia (4,2% vs 4,7%, 1º trim.) e Italia (4,7% vs 6,3%, 1º trim.), afectadas por condicionantes globales como son la espiral inflacionista y la incertidumbre que provoca el prolongado conflicto bélico en Ucrania.

El comportamiento de la economía balear del segundo trimestre responde, insularmente, a la aceleración experimentada en Menorca (14,2% vs 12,4%, 1º trim.) y, sobre todo, Eivissa-Formentera (21,2% vs 15,2%, 1º trim.), pues Mallorca ha rebajado su ritmo de avance (13,1% vs 14%, 1º trim.). El mejor comportamiento de la economía pitiusa, apoyado en su marcada especialización turística, no ha sido suficiente para evitar mantenerse, aún, como la más alejada de recuperar los niveles de actividad prepandemia (-7,4%), por encima de Mallorca  (-6,8%) y, especialmente, de Menorca (-5,6%).

Desde el punto de vista de la oferta, la aceleración se ha producido en, una mayor o menor medida, en los distintos sectores no agrarios de la economía balear. Concretamente, los servicios han registrado un incremento del 15,5% durante el segundo trimestre (vs 15,4%, 1º trim.) de acuerdo con la reactivación de los flujos turísticos internacionales desde el inicio de la campaña de Pascua. Y es que la llegada de turistas ha alcanzado los 5,62 millones en el segundo trimestre del año, cifra que multiplica por 3,5 la del año anterior y que, además, supera por primera vez la contabilizada en 2019 (+0,3% vs -26,2%, 1º trim.).

Al mismo tiempo, la industria ha anotado la aceleración más intensa, del 7,8% (vs 6,1%, 1º trim.), muestra de una paulatina recuperación que ha reflejado el repunte del índice de producción industrial (29,6% vs 12,2%, 1º trim.), por primera vez en niveles que superan el umbral prepandemia (+0,5% vs -7,5%, 1º trim.). Sin embargo, la construcción se ha erigido en el primer sector de la economía balear en normalizar su actividad y alcanzar el ecuador del año con un ‘agujero’ positivo del +0,7% (vs -4,1%, 1º trim.) respecto al año previo al inicio de la pandemia. Este resultado viene dado tras el incremento del 5,6% en el segundo trimestre (vs 4,4%, 1º trim.), periodo en el que el incremento del valor de liquidación de las obras acumulado en los meses de abril y mayo (25,8%) ha respondido tanto al aumento de edificaciones (8,2%) como, especialmente, a su valor medio (16,3%).

En sintonía con la mejora de la actividad, el empleo ha avanzado, nuevamente, a una tasa de dos dígitos (19,4% vs 8,8%, 1º trim.), de acuerdo con el empuje de los meses de abril (24,8%) y mayo (22,1%), particularmente, en el sector servicios (30% y 26,4%, respectivamente).

Esta dinámica laboral ha permitido, en parte, sostener la trayectoria ascendente del consumo privado en el segundo cuarto del año, que ha anotado un ascenso del 13% y no ha evitado desacelerar el ritmo de avance del trimestre anterior (13,3%). Todo en un contexto en el que la recuperación del gasto de los no residentes –que ha cuatriplicado el balance trimestral de un año atrás– ha convivido con nuevas alzas del IPC (8,6% vs 7,7%, 1º trim.) que han seguido afectando a la cesta de bienes de compra frecuente (11,3% vs 11,4%, 1º trim.).

La presión que los precios energéticos, así como de diversas materias primas, ha estado ejerciendo sobre las estructuras de coste no ha impedido que la inversión haya efectuado un nuevo esfuerzo frente a la progresiva normalización de la actividad.

Inflación, subidas de tipos y tensiones nublan las perspectivas post-verano

Balears está transitando la temporada estival con unos niveles de actividad que dejan atrás el parón provocado por la pandemia. De acuerdo con los indicadores hoy disponibles, parece ser que la normalización de los volúmenes ha sido la tónica, con una afluencia de visitantes que en julio ha superado los 2,8 millones y, por tanto, la cifra registrada en el mismo mes de 2019 (+0,8%).

Sin embargo, al cierre del balance de la temporada alta, las decisiones de consumo e inversión de los actores de las Islas no podrán evitar someterse a los principales riesgos a la baja que subyacen a un contexto global de tensiones e incertidumbres. Buena parte de estos ya se han podido recoger a lo largo del verano, bien a través del alza de la inflación –en el 10,7% en Baleares en agosto-, bien a través del cambio de tono de la política de la autoridad monetaria europea –con los tipos oficiales desde el 8 de septiembre en niveles inéditos en la última década (1,25%-1,75%) y pendientes de nuevos incrementos antes que finalice el año.

La economía balear se sitúa a un -9,1% por debajo de los niveles de actividad prepandémicos

  • Balears crece un 13,9% durante el primer trimestre de 2022 acelerando el avance del último trimestre del año anterior, que fue del 13,5%
  • El ‘agujero’ económico provocado por la COVID-19 está al inicio de 2022 por debajo de los 10 puntos porcentuales respecto a la actividad de 2019
  • “La relajación de restricciones y la apertura del turismo internacional están detrás de la normalización de la actividad económica”, señala Carmen Planas

 

La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de ‘Evolución Económica’ correspondiente al primer trimestre de 2022, que indica que la economía de Balears experimentó un crecimiento del 13,9%. Una tasa que acelera el avance del trimestre anterior (13,5%) y que consigue situar el ‘agujero’ prepandemia por debajo de los 10 puntos porcentuales (-9,1% vs -14,2%, 4º trim 2021). Con este comportamiento, las Islas se adentran en la normalización de los niveles de actividad y empleo anteriores a la irrupción del virus, tal y como también han puesto de manifiesto el crecimiento de la economía española (6,4% vs 5,5%, 4º trim 2021) y los países de la zona del euro (5,4% vs 4,7%, 4º trim 2021).

“La relajación progresiva de restricciones y la apertura al turismo internacional están detrás de que la actividad económica de las Islas se esté normalizando”, asegura la presidenta de la CAEB, Carmen Planas.

Dicho proceso de normalización se ha extendido a los distintos sectores no agrarios de la economía balear. Particularmente, los servicios han intensificado su ritmo hasta el 15,5% durante el primer trimestre (vs 15,1%, 4º trim. 2021) al impulsar nuevamente su actividad con el retorno del turismo internacional –que se ha multiplicado por 4,5 respecto al año pasado– y la vuelta progresiva a los hábitos laborales y sociales de la población local. Al mismo tiempo, la industria ha dado muestras de resiliencia manteniendo su avance en el 6,1% frente a las primeras tensiones derivadas del conflicto bélico en Ucrania, mientras que la construcción ha impulsado su crecimiento hasta el 4,6% (vs 3,7%, 4º trim. 2021) a partir de una cartera de proyectos más amplia, variada y con obras de envergadura.

En sintonía con la normalización de la actividad, el empleo ha crecido un 8,8% durante el primer trimestre del año, un incremento que, unido al del trimestre anterior (9,2%), ha permitido superar, por segunda vez consecutiva, los registros prepandemia (+2,2%).

Así, la incidencia del desempleo se ha rebajado al 10,3% de la población activa, un porcentaje que recorta significativamente la tasa vigente un año atrás (16,7%) y que se mantiene por debajo de la media española (13,7%).

El balance laboral ha apoyado la trayectoria ascendente del consumo privado del 13,3% (vs 13,1%, 4º trim.), en un contexto en el que la inflación ha encarecido rápida e intensamente diversos productos de la cesta de compra, como la vivienda (24%), el transporte (13%) o los alimentos frescos (5,8%) y elaborados (6%). El IPC cerró el primer trimestre con un incremento interanual del 7,7%, y se ha mantenido al alza con incrementos récords durante abril (7,8%), mayo (8,2%) y junio (10,2%).

El devenir los precios energéticos, así como de diversas materias primas, es una de las principales fuentes de incertidumbre que se han unido a la toma de decisiones empresariales en materia de inversión.

La guerra en Ucrania amenaza con un stand by económico

Balears afronta el verano con buenas perspectivas de actividad, pues todo apunta que, al menos, en términos de volumen, se retornará a la operativa prepandemia. Los registros turísticos de abril, que incluye la Semana Santa, han contribuido a renovar las expectativas con 1,3 millones de visitantes que, al fin, supera ligeramente la campaña de 2019.

Si no surge ningún obstáculo adicional los próximos meses, la economía de Balears podría completar el proceso de normalización al cierre de este ejercicio, teniendo en cuenta el ‘agujero’ prepandemia de las distintas esferas de actividad, que oscila entre el -3,9% de la construcción al -10,2% de los servicios, pasando por el -4,5 de la industria. Asimismo, dicho proceso de normalización está llegando a todas las economías insulares, como pone de manifiesto el marcador de crecimiento del primer trimestre en Mallorca (14% vs 13,3%, 4º trim 2021), Menorca (12,5% vs 12,6%, 4º trim.) y Eivissa-Formentera (15,3% vs 16,8%, 4º trim 2021).

La entrada en escena de nuevas fuentes de tensión global y elevadas dosis de incertidumbre, relacionadas con la duración desconocida del conflicto bélico en Ucrania, dejan en abierto cualquier previsión sobre el próximo balance anual. Así pues, la progresiva normalización de la economía balear asume el reto de digerir las tensiones del entorno, pues éstas podrían dilatar un proceso que ha costado sobremanera poner en marcha. El punto positivo para el Archipiélago reside en que el impacto directo de los actuales desajustes es inferior respecto de otras economías europeas más vinculadas a cadenas de valor industriales.

La economía balear cierra 2021 con un crecimiento del PIB del 8,9%, 5 puntos superior a la media nacional

  • El sector servicios volvió a tirar de la recuperación alcanzando un 9,5% de aumento al finalizar el año, un 17,8% durante el 4º trimestre del ejercicio
  • La presidenta de CAEB señala que con la actual incertidumbre la economía balear no alcanzará niveles prepandemia “hasta el año que viene o 2024”

 

La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de ‘Evolución Económica’ correspondiente al cuarto trimestre de 2022 que indica que la economía de Balears cerró el año 2021 con un crecimiento del 8,9%, frente al 5% de la media nacional, todo y el impacto que tuvieron las dos últimas variantes de la COVID-19 que condicionaron la campaña de Navidad. Pese a éstas, las consecuencias negativas de la pandemia sobre la actividad empresarial y sobre el empleo parecen limitarse de forma significativa.

Según el último informe del año 2021, el PIB balear experimentó un aumento durante el cuarto trimestre del 15,6%, superior al del trimestre anterior (13%), consiguiendo restar parte del ‘agujero’ prepandemia aún pendiente. Así, la recuperación total se sigue posponiendo (8,9% vs -23,6% en 2020), aunque la economía de las Islas se mantiene, técnicamente, en fase de expansión ya que más de la mitad de los indicadores de actividad siguen evolucionando en positivo o acelerándose interanualmente.

El balance laboral del último trimestre en Balears muestra que 28 de los 47 sectores de actividad han alcanzado niveles de 2019, empezando por los servicios de alojamiento (86,5%; +7,2% respecto de 2019); y restauración (22,7%; +3%) o el transporte marítimo (29,4%, +13,2%) y terrestre (10,1%; +1,3%).

La rebaja de las restricciones y la mayor movilidad de las personas han permitido que continúe la normalización de la actividad en los diferentes sectores del PIB balear, especialmente en el sector servicios, gracias a que la temporada turística se alargó hasta octubre y a la campaña de Navidad.  Así, los servicios han mantenido su crecimiento (17,8%), siendo el único sector que acelera el ritmo respecto al tercer trimestre (14,5%).

El mayor margen de mejora pendiente -Balears fue la CCAA que más cayó durante 2020 en este sector (-25,4% vs -11,5%, España)- explica que en las Islas el repunte del sector terciario sea al cierre de 2021 mayor respecto del resto del país (9,5% vs 5,9%). La marcada dependencia del turismo en Balears permite anticipar una margen de mejora más amplio, aunque será el devenir de la pandemia y la guerra en Ucrania los que marquen la recuperación total.

Por su parte, la industria ha mantenido la recuperación de la mayoría de sus indicadores, aunque ha rebajado su crecimiento en el último trimestre (6,1% vs 8,1%, 3º trim.), quedando su crecimiento anual en el 5,9%, aún superior al de toda España, 5,3%. El sector secundario cerró el año reduciendo la distancia respecto al periodo prepandemia por debajo de los 6 puntos (-5,9% vs -10,4%, 3º trim.), aunque se enfrenta a mayores dificultades que el resto del sector en el conjunto del país para revertir por completo los efectos de la pandemia.

La construcción se ha visto afectada por los problemas de abastecimiento de materias primas que sufrieron los operadores a nivel mundial, provocando una escalada rápida de los precios. Así, el crecimiento se moderó en el último trimestre de 2021 (2% vs al 2,2%, 3º trim.). Sin embargo, en las Islas la construcción cierra el año comportándose mejor que a nivel nacional (4,8% vs -4,1%, España), hecho significativo porque el retroceso durante el primer año de pandemia fue similar en Balears que en todo el país (-12%, Balears vs -11,3%, España).

Menorca y Eivissa-Formentera, mejor que Mallorca

Eivissa y Formentera siguen siendo las que mejor comportamiento tienen al final de 2021, aprovechando la inercia de la reactivación turística durante octubre y la llegada más tardía de la sexta ola de contagios. Las Pitiüses estuvieron menos tiempo en situación de riesgo extremo los meses de octubre a diciembre (15 días), que Mallorca (23 días) y Menorca (31).

Así, la economía pitiusa repuntó durante el último trimestre de 2021 un 18,9% (16,5%, 3º trim.), un balance superior al resto del Archipiélago. Eivissa y Formentera cerraron el año con un crecimiento del 10,8% frente al 8,6% de Mallorca y el 9,8% de Menorca. El sector servicios es el que mejor ha funcionado también en las Pitiüses, especialmente significativo a la hora de generar empleo (17,2% vs 16,5%, 3º trim.), más que en Mallorca (9,7% vs 7,3%, 3º trim.) y Menorca (9,5% vs 10,9%, 3º trim.), gracias al mejor comportamiento del alojamiento, las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento y el transporte.

El sector turístico pitiuso se apoyó tanto en una paralización más acusada del turismo en 2020, como en su mayor dependencia del segmento internacional para recuperar la actividad a un ritmo superior al de Menorca, como señalan los registros de afluencia de visitantes como los de gasto turístico entre los meses de octubre y diciembre, que no sólo han repuntado en Pitiüses (434,9% y 592,1%, respectivamente) sino que han evidenciado un grado de recuperación superior de los niveles prepandemia (-14,3% y -10,2%, respectivamente).

La incertidumbre puede retrasar la recuperación hasta 2023 o 2024

Cerrado 2021, la incertidumbre sigue instalada en la economía tanto a nivel nacional como en Illes Balears. Las perspectivas de cara a 2022 reflejan de cara al primer trimestre del año un clima de creciente preocupación, al registrar, por primera vez en los últimos seis trimestres, una moderación de la confianza empresarial. Los primeros indicadores de la evolución del mercado laboral y la afluencia de visitantes durante enero y febrero anticipan una mejor actividad en Eivissa-Formentera respecto al resto de las Islas. Todo parece indicar que la economía pitiusa seguiría encabezando el ritmo de recuperación del Archipiélago.

Con el balance en la mano, la presidenta de CAEB, Carmen Planas, anticipa que la recuperación total de la economía balear no alcanzará los niveles prepandemia “hasta el año que viene o 2024”, toda vez que la invasión rusa en Ucrania ha añadido “más incertidumbre” a la ya de por sí creada por la pandemia.

La economía de Balears experimenta un rebote del 26,5% durante el segundo trimestre 

Carmen Planas ha explicado que “La actividad ha rebotado durante el segundo trimestre en todos los sectores, si bien destaca el giro positivo que han dado los servicios”

Palma, 16 de septiembre de 2021.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre de 2021, en el que señala que la economía de las islas ha marcado en el segundo trimestre un punto de inflexión, el cual da el pistoletazo de salida al tan ansiado, como necesario proceso de recuperación. De recuperación de los niveles previos a la pandemia, pero sobre todo de los daños causados por tantos meses de paralización sobre el tejido productivo y, consecuentemente, sobre las rentas.

Desde la perspectiva agregada, el valor añadido bruto no agrario de Balears ha cerrado el segundo cuarto del año con un incremento real del 26,5% respecto del mismo periodo del ejercicio anterior. Una tasa que recoge, sin duda, los primeros intentos de apertura de la actividad en un marco de desescalada gradual de las restricciones para el control de la pandemia, así como un importante efecto base que contrasta notablemente con el signo negativo que había teñido el marcador interanual de las islas hasta el trimestre anterior (-19,6%). Así las cosas, la economía balear ha entrado, técnicamente, en fase de expansión, pues más de la mitad de los indicadores de actividad representativos crecen (67,4% vs 22,2%, 1º trim.) y/o se aceleran (81,4% vs 37,8%, 1º trim.).

El balance trimestral recoge la vuelta de los servicios a la escena económica de las islas 

La actividad ha rebotado durante el segundo trimestre en todos los sectores, si bien Carmen Planas destaca que “el giro positivo que han dado los servicios desde la apertura perimetral del archipiélago en el mes de abril y la ampliación de franjas horarias y aforos en los espacios comerciales, de restauración, culturales, etc.”  De este modo, el valor añadido de los servicios ha repuntado un 28% (vs -22,1%, 1º trim.), el primer marcador en positivo de los últimos cinco trimestres. Este comportamiento deja entrever que el valor añadido del sector se mantiene en torno a una quinta parte por debajo del nivel prepandemia (-20,4%), un gap que se manifiesta como el más acentuado respecto al resto de esferas productivas y que evidencia el camino de recuperación que es necesario embestir durante la última mitad del año.

Por su parte, la industria ha conseguido situar la mayoría de sus indicadores en terreno positivo, con un valor añadido que ha registrado un incremento interanual del 16,3% durante el segundo cuarto del año (vs -7%, 1º trim.). El secundario ha iniciado, así, en las islas su andadura hacia la recuperación y ha marcado en el ecuador del ejercicio un gap ligeramente superior a una décima parte del valor añadido prepandemia (-11,1%).

Paralelamente, la construcción ha cerrado el segundo trimestre con un incremento real del valor añadido bruto del 20,5% (vs -5,4%, 1º trim.), tasa con la que la actividad del sector se ha prácticamente normalizado. El último balance trimestral sitúa a menos de un 5% el gap respecto a los niveles prepandemia, el más reducido del tejido no agrario de Balears.

En conjunto, la traslación de la apertura de la actividad al ámbito laboral ha derivado en una moderación del descenso de la afiliación de trabajadores a la Seguridad Social (-1,7% vs -5,5%, 1º trim.), registro que ha remontado por primera vez en junio (6,6% vs -8,1%, abril). El comportamiento del empleo, que ha situado el contingente de ocupados en alta tan solo una décima parte por debajo del nivel prepandemia, ha respondido a la recuperación del pulso del tejido empresarial que, también en junio, ha conseguido situar su trayectoria en terreno positivo (3,5% vs -3,1%, abril).

Consumo e inversión empiezan a calentar motores 

La demanda agregada de las islas ha puesto de relieve en el ecuador del ejercicio un mayor apoyo de los principales componentes de la demanda interna, como son el consumo y la inversión. Y es que, la desescalada de las restricciones a la actividad y la movilidad ha permitido empezar a materializar parte de los planes que las familias mantenían hace ya  largo tiempo en el tintero, mientras que las perspectivas empresariales han reflotado en un clima de apertura e incertidumbre difícil de disociar.

El consumo privado ha experimentado durante el segundo trimestre del año un repunte real del 32,3% (vs -22,3%, 1º trim.) y se ha erigido en la facción más dinámica del cuadro macroeconómico balear. Esta cuestión se explica, en buena parte, por el efecto base derivado de la intensa afectación a la baja que el gasto privado encajó un año atrás, cuando todo tipo de actividad no esencial permanecía paralizada y lega, en todo caso, un gap pendiente de recuperar cercano a una sexta parte del nivel prepandemia (-16%).

Sin duda, la apertura perimetral del archipiélago fue decisiva, en abril, para estimular el consumo interno y retornar, así, la contribución del gasto de los no residentes al balance trimestral. Desde esta perspectiva, el gasto turístico ha sido 27 veces superior al contabilizado un año atrás, ante una afluencia de visitantes que se ha multiplicado prácticamente por 20. Estas cifras han sido todavía más acusadas en el segmento internacional, tanto en términos de desembolso –que se ha multiplicado por 45,5–, como de afluencia –que ha sido 40,9 veces superior–. Pese a ello, cabe señalar que las cifras contabilizadas se han seguido situando en niveles muy inferiores a los habituales para el gasto turístico que, con un importe total de 1.496 millones de euros, ha seguido distando de los más de 5.000 de dos años atrás. Con todo, cabe señalar que las islas han sido la comunidad autónoma turística que ha recuperado la mayor fracción del gasto de los visitantes internacionales (26,5%), seguida de la Comunidad Valenciana (22,1%) y Canarias (18,2%) y a una notable distancia de Cataluña (11,2%), la región que, en volumen, habitualmente encabezaba la distribución.

Mientras tanto, la inversión ha repuntado durante el segundo trimestre a un ritmo interanual del 22,7%, tasa que revierte el signo negativo del periodo anterior (-14,7%) y pone de manifiesto un gap cercano a una quinceava parte del nivel prepandemia (-6,7%). Y es que, la apertura progresiva y sostenida de la actividad ha insuflado las primeras dosis de confianza a la formulación de las expectativas empresariales, al mismo tiempo que, a estas alturas de la pandemia, la capacidad de aproximar con una mayor claridad el margen financiero disponible es ya muy elevada. Todo ello, junto con la seguridad transmitida por la autoridad monetaria europea, respecto al mantenimiento de los tipos de interés en niveles históricamente bajos, ha empezado a abrir las puertas al capital, no tanto para incrementar la capacidad disponible                     –todavía infrautilizada en este punto de la desescalada–, sino para apostar por nuevas capacidades, relacionadas mayormente con la digitalización, el talento y la transición ecológica.

En este contexto, si bien la inversión productiva ha dado las primeras señalas de reactivación, la inversión en construcción ha mostrado menos reticencias y ha alcanzado su momentum durante el segundo trimestre del año. De acuerdo con las cifras disponibles, el presupuesto de ejecución vinculado a los proyectos de construcción visados durante los meses de abril y mayo ha experimentado un notable rebote (89,5% vs -42,1%, 1º trim.) que ha sido generalizado para todos los tipos de obra y tipos de uso. Sin embargo, destaca una clara preferencia por los proyectos residenciales de obra nueva (98,7%), los cuales se han visado por un importe que supera en un 32,8% el nivel prepandemia. En conjunto, el capital orientado al inmobiliario percibe un retorno seguro y el presupuesto medio por edificio visado en los proyectos residenciales supera en un 10,4% el de las obras planificadas dos años atrás, mientras que se multiplica por 2,2 veces en el caso de los proyectos no residenciales.

 

El inicio del proceso de recuperación alcanza todas las islas 

Menorca ha seguido aprovechando durante el segundo trimestre su mejor situación epidemiológica para ir un paso por delante del resto del archipiélago en el proceso de desescalada e impulsar, así, su balance económico trimestral. De este modo, la economía menorquina ha repuntado durante el segundo cuarto del año un 28,5% respecto del mismo periodo del ejercicio anterior (vs -17,3%, 1º trim.), tasa que arroja, por cuarto trimestre consecutivo, un balance más favorable que los de Eivissa-Formentera (27,9% vs -20,2%, 1º trim.) y Mallorca (26,4% vs -20,2%, 1º trim.). Así las cosas, Menorca se postula, nuevamente, como el territorio que se encuentra más cerca de recuperar los niveles de actividad previos (-17,4%), ligeramente por delante de Mallorca (-17,6%) y, sobre todo, de Pitiüses (-23,6%).

En este contexto, desde el punto de vista de la oferta, el mejor comportamiento de la economía menorquina se ha fraguado, principalmente, en los servicios, si bien el sector de la construcción ha exhibido, también en Menorca, un desempeño más favorable que en el resto de las islas. Prueba de ello, es que el sector servicios menorquín se ha erigido en el único capaz de generar empleo en todo el archipiélago (3,1% vs -0,4%, Pitiüses), impulsado, especialmente, por un mejor comportamiento relativo en el ámbito de la restauración (10,6% vs 2,5%, Pitiüses), el transporte (2,6% vs -3,8%, Pitiüses) o las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento (1,6% vs -9,9%, Pitiüses).

Y es que, Menorca ha conseguido recuperar, entre los meses de abril y junio, cerca de un tercio de la afluencia turística registrada en el mismo período de 2019 (32,5% vs 21,9%, 1º trim.), impulsada, principalmente, por el buen tono del turismo nacional, que ha recuperado más de dos tercios de los visitantes (67,6% vs 22,2%, 1º trim.) y más de tres cuartas partes de los ingresos turísticos previos a la pandemia (81,8% vs 27,7%, 1º trim.).

 

El balance anual descansa, en buena parte, en apurar el tramo final del ejercicio 

El Fondo Monetario Internacional ha revisado en julio las previsiones de crecimiento emitidas el pasado mes de abril teniendo cuenta como factores distintivos entre países y regiones del mundo el acceso y desarrollo de la vacunación, así como la implementación de programas y medidas de apoyo fiscal a empresas y familias. Concretamente, en el caso de España, se recorta el crecimiento esperado para este año en dos décimas respecto de la previsión anterior (6,2%) y, por el contrario, se refuerza en 1,1 puntos porcentuales la del ejercicio siguiente (5,8%). Se refleja, así, la apuesta por un rebote económico que terminaría de consumarse en la recta final del ejercicio, con un efecto arrastre al siguiente que permitiría recuperar los niveles prepandemia en el primer trimestre de 2022.

A la incertidumbre reinante se une a la mejora de las expectativas de un tejido que, como el balear, ha trabajado para mejorar las cifras de un año atrás. Tan solo a título ilustrativo, el segundo semestre ha comenzado recuperando los centros de cotización de empresas, así como el volumen de contratación de trabajadores que en julio han alcanzado a cubrir alrededor de nueve décimas partes del último registro prepandemia (92,1% y 89,2%, respectivamente).

En estos momentos, sin perjuicio del ingreso de las ayudas directas a las empresas, por un importe total de 855 millones de euros, las empresas de Balears, explica Carmen Planas “requerimos ser partícipes de los proyectos de reformulación auspiciados por el Plan de Recuperación y Resiliencia del Gobierno de España”. El Plan fue avalado, el pasado 16 de junio, por la Comisión Europea. Y es que ambiciosos objetivos de digitalización y sostenibilidad están penetrando, de cada vez más, en la agenda de recuperación de las compañías del archipiélago. Porque después del rebote, llega el momento de pensar a invertir en el futuro.

 

 

DESCARGAR INFORME DE EVOLUCIÓN ECONÓMICA

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Puede ver o descargar IMÁGENES TV con declaraciones de la presidenta de CAEB.

Puede escuchar o descargar AUDIO con declaraciones de la presidenta de CAEB.

Puede descargar el INFORME de coyuntura del tercer trimestre de 2020.

Palma, 10 de diciembre de 2020.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al tercer trimestre del ejercicio 2020, en el que señala que el tránsito de la economía balear hacia la ‘nueva normalidad’ está siendo más lento de lo esperado, dada la gravísima pérdida de actividad turística que ha sufrido el archipiélago durante los meses centrales de la temporada alta.

Así, los rebrotes del virus, las restricciones adoptadas para contenerlo, junto a la condición de ‘destino de riesgo’ y la mayor afectación de las ramas más ‘convencionales o tradicionales’ del sector servicios (alojamiento, comercio, restauración, transporte) explican que la estimación de crecimiento correspondiente al tercer trimestre arroje una contracción del 30,1% (vs -35,6%, 2º trim.), claramente superior a la experimentada en otras zonas económicas del planeta.

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “los datos de este informe de coyuntura económica del tercer trimestre y los que ya vamos conociendo del cuarto apuntan a que la evolución de la economía de Balears acabe 2020 con una contracción cercana al 25% y un retroceso que duplicaría al de la media nacional”.

 

La COVID-19 anula la temporada turística y el ansiado rebote de la economía

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca los estragos que esta situación ha causado sobre el conjunto del sector servicios, que ha saldado el tercer trimestre con un retroceso del 33,2% (vs -37,8%, 2º trim.), justo en el periodo en que las ramas vinculadas al turismo ejercen su mayor contribución al agregado regional al verse afectado por las prohibiciones impuestas por destinos extranjeros.

La COVID-19 ha anulado la temporada turística y el ansiado rebote de la economía. Y todos los indicadores confirman el fuerte golpe que la pandemia ha ejercido sobre la actividad, desde el índice de la cifra de negocios (-43,1% vs -55,6%, 2º trim.) a la afiliación (-15,2% vs -14,6%, 2º trim.), en un contexto en que la contracción de la afluencia turística (-74,3% vs -99%, 2º trim.) ha supuesto, en términos absolutos, la pérdida de más de 6 millones de turistas respecto del mismo periodo del año anterior.

 

La industria mantiene el negativo pese a la reducción de las restricciones

El escenario recesivo imperante y el aumento de la incertidumbre en los mercados ha condicionado sobremanera la evolución de los principales indicadores del secundario balear a lo largo del tercer trimestre. Este es el caso del índice de producción industrial (-21,1% vs -36%, 2º trim.), de la afiliación (-4,6% vs -6,5%, 2º trim.) o de la demanda de energía por parte del sector (-16,5% vs -38%, 2º trim.). Una dinámica que, en conjunto, explica que el sector haya experimentado por segundo trimestre consecutivo una contracción superior a los dos dígitos, concretamente del 14,7%, pese a la reducción de las restricciones.

 

La construcción recupera cierto dinamismo gracias a proyectos pre-COVID

El marcador de crecimiento del sector del sector de la construcción balear ha saldado el tercer trimestre con una contracción del 9,2%, claramente inferior a la del trimestre anterior (-20,9%) y a la experimentada por su homologo nacional (-11% vs -27,5%, 2º trim). Este mejor comportamiento relativo gracias a proyectos pre-COVID encuentra su razón de ser en el incremento que experimentaron los visados de obra en el tercer trimestre del 2019 (8,9%) y cuyo periodo de ejecución se extiende a una media de cuatro trimestres vista. A ello ha contribuido también la relajación del levantamiento de las restricciones impuestas por las ordenanzas municipales para la temporada de verano, una circunstancia que ha facilitado al sector la creación de ocupación (1,8% vs -4,1%, 2º trim.).

 

La incertidumbre y las bajas expectativas congelan el consumo y lastran la inversión

Desde el punto de vista de la demanda, el ritmo de crecimiento del consumo se ha contraído un 31,3%, tasa que, a pesar del efecto positivo derivado de la relajación inicial de las medidas restrictivas, la mayor libertad de movimiento y el descenso de los precios de consumo (-0,6% vs -0,8%, 2º trim.), se ha visto perjudicada por la factura laboral (-13% vs -13%, 2º trim.) y los efectos asociadas sobre el patrón de consumo tanto de residentes como de no residentes. No en vano, las ventas minoristas han descendido (-15,9%), en un contexto en que el gasto de no residentes se ha reducido cuatro terceras partes (-82,4% vs -99,4%, 2º trim.).

Por otro lado, a pesar de la amplitud de las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y por el gobierno nacional, la inversión ha continuado lastrada, y ha sufrido una contracción del 17,6% (vs -24%, 2º trim.), como consecuencia de la elevada incertidumbre y el descenso en las expectativas empresariales. Y es que, la confianza empresarial ha retrocedido de nuevo (-29,9% vs -37,7%, 2º trim.), al igual que el número de empresas afiliadas (-10,1% vs -13,1%, 2º trim.) y la demanda de bienes de equipo (-62,2% vs -77,1%, 2º trim). Así mismo, la inversión en construcción ha saldado el tercer trimestre con una nueva reducción de los presupuestos de proyectos de visados de obra (-21% vs -33,1%, 2º trim.).

 

Las Pitiüses, las más perjudicadas por la crisis que también impacta sobre Menorca

La mayor orientación de la estructura productiva de Eivissa y Formentera hacia los servicios explica que el diferencial negativo de crecimiento se haya ampliado, de nuevo, frente al resto de islas. Y es que, el PIB de las Pitiüses ha retrocedido un 34% (vs -40,1%, 2º trim.), claramente por encima del de Mallorca (-29,5% vs -34,8%, 2º trim.), y de Menorca (-29,2% vs -35,7%, 2º trim.). Esta situación se observa en el ámbito laboral, dónde las Pitiüses han destruido ocupación (-21,1% vs -22%, 2º trim.) en mayor medida que Mallorca (-11,5% vs -11,3%, 2º trim.) y Menorca (-13% vs -14,5%, 2º trim.).

Y es que por el lado de la oferta, el sector servicios, y más concretamente las ramas más vinculadas al sector turístico pitiuso, han experimentado la mayor contracción de afiliación del archipiélago (-30,9% vs -25,2%, Menorca). Por el contrario, el sector de la construcción en las Pitiüses ha mostrado un mejor comportamiento en comparación con Menorca, tanto en términos de afiliación (5,2% vs 1%, Menorca), como en la descarga de mercancías de graneles sólidos (-18,8% vs -31,7%, Menorca). En cambio, en el sector industrial han mostrado comportamientos muy semejantes, tal y como indica el retroceso de la demanda eléctrica (-24,3% vs -24,5%, Menorca). Por el lado de la demanda, el consumo pitiuso ha sumado a los efectos derivados de una incertidumbre creciente, el impacto que sobre las expectativas de las familias ejerce el aumento del paro registrado (144,5% vs 97%, Menorca). Unas circunstancias que también han lastrado la inversión, tal y como lo corrobora la reducción en el número de empresas afiliadas (-13,4% vs -10,2%, Menorca).

 

Las perspectivas continúan condicionadas por un entorno todavía altamente desafiante

Los meses de enero y marzo serán decisivos para el 2021, pues (i) la evolución de los rebrotes, (ii) la reapertura turística del archipiélago y (iii) el rol catalizador de la vacuna determinará el ritmo de la recuperación. Con todo, desde CAEB se considera fundamental realizar un planteamiento estratégico de reapertura turística que permita transitar con éxito el periodo prevacunal con una actuación integral, simultánea y armonizada en 4 ejes: territorio, movilidad y fronteras, instalaciones y servicios y actividades en destino.

En este sentido, Carmen Planas ha incidido al destacar que “de cara al año que viene, pues desde CAEB lo que creemos es que es absolutamente necesario que Balears sea eficaz a la hora de resolver tres grandes retos: controlar la pandemia, reabrir nuestra actividad turística y captar fondos europeos. Estos tres retos: salud, turismo y financiación, van a marcar, sin duda, un 2021 incierto en el que la clave será la colaboración público-privada para dar seguridad a empresas y trabajadores. Una colaboración público-privada que es hoy más imprescindible que nunca y de la que depende el futuro de miles de empresas, de decenas de miles de puestos de trabajo y, por lo tanto, de la que dependerá el bienestar de los ciudadanos de Balears”.

“Control sanitario, fondos, bajada de la presión fiscal y planes de reactivación sectorial y de formación, claves para salir de la crisis”

Planas reclama “colaboración público-privada y actuar de forma conjunta e inteligente” para evitar el cierre masivo de empresas y la pérdida de decenas de miles de empleos: “Es una alternativa que no nos podemos permitir ni como sociedad, ni como comunidad”

La economía balear entra en recesión tras sufrir una contracción del 35,6% en el segundo trimestre del año

El impacto de la COVID-19 afecta especialmente en las Pitiüses, si bien Menorca también se ve arrastrada por los efectos de la pandemia

 

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Palma, 7 de octubre de 2020.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre del ejercicio 2020, en el que se analizan los impactos derivados del fortísimo shock económico que ha sufrido la economía balear como consecuencia de la COVID-19.

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “los datos de este informe de coyuntura económica, más allá de confirmar la situación técnica de recesión en la que nos encontramos, muestran una contracción económica que es histórica y sin precedentes que alcanza el 35,6% del PIB de Balears y que amplifica la del trimestre anterior (-4,5%)”.

Y es que, el mantenimiento de las restricciones a la actividad y la movilidad asociadas a la COVID-19 iniciadas a finales del mes de marzo hasta bien entrado el mes de junio, no solo ha extendido el shock de oferta, sino que ha alimentado, en una segunda vuelta, un shock de demanda que han conducido al archipiélago a una recesión sin precedentes.

 

El sector servicios el más perjudicado tras la interrupción de la temporada turística

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca la fuerte afectación del sector servicios que, en el segundo trimestre, ha experimentado una contracción del 37,8% (vs -4,5%, 1º trim), superior a la media balear. Se trata de una caída inédita que se refleja, entre otros, en el índice de la cifra de negocios del sector (-55,5% vs -10,3%, 1º trim.), el tránsito aéreo de pasajeros (-98,1% vs -24,3%, 1º trim.). En este contexto, la destrucción de ocupación (-14,6% vs -0,2%, 1º trim.) ha sido también más intensa que la del resto de sectores, fruto del fuerte descenso de afiliación observado en el conjunto de ramas turísticas (-25,7% vs -4,5%, 1º trim.) tras la interrupción de la campaña de Pascua y el inicio de la temporada turística de verano.

 

La industria ahonda en el terreno negativo por el bloqueo del comercio internacional

El sector industrial ha saldado el segundo trimestre con una reducción del 23,6% (vs -3,2%, 1º trim), afectado tanto por la interrupción de las cadenas globales de suministros como por la paralización de la actividad industrial a nivel regional. No en vano, tanto el índice de producción industrial (-36,1% vs -11,1%, 1º trim.) como el índice de la cifra de negocios del sector (-41,5% vs -9,3%, 1º trim.) han anotado los mayores descensos de la serie histórica, en un contexto de retroceso de la ocupación (-6,5% vs -0,6%, 1º trim.).

 

La construcción tampoco esquiva la recesión

La tasa estimada de crecimiento de la construcción, a pesar de retroceder en menor medida que la de los demás sectores que integran la estructura económica balear, ha sufrido una contracción del 20,9% (vs -5,8%, 1º trim.). Este comportamiento recesivo que se palpa, entre otros, en la evolución negativa de las certificaciones de fin de obra (-31,1%, abril; -20,9%, mayo), ha encontrado un mal aliado en la esfera pública, dado el retroceso de licitación oficial observado a finales del 2018 (-40,7%). Con todo, el hecho de que el sector haya podido reactivar la actividad antes que el resto de los sectores explica que el impacto de la COVID-19 haya sido menor no solo en términos de producción sino también de ocupación, al registrarse una caída de la afiliación (-4,1% vs -3,2%, 1º trim.) inferior a la del resto de los sectores.

 

La incertidumbre y las bajas expectativas desploman el consumo y la inversión

“Vivimos en un entorno de máxima incertidumbre”, ha destacado Carmen Planas. Y, en este sentido, desde el punto de vista de la demanda, tal y como se esperaba, el shock de oferta ha desencadenado en un shock de demanda que ha paralizado las decisiones de gasto e inversión de los hogares y las empresas. Concretamente, el consumo agregado ha sufrido, el segundo trimestre, un descenso del 36,5% (vs -5,2%, 1º trim.), en un contexto donde la capacidad de gasto se ha resentido ante la negativa evolución del mercado laboral, con una caída histórica de la afiliación (-13% vs -0,6%, 1º trim.) y un incremento sin precedentes del número de parados (84,6% vs 4,7%, 1º trim.). Todo ello ha obligado a los hogares a reducir, por un lado, el consumo de bienes duraderos, tal y como se desprende de la matriculación de vehículos (-86,6% vs -63,5%, 1º trim.) y, por otro lado, el consumo de bienes no esenciales, tal y como refleja la evolución de las ventas minoristas (-29,3% vs -3,4%, 1º trim.).

Por otro lado, la inversión ha estado marcada por el bajo nivel de utilización de la capacidad productiva instalada (27,7%), el menor de la serie histórica, en un contexto de elevada incertidumbre. De este modo, en el segundo trimestre, la formación bruta de capital ha retrocedido un 24% (vs -6,1%, 1º trim.), dados los descensos observados tanto en la creación de sociedades mercantiles (-44,3% vs -15,8%, 1º trim.) como en la afiliación de empresas a la Seguridad Social (-13,1% vs -2,6%, 1º trim.). Asimismo, en un clima de baja confianza empresarial (-37,7% vs -34,7%, 1º trim.), la inversión en construcción se ha resentido en todas las categorías a juzgar por la evolución de los visados de obra del mes abril (-39,8%) y mayo (-43,6%).

 

Las Pitiüses encajan peor que Menorca el envite de la COVID-19

Si bien todas las islas han sufrido, por el lado de la oferta, la parálisis de la producción por falta de efectivos laborales o suministros y, por el lado de la demanda, la contención del gasto, el envite de la COVID-19 se ha amplificado significativamente en las Pitiüses como consecuencia, entre otros factores, del nivel de dependencia respecto de las actividades fundamentales para la economía balear. En concreto, el marcador de crecimiento pitiuso ha retrocedido un 40,1% (vs -4,8%, 1º trim.), claramente por encima del menorquín (-35,7% vs -4,7%, 1º trim.).

Y es que, en términos particulares, Eivissa y Formentera han destruido ocupación a un ritmo superior (-22%) a Menorca (14,5%), especialmente en las ramas ligadas al sector turístico (-33,7% vs -29,2%, Menorca).

Por el contrario, el secundario menorquín ha resultado más afectado que el pitiuso, pues la ocupación ha retrocedido en Menorca en mayor medida (-10,9%) que en las Pitiüses (-9,4%).

Por el lado de la demanda, el mayor incremento del paro registrado en las Pitiüses (143,3% vs 3,6%, 1º trim.), en comparación con Menorca (94,1% vs 6,8%, 1º trim.), explica también la mayor afectación de la capacidad de gasto de los hogares pitiusos.

En esta misma línea, el ciclo inversor también ha resultado más dañado en Pitiüses, tal y como indica la caída del número de empresas afiliadas (-18,2% vs -13,8%, Menorca).

 

Un futuro marcado por la incertidumbre

En un contexto, en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento y ha confirmado que será imposible recuperar las caídas del PIB a lo largo de 2021, la economía balear emerge como una de las regiones más castigadas por la pandemia. No en vano, el mercado laboral se ha resentido considerablemente y se prevé que las tasas de desempleo continúen elevándose como consecuencia, principalmente, de la destrucción de una parte del tejido productivo. Y es que a la preocupación por la pérdida económica generada durante los últimos meses se suma el elevado grado de incertidumbre que predomina sobre (i) la resolución o control de la pandemia y su rol como condicionante de la actividad empresarial y (ii) el ritmo al que se acumularán efectos de segunda vuelta sobre los principales marcadores económicos.

Con todo, es previsible que la actual situación acentúe otros de los desequilibrios estructurales que presentaba la economía balear antes de la crisis, por lo que CAEB recomienda orientar los esfuerzos hacia la mejora de la competitividad global del archipiélago, reforzando las capacidades tanto a nivel individual como colectivo, como única vía para recuperar con rapidez los niveles de actividad pre-crisis y afrontar el escenario post-pandemia lo más reforzados posible.

 

“Los datos que ya vislumbramos en el tercer trimestre remarcarán la recesión de Balears”

Planas ha adelantado a su vez que “los datos que ya vislumbramos que van a marcar la evolución de la economía balear en el tercer trimestre no van a ser mejores y remarcarán la recesión que padecemos en las Islas”.

La presidenta de CAEB ha insistido en que “los datos hacen que nuestra comunidad sea, de lejos, la más perjudicada del país y ante ello es preciso, y de forma urgente actuar con sentido común y a favor de los ciudadanos”.

“Para hacerlo, desde CAEB tendemos la mano a las diferentes administraciones para articular una necesaria colaboración público-privada porque la política no puede estar únicamente centrada en los ERTE”, ha manifestado Carmen Planas.

 

Propuestas “urgentes” para salir de la crisis

“Necesitamos, en primer lugar, rigor sanitario porque controlar la pandemia es completamente prioritario, imprescindible, para poder recuperar la demanda de bienes y servicios como fórmula para reactivar la economía. Pero también necesitamos poner en marcha, de forma urgente, planes sectoriales que sean eficaces para reactivar la economía de las Islas y que actúen como revulsivo para impulsar esta demanda”, ha añadido.

Planas ha demandado “que el Gobierno de España corresponda a la siempre generosa Balears a la hora de asignar la distribución de fondos de los 140.000 millones de Europa y que todas las administraciones sean responsables y copartícipes de la situación renunciando a subir impuestos y entendiendo que la actual presión fiscal nos está ahogando a todos, sobre todos a las pymes y a los autónomos”.

Por otra parte, la presidenta de CAEB ha afirmado que “demostraríamos que tenemos la inteligencia que la situación actual exige si, paralelamente, fuéramos capaces de aprovechar el tiempo para poner en marcha planes formativos que especialicen a nuestros trabajadores para que cuando los motores vuelvan a estar en marcha estemos preparados para despegar”.

“En todos estos factores nos queda mucho por hacer y es preciso hacerlo de forma conjunta, trabajando en la misma dirección y con los mismos objetivos tanto el sector público como el sector privado. Si no actuamos así, de forma conjunta e inteligente, lo que viene es el cierre masivo de miles de empresas y la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo. Y esta es una alternativa que no nos podemos permitir ni como sociedad, ni como comunidad”, ha concluido Carmen Planas.

La economía balear pierde dinamismo en el tercer trimestre y crece, por primera vez en los últimos cinco años, por debajo del 2%

La evolución de la economía balear apunta a acabar 2019 con un crecimiento inferior al 2%, tendiendo a tasas más moderadas en 2020  

CAEB resalta la necesidad de políticas que estimulen la inversión y el empleo ya que todos los sectores económicos, al igual que el consumo, aminoran su ritmo de crecimiento 

Menorca, con un ritmo notablemente inferior al de Balears, mantiene su crecimiento en el 1,1%, y Eivissa y Formentera ceden tres décimas hasta situarse en el 1,9%, por su mayor dependencia del turismo

 

Consulte aquí el INFORME EVOLUCIÓN ECONÓMICA 3T 2019 

Consulte aquí la PRESENTACIÓN GRÁFICA DEL INFORME 3T 2019

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Palma, 27 de diciembre de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) hace público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al tercer trimestre de 2019, en el que se señala que Balears no está siendo ajena a la desaceleración que, de manera sincronizada, está experimentando la actividad a nivel mundial. Así, la estimación de crecimiento interanual del tercer trimestre se sitúa en el 1,7%, tres décimas menos que el trimestre anterior y, por primera vez en los últimos cinco años, por debajo del 2%.

En términos más concretos, el informe apunta que la pérdida de dinamismo de la actividad económica se explica, en gran medida, por la contribución más moderada de la demanda interna, particularmente el consumo y la inversión, pues la demanda externa se ha visto beneficiada por la exportación de bienes y servicios turísticos.

Al mismo tiempo, desde el punto de la vista de la oferta, todos los sectores económicos han aminorado su ritmo de crecimiento durante el tercer trimestre. En este contexto, la pérdida de aceleración de la actividad se ha hecho especialmente palpable en la construcción, ámbito que, en todo caso, ha mantenido el mayor ritmo de avance del tejido productivo regional.

 

El consumo pierde empuje

Desde el lado de la demanda, la moderación del crecimiento responde, en buena medida, al menor empuje del consumo privado, que en el tercer trimestre ha avanzado a un ritmo estimado del 1,6% interanual, dos décimas menos que en el segundo (1,8%). Este comportamiento se asocia, en parte, al progresivo enfriamiento del proceso de creación de empleo y de las expectativas de mejora sostenibles de los salarios a medio plazo. Y es que el incremento medio de la afiliación de trabajadores durante el tercer trimestre (2,1%) se ha erigido en uno de los más moderados de los últimos cinco años. Con todo, de cara a los próximos trimestres, se espera una intensificación de la pauta de ralentización del consumo, toda vez que los precios al consumo recuperarán progresivamente la trayectoria al alza tras el mínimo incremento anotado en el tercer trimestre (0,1%), pues la inflación subyacente –que marca la tendencia de la inflación general más allá del corto plazo– ha progresado durante este trimestre a un ritmo (0,8%) mayor que en el segundo (0,5%).

 

La inversión crece a un menor ritmo

La inversión, por su parte, también ha moderado el rimo de crecimiento hasta situarlo en el 2,4%, cinco décimas por debajo del avance del segundo trimestre (2,9%). No en vano, el índice de confianza empresarial ha registrado el valor más contenido para este periodo del año de los últimos cinco ejercicios (132,8 puntos). En concreto, tanto el saldo correspondiente al balance de situación del tercer trimestre (6,6 puntos) como el saldo de expectativas del cuarto (-14,8 puntos) se han situado en valores inferiores a los observados un año antes (8,8 puntos y -7,6 puntos, respectivamente). Además, por lo que respecta a la demanda de inversión, el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra visados entre julio y septiembre ha disminuido en términos interanuales (-5,9%) de manera más acentuada que en el segundo trimestre (-3,9%).

 

El sector exterior marca el contrapeso

La contribución del sector exterior, por el contrario, se ha visto favorecida por el superávit que ha registrado la balanza comercial de bienes en el tercer trimestre (167 millones de euros), el cual ha permitido compensar el déficit acumulado a lo largo del primer semestre (-88 millones de euros). En consecuencia, la balanza comercial de bienes podría saldar el ejercicio contribuyendo positivamente al crecimiento por tercer año consecutivo.

Así mismo, en lo que se refiere a la exportación de servicios, el balance del tercer trimestre relativo a los flujos turísticos confirma que el volumen de turistas (7,82 millones) se ha mantenido en cotas similares, si bien algo inferiores, a las de 2018 (7,91 millones) y 2017 (7,95 millones). En cualquier caso, el ligero descenso de los turistas (-1,2%) se ha traducido en una también leve disminución de las pernoctaciones, tanto a nivel agregado (55,67 millones vs 56,28 millones, 2018) como específicamente en el segmento hotelero (30,37 millones vs 30,71 millones, 2018).

 

La actividad se modera en todos los sectores, incluido la construcción

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca que la pérdida de ritmo ha sido compartida por todos los sectores. En concreto, el sector servicios ha avanzado durante el tercer trimestre a una tasa media del 1,7% interanual, dos décimas menos que en el segundo (2%). Ello se debe, principalmente, a la desaceleración de la actividad en las ramas orientadas a la provisión de servicios turísticos, tal y como pone de manifiesto la evolución del indicador sintético de la actividad turística balear (1,2% vs 1,4%, 2º trim.).

Así mismo, el avance de la actividad se ha moderado tanto en la industria, ámbito en el que marcador de crecimiento ha cedido dos décimas hasta el 0,6% (vs 0,8%, 2º trim.), como en la construcción, cuyo ritmo de avance se ha rebajado seis décimas hasta situarse en el 3,1% (vs 3,7%, 2º trim.). Por lo que respecta a la industria, este comportamiento se observa con claridad en el índice de producción industrial, que ha descendido por cuarto trimestre consecutivo (-9%). Por su parte, en la construcción, esta circunstancia se hace especialmente palpable en la evolución del empleo, pues el crecimiento del número de trabajadores afiliados al sector se ha rebajado de nuevo en el tercer trimestre (4,5% vs 5,2%, 2º trim.) hasta situarse claramente por debajo del promedio del último ejercicio (7,1%, 2018).

 

Tan solo Menorca se desmarca de la tónica regional, al contrario que Eivissa y Formentera

En su apartado de desagregación territorial, el informe señala que Menorca es el único territorio insular que ha conseguido mantener el ritmo de avance en el tercer trimestre. La economía menorquina ha crecido, así, a un ritmo estimado del 1,1% interanual, una tasa que iguala la del segundo trimestre, pero que se sigue manteniendo muy por debajo de la media balear (1,7%). En este contexto, la estabilidad del marcador de crecimiento menorquín es atribuible, en gran medida, al pulso de la actividad en la industria y la construcción, pues ambos sectores han registrado un aumento del empleo (1,2% y 6,7%, respectivamente) superior al del trimestre anterior (-3,6% y 6,4%, respectivamente).

La economía de Eivissa y Formentera, por el contrario, ha reproducido la pauta del agregado balear, dado que el rimo de crecimiento ha cedido tres décimas hasta situarse en el 1,9% (vs 2,2%, 2º trim.). Desde esta perspectiva, Eivissa y Formentera han acusado especialmente la moderación de los flujos de visitantes debido a su elevada especialización turística, superior incluso a la del resto de territorios insulares.

 

Se rebajan las perspectivas de crecimiento

El informe finaliza aludiendo a la rebaja de las perspectivas económicas que diversos organismos internacionales han constatado durante la segunda mitad del ejercicio. En concreto, las proyecciones de crecimiento de la economía española se han recortado una décima tanto para el presente año (2,2%) como para el siguiente (1,8%). Este hecho, unido al menor avance que se prevé durante el próximo ejercicio en el resto de las principales economías de la zona del euro, como Italia (0,5%), Alemania (1,2%) o Francia (1,3%), apunta a que el crecimiento de Balears tenderá a corto y medio plazo hacia tasas aún más moderadas, en sintonía con su entorno.

Con todo, el informe destaca que este escenario estará altamente condicionado por la presencia de importantes riesgos que podrían sesgar a la baja el crecimiento, entre los que destaca la imposición de barreras comerciales a escala global, la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea, el agotamiento de los efectos de la política monetaria o el proceso de conformación del nuevo ejecutivo a nivel nacional.

 

CAEB resalta la necesidad de políticas que estimulen la inversión y el empleo

Por todo ello, la previsión de crecimiento para 2019 que CAEB adelantó a finales del año pasado situándola en torno al 2%, y a la espera de conocerse los datos del último trimestre del año, muestra ya claros indicios de concluir el año con un crecimiento inferior al 2%, tendiendo a tasas más moderadas en 2020, cuya intensidad quedará definida por el grado la afectación de los riesgos antes mencionados.

En consecuencia, y para paliar esta rebaja las perspectivas de crecimiento, CAEB resalta la necesidad de desarrollar políticas que tengan un efecto de estímulo a la inversión para minimizar los efectos de la actual fase de desaceleración tanto de la actividad económica como, consecuentemente, de la creación de empleo.

En este sentido, CAEB recalca la necesidad de gobiernos estables y moderados que impulsen políticas que favorezcan a la economía y que articulen medidas que permitan reforzar la confianza empresarial y estimular la inversión para minimizar los efectos de la actual fase de desaceleración económica y garantizar la contribución del tejido empresarial a la creación de empleo.

La economía balear logra mantener un crecimiento del 2% durante el segundo trimestre de 2019

Balears crece por debajo de la economía española (2,3%), pero por encima del de las principales economías de la zona del euro (1,1%), especialmente de la alemana (0,4%) y la italiana (0%)

El ‘efecto Semana Santa’ facilita que el consumo privado y el sector servicios contribuyan a sostener el ritmo de avance de la economía

Se reduce el crecimiento de la inversión por la caída de las expectativas empresariales, y también el de la construcción y la industria

Menorca toma impulso mientras que Ibiza y Formentera lo pierden

 

Puede descargar el audio con declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas pulsando aquí.

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Puede descargar el INFORME_Evolucion_Economica_2T2019_13 pulsando aquí

Palma, 14 de octubre de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy un nuevo informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre del ejercicio 2019, el cual señala que la economía balear ha crecido entre los meses de abril y junio a un ritmo medio del 2% interanual y ha igualado, así, el avance anotado durante el primer cuarto del ejercicio. En términos específicos, el informe apunta al consumo privado, por el lado de la demanda, y al sector servicios, por el de la oferta, como los componentes que más han contribuido a sostener el ritmo de crecimiento de la economía durante el segundo trimestre, beneficiados ambos por el ‘efecto Semana Santa’.

Como resultado de esta evolución, Balears mantiene un crecimiento ligeramente inferior al de la economía española (2,3%), pero que se sitúa por encima del de las principales economías de la zona del euro (1,1%), especialmente de la alemana (0,4%) y la italiana (0%).

El consumo privado conserva el ritmo de avance

Desde el lado de la demanda, la trayectoria del agregado balear se explica por el pulso más sostenido que ha mostrado el consumo privado durante el segundo trimestre, pues, con un crecimiento estimado del 1,8% interanual, ha avanzado al mismo ritmo que en el primer trimestre. En este sentido, el consumo se ha visto favorecido por la contención de los precios finales, dado que la inflación ha registrado entre abril y junio el menor avance de los últimos once trimestres (0,5%). Además, los no residentes también han realizado una importante contribución al consumo, tal y como señala el aumento, en términos interanuales, del gasto efectuado por los turistas que han visitado el archipiélago durante el segundo trimestre (2,9%).

El crecimiento de la inversión se atempera por la merma de la confianza empresarial

Durante el segundo trimestre, el crecimiento de la inversión se ha moderado hasta el 3% interanual, cuatro décimas menos que en el primer trimestre (3,4%). Este comportamiento se achaca, fundamentalmente, a la rebaja de las expectativas empresariales que se desprenden de la evolución del índice de confianza empresarial. Y es que tanto el saldo correspondiente al balance de situación del segundo trimestre (4,9 puntos) como el saldo de expectativas del tercer trimestre (5,9 puntos) se han situado en valores inferiores a los observados un año antes (7,3 puntos y 13,3 puntos, respectivamente). En este contexto, el informe apunta que el menor empuje de la inversión se ha hecho extensivo incluso al ámbito de la construcción, ya que el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra visados entre abril y mayo ha disminuido interanualmente más de una décima parte (-12,5%).

Al mismo tiempo, la contribución del sector exterior al crecimiento regional se ha visto favorecida en el segundo trimestre por la mejora del saldo comercial, toda vez que el intercambio de bienes del archipiélago con el exterior se ha saldado con un déficit (-59 millones de euros) inferior al contabilizado durante el mismo periodo del ejercicio anterior (-114 millones de euros).

Los servicios crecen al mismo ritmo

El informe señala que, por lo que respecta a la oferta, el crecimiento de la economía balear se ha sostenido, principalmente, gracias al comportamiento de los servicios, que en el segundo trimestre han avanzado a la misma tasa que el trimestre anterior, un 2% interanual. Desde esta perspectiva, la actividad del sector ha estado apoyada por la firme evolución de la afluencia turística, que, favorecida por el hecho de que la festividad de la Semana Santa haya sido este año en abril, mientras que en 2018 fue en marzo y, por tanto, computó en el primer trimestre del año, ha alcanzado un volumen de llegadas (5.598.971 turistas) ligeramente superior al del mismo periodo del año anterior (5.520.976 personas). En consecuencia, los hoteles del archipiélago han contabilizado un recuento de pernoctaciones entre los meses de abril y junio (19,59 millones) prácticamente idéntico al del pasado ejercicio (19,61 millones).

Industria y construcción ceden ritmo de avance

Más allá de los servicios, el crecimiento de la actividad se ha moderado tanto en la industria, donde ha cedido una décima hasta el 0,9%, (vs 1%, 1º trim.), como en la construcción, cuyo ritmo de avance se ha rebajada cinco décimas hasta situase en el 3,7% (vs 4,2%, 1º trim.). En el caso particular de la industria, este comportamiento se asocia a la tendencia a la baja que mantiene el índice de producción industrial, el cual ha descendido nuevamente entre abril y junio por tercer trimestre consecutivo (-7,5%). La construcción, por su parte, si bien continúa siendo el ámbito productivo que más crece, experimenta una paulatina ralentización del ritmo de avance a medida que progresa en la recuperación de los estragos causados por la crisis económica, una circunstancia que se hace visible, por ejemplo, en la marcha del empleo en el sector (5,2% vs 5,8%, 1º trim.).

La brecha territorial se acorta: Menorca sube e Ibiza y Formentera bajan

En el apartado de desagregación territorial, el informe destaca que el diferencial que separa el ritmo de crecimiento de los diferentes territorios insulares se ha reducido en el segundo trimestre, toda vez que Menorca ha acelerado el ritmo de avance hasta el 1,1% (vs 0,9, 1º trim.), mientras que Eivissa y Formentera han cedido dos décimas hasta el 2,1% (vs 2,3%, 1º trim.). En términos particulares, el mayor crecimiento de la economía menorquina se explica por el impulso que el aumento de la llegada de turistas a la isla (2,9%) ha conferido a las actividades de servicios más estrechamente ligadas a la actividad turística. Por el contrario, Eivissa y Formentera es el único territorio insular en el que la afluencia turística no se ha incrementado durante el segundo trimestre en términos interanuales (-0,4%), lo que ha repercutido, a su vez, sobre la evolución de las pernoctaciones hoteleras (-1,6%).

Se acentúan los riesgos a la baja para el crecimiento económico

El informe concluye con un apartado de perspectivas, en el que se apunta a una moderación del ritmo de crecimiento de la economía balear a lo largo de los próximos trimestres, en sintonía con el comportamiento de las principales economías avanzadas y, en particular, de la española. Con todo, estas perspectivas están altamente condicionadas por un escenario en que se han incrementado los factores que podrían sesgar a la baja el crecimiento económico, entre los que destacan la tensiones geopolíticas que afectan al precio del petróleo, la incertidumbre en torno a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, los efectos de las nuevas medidas de política monetaria y el débil crecimiento de algunas de las principales economías del entorno.

La economía balear continúa desacelerándose y el crecimiento durante el primer trimestre baja al 2%

La ralentización es más acusada en Menorca y en Ibiza y Formentera

El esfuerzo inversor empresarial amortigua la ralentización que acusa especialmente el consumo privado  

La pérdida de ritmo es compartida por todos los sectores

CAEB aboga por alcanzar “un gran pacto público privado para la modernización y la transformación productiva de la economía de Balears ante un escenario trufado de riesgos” 

 

Puede descargar el audio con declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas pulsando aquí.

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Puede descargar el INFORME_Evolucion_Economica_13_1T2019 pulsando aquí

Puede descargar la PRESENTACIÓN_EVOLUCIÓN ECONÓMICA 13_1T2019

Palma, 24 de julio 2019.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, ha dado a conocer en el día de hoy el nuevo informe de “Evolución Económica” correspondiente al primer trimestre del ejercicio 2019, el cual constata que la economía balear ha dado continuidad durante el primer cuarto del año a la senda de desaceleración que mantiene desde los primeros compases de 2018 con un crecimiento medio del 2% interanual, dos décimas menos que el trimestre anterior (2,2%). El informe puntualiza, en este sentido, que la ralentización del crecimiento experimentada entre los meses de enero y marzo (-0,2 pp) ha resultado inferior a la del cuarto trimestre del pasado ejercicio (-0,3 pp), así como a la del tercero (-0,4 pp), lo que indica que la economía se desacelera a un ritmo cada vez más suave.

Esta evolución se sitúa en sintonía con la trayectoria de las principales economías del entorno, ya que la zona del euro ha avanzado en el primer trimestre al mismo ritmo interanual que el trimestre anterior (1,2%), mientras que el crecimiento de la economía española apenas se ha acelerado una décima (2,4% vs 2,3%, 4º trim.).

El consumo privado crece a un menor ritmo

Entre las causas que explican la desaceleración del crecimiento desde el punto de vista de la demanda, la presidenta de CAEB ha señalado, principalmente, al consumo de los hogares, que en el primer trimestre ha crecido a una tasa estimada del 1,8% interanual, dos décimas menos que el trimestre anterior (2%). “Ello se asocia a la moderación del proceso de creación de empleo y su efecto sobre la capacidad y la propensión al gasto de los hogares”, ha indicado Planas, quien ha añadido que “este efecto se está viendo mitigado, en parte, gracias al aumento de los salarios”, en referencia al incremento de los costes salariales registrado durante el pasado ejercicio en Balears (3,4%), el más elevado del territorio nacional (1%). Como resultado de este menor empuje, los precios finales muestran una trayectoria cada vez más contenida, tal y como se observa en la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC), que entre enero y marzo ha anotado el menor avance de los últimos diez trimestres (0,8%).

El esfuerzo inversor empresarial mantiene el pulso

En este contexto, la inversión se erige en el componente de la demanda que más está contribuyendo a suavizar la desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía, ya que durante el primer cuarto del año ha avanzado a la misma tasa interanual que en el trimestre anterior (3,5%). Respecto a esta cuestión, Carmen Planas ha destacado, particularmente, “el esfuerzo inversor empresarial es el que está amortiguando la ralentización de la economía en estos momentos”. Añadiendo que “el aumento de la inversión en construcción que refleja el presupuesto de visados de dirección de obra (9,9%) y el incremento de la demanda de bienes de equipo que se observa en los datos de importación (59%) y producción industrial (10,4%)”.

Al mismo tiempo, los datos agregados de exportaciones e importaciones indican que el intercambio de bienes del archipiélago con el exterior ha derivado durante el primer trimestre en un déficit comercial de 29 millones de euros, lo que contrasta con el saldo positivo que la balanza comercial de bienes había registrado durante los dos trimestres anteriores.

Los servicios ceden ritmo de avance

Desde el punto de vista de la oferta, la evolución de la economía balear responde, en gran medida, al crecimiento más moderado que se observa en el sector servicios, cuyo ritmo de avance para el primer trimestre se ha estimado en el 2% interanual, dos décimas menos que en el último cuarto del pasado ejercicio (2,2%). Este comportamiento del sector servicios se atribuye, principalmente, al consumo privado y al menor dinamismo que se observa en las ramas más directamente orientadas al turismo tras los elevados niveles de actividad alcanzados en los últimos años. En este sentido, durante el primer trimestre la afiliación de trabajadores ha crecido en las ramas más estrechamente vinculadas a la actividad turística a un ritmo medio (0,4%) más moderado que el trimestre anterior (1,9%) e inferior a la media regional (2%).

Industria y construcción comparten la pauta regional

“La construcción ha experimentado la desaceleración más acentuada, aunque se mantiene como el sector que más crece en Balears” ha señalado la presidenta de CAEB en referencia a la pérdida de cinco décimas en el ritmo de crecimiento de la construcción durante el primer trimestre hasta situarse en el 4,3% interanual (vs 4,8%, 4º trim.), una evolución que ha asociado “con el proceso de recuperación en el que aún se encuentra el sector”. Al mismo tiempo, la industria balear ha cedido dos décimas en el ritmo de avance durante el primer trimestre hasta situarlo en el 1% (vs 1,2%, 4º trim.), un hecho que, según Planas, se produce “como consecuencia de la trayectoria descendente de la producción industrial, que ha retrocedido por segundo trimestre consecutivo”.

Ralentización más acusada en Menorca y en Ibiza y Formentera

La desagregación territorial de la coyuntura económica revela que la pauta de desaceleración se ha hecho extensiva a los diferentes territorios insulares del archipiélago. En este contexto, Menorca ha experimentado la ralentización más acusada (1% vs 1,4%, 4º trim) debido, fundamentalmente, al menor pulso que han evidenciado algunas de las actividades más representativas de la estructura productiva menorquina. Y es que la marcha del empleo ha perdido fuelle tanto en la industria agroalimentaria (-7,1% vs -5%, 4º trim) como en el comercio (-4% vs -2,6%, 4º trim.), actividades, ambas, que cuentan una importancia relativa mayor en Menorca que en el resto de islas.

Por su parte, la economía de Eivissa y Formentera ha experimentado una moderación de tres décimas en el ritmo de crecimiento (2,5% vs 2,8%, 4º trim), el cual se aproxima gradualmente a la media regional. Ello se achaca, principalmente, a que Eivissa y Formentera están acusando en mayor medida la desaceleración del crecimiento en las ramas turísticas, pues estas actividades tienen un peso mayor en ambas islas que en el resto del archipiélago.

Un gran pacto público privado ante un escenario trufado de riesgos

Para finalizar, la presidenta de CAEB ha señalado que “la actual coyuntura económica no está exenta de riesgos”, entre los que ha destacado “las tensiones geopolíticas y comerciales que afectan al comercio y al precio del petróleo, del cual el sistema energético es altamente dependiente; el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea y la ralentización de las economías del entorno, que afectan a la demanda turística; y el progresivo debilitamiento de las expectativas de los hogares y las empresas”. Por todo ello, ha recalcado la necesidad de que “Balears aborde las reformas estructurales que permitan aumentar la resiliencia ante factores externos y reforzar, así, la senda de crecimiento”.

Planas ha recalcado que “desde CAEB creemos que es necesario un gran pacto público privado para la modernización y la transformación productiva de la economía de Balears, y que es preciso recordar a los representantes políticos la necesidad de situar, de manera clara y evidente, a las empresas, y en especial, a las pymes en el eje central de las políticas económicas, porque no solo se está desacelerando la economía sino que a la vez, la creación de empleo está también perdiendo empuje”.

“Balears tiene por delante importantes retos que debemos afrontar, juntos, desde el sector público y el sector privado, de forma dialogada y consensuada y eso es lo que pedimos a las nuevas administraciones tras las elecciones: diálogo para alcanzar consensos que sean beneficiosos para los ciudadanos y para un desarrollo económico de las islas que, como estamos comprobando, está perdiendo ritmo”.

La economía balear se contagia de la desaceleración de las economías del entorno y sitúa la previsión de crecimiento para el año 2019 en torno al 2%

El ejercicio 2018 se salda con un crecimiento del 2,7%, seis décimas menos que el año anterior (3,3%) ya que el consumo privado y el sector servicios aminoran su contribución 

CAEB demanda “reformas profundas que permitan mejorar la productividad y prudencia, evitando políticas económicas que afectan negativamente a la economía” 

Puede consultar aquí el informe de “Evolución Económica” correspondiente al cuarto trimestre de 2018

Puede escuchar aquí las declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas

Palma, 25 de marzo de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) da a conocer en el día de hoy un nuevo número del informe de “Evolución Económica” correspondiente al cuarto trimestre del ejercicio 2018, durante el cual el ritmo de crecimiento interanual se ha moderado hasta el 2,4%, tasa que rebaja en dos décimas el avance anotado en el tercer trimestre (2,6%) y en siete el del primer cuarto del año (3,1%). Ello explica que el ejercicio 2018 se haya saldado con un crecimiento medio del 2,7%, dos décimas menos de lo previsto y seis menos que el año anterior (3,3%). Esta evolución, no obstante, guarda un elevado grado de sincronía con la desaceleración que también ha experimentado el crecimiento de la economía española (2,5% vs 3%, 2017) y, en mayor medida, el del conjunto de la Unión Europea (1,9% vs 2,4%, 2017).

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “en este contexto de desaceleración lo que pedimos a las Administraciones son reformas profundas que permitan a nuestra economía mejorar la productividad y prudencia, evitando políticas económicas que afectan negativamente a la economía ya que tienen en sus manos contribuir a que la desaceleración se intensifique o a que la economía encuentre apoyos para revertir esta situación”.

De igual modo, la presidenta de CAEB ha mostrado su preocupación por el tema de los salarios señalando que “no es sostenible que los salarios sigan subiendo mientras que la productividad en Balears sigue decreciendo y se mantiene por debajo de la media y, a la vez se siguen subiendo los impuestos”. “La redistribución de la riqueza también tiene que ser sostenible y subir salarios e impuestos sin que aumente la productividad no es sostenible”.

El informe apunta como principal causa de la ralentización del crecimiento a la menor contribución efectuada por parte de los que han sido los pilares del proceso de recuperación económica, la demanda interna –fundamentalmente el consumo de los hogares– y los servicios –en particular, del ámbito turístico.

 

El consumo privado muestra un menor empuje

El consumo de los hogares ha crecido durante el último ejercicio a un ritmo estimado del 2,7%, un porcentaje que rebaja en cinco décimas el avance del año anterior (3,2%). Este menor empuje del consumo privado se achaca, principalmente, al agotamiento de las compras de bienes duraderos pospuestas durante la crisis, así como al efecto sobre la capacidad de gasto de las familias que está produciendo el encarecimiento de los productos energéticos –en especial, carburantes y suministros de la vivienda– y la ralentización del ritmo de creación de empleo (3,4% vs 5,5%, 2017). Desde esta perspectiva, el mayor grado de contención que muestra el consumo repercute de manera directa sobre la evolución de las ventas del comercio minorista, las cuales han registrado el incremento más reducido desde el inicio de la fase de recuperación económica (1,5%).

 

La inversión resiste de la mano de la inversión en construcción

En relación a la inversión, se estima que la formación bruta de capital fijo ha avanzado a un ritmo medio del 3,5% durante el ejercicio, tres décimas menos que el año anterior (3,8%). Desde esta perspectiva, la inversión se ha mantenido como principal motor de la economía desde el lado de la demanda de la mano de la inversión en construcción. Así lo apuntan los datos del presupuesto correspondiente a proyectos visados de obra durante el ejercicio, que ha alcanzado el importe más elevado desde el inicio de la crisis (1.000 millones de euros).

Por el contrario, la inversión de carácter productivo ha mostrado un tono más moderado, acorde con la rebaja de las expectativas del empresariado regional, una circunstancia que se ha puesto de manifiesto, entre otros aspectos, en el menor volumen de sociedades mercantiles creadas durante el ejercicio (3.293 sociedades vs 3.498 sociedades, 2017).

Al mismo tiempo, el informe señala que los flujos de intercambios de bienes con el exterior han ayudado, al menos en parte, a compensar la menor contribución de la demanda interna. Y es que el valor de las exportaciones de bienes realizadas desde el archipiélago (1.957 millones de euros) han superado en más de una décima parte el de las importaciones (1.766 millones de euros), lo que ha representado el mayor superávit de la balanza comercial desde que se iniciaran los registros en 1995 (191 millones de euros).

 

El crecimiento de los servicios se modera

Desde el punto de vista de la oferta, el menor crecimiento de la economía responde al comportamiento del sector servicios, que ha avanzado a un ritmo estimado del 2,7%, seis décimas menos que el año anterior (3,3%). El informe apunta que esta evolución se ha hecho especialmente visible en el ámbito turístico, dado que el crecimiento de la llegada de visitantes (1,6%) ha tendido a normalizarse tras varios ejercicios de una intensa trayectoria al alza (6,3%, 2017; 10,5%, 2016), debido, en parte, a la  recuperación de la demanda turística que se observa en algunos de los principales destinos turísticos de la ribera sur y oriental del Mediterráneo. Con todo, el ejercicio se ha saldado con un volumen de pernoctaciones hoteleras que prácticamente iguala el máximo histórico anotado el año anterior (59,4 millones), lo que ha permitido sostener, en gran medida, el nivel de ocupación medio de las plazas disponibles (76,9% vs 78,4%, 2017).

 

La industria pierde ritmo de avance mientras la construcción acelera el crecimiento

El crecimiento de la industria, estimado en el 1,9%, se ha moderado respecto al ejercicio anterior (2,5%) en mayor medida que el conjunto de la economía y ha ampliado, por tanto, el diferencial que le separa respecto del ritmo de avance del resto de sectores del tejido productivo regional. En este sentido, la industria balear se ha visto lastrada por el retroceso que ha experimentado la producción por primera vez en los últimos cuatro años (-4,1%) y su traslación a la evolución de la cifra de negocios del sector (-2,5%).

El menor tono de la industria a lo largo del último ejercicio ha contrastado, no obstante, con el comportamiento de la actividad en el sector de la construcción, cuyo crecimiento se ha acelerado hasta el 4,7%, ocho décimas más que el año anterior (3,9%). Desde esta perspectiva, la construcción se está viendo especialmente favorecida por el aumento de la inversión que están propiciando la reactivación de la demanda residencial y la planificación de proyectos destinados a la ampliación o reforma de infraestructuras turísticas. No en vano, el presupuesto de proyectos de obra ha alcanzado el pasado año el valor más elevado de la última década tanto en el ámbito residencial (623 millones de euros) como no residencial (377 millones de euros).

 

Se acentúa la brecha entre los territorios insulares

La desagregación territorial de la coyuntura económica revela que, durante el último ejercicio, la tasa de crecimiento se ha moderado en mayor medida en Menorca (2,2% vs 2,9%, 2017) que en Eivissa y Formentera (3,4% vs 3,6%, 2017), lo que ha ampliado el diferencial que separa el ritmo de avance de ambos territorios. Ello se debe a que la economía menorquina se ha visto especialmente afectada por la desaceleración del sector industrial, que en Menorca tiene una importancia relativa mayor que en el resto del archipiélago, así como al menor tono que ha evidenciado la actividad turística en esta isla. Y es que Menorca ha registrado un descenso en la llegada de turistas (-1,6%) que contrasta con el leve aumento observado a nivel regional (1,6%), una circunstancia que ha repercutido, a la vez, en un menor volumen de pernoctaciones hoteleras (-3,6% vs 0%, Balears).

 

Desaceleración en un escenario más incierto

El informe concluye, en su apartado final, que, de acuerdo con las proyecciones de los principales organismos internacionales de referencia, cabe esperar que el actual ciclo expansivo tenga continuidad durante el presente año, aunque con un ritmo de crecimiento cada vez más moderado. De hecho, las proyecciones más recientes ponen de manifiesto que las expectativas de crecimiento se han rebajado de manera significativa en los últimos meses, especialmente en el ámbito de la zona del euro, a tenor de las revisiones a la baja efectuadas por la Comisión Europea (1,3%; -0,6 pp), el Banco Central Europeo (1,1%, -0,6 pp) o la OCDE (1%, -0,8 pp). Así las cosas, la coyuntura económica vendrá condicionada durante los próximos meses por la desaceleración de las principales economías del entorno, un hecho que se une a la incertidumbre generada en torno a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el efecto de las medidas anunciadas recientemente por el Banco Central Europeo y el escenario resultante tras las citas electorales programadas para la primera mitad del ejercicio. En este contexto, las previsiones de crecimiento de Balears para el año 2019 se sitúan por debajo de la media española por primera vez en los últimos siete años tanto en términos de PIB (2% vs 2,1%, España) como de empleo (2,1% vs 2,2%, España).