CAEB reclama “estímulos favorables para las empresas ante la pérdida de ritmo de la creación de empleo causada por la desaceleración de la economía de Balears”

Carmen Planas destaca que es preciso “evitar políticas en materia laboral y fiscal que perjudiquen el crecimiento económico”

CAEB da a conocer el informe de ‘Empresa y Empleo’ que analiza la evolución del tejido empresarial y el mercado de trabajo durante el primer semestre del ejercicio  

Puede descargar pulsando aquí el Informe CAEB Empresa y Empleo del 2º Trimestre de 2019

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Palma, 2 de agosto de 2019.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, reclama “estímulos para las empresas ante la pérdida de ritmo de creación de empleo derivada de la desaceleración de la economía que experimenta Balears y, en todo caso, evitar políticas especialmente en materia laboral y fiscal que perjudiquen el crecimiento económico”.

CAEB ha hecho público hoy el nuevo informe de ‘Empresa y Empleo’ correspondiente al primer semestre del ejercicio, en el que se pone de manifiesto que el tejido empresarial y la creación de empleo progresan en Balears a un ritmo cada vez más contenido. En este sentido, el crecimiento que en términos interanuales han registrado durante la primera mitad del año tanto los centros de cotización de empresas (0,7%) como los trabajadores afiliados a la Seguridad Social (2,2%) ha resultado significativamente inferior al promedio del pasado ejercicio (1,9% y 3,4%, respectivamente).

 

La ralentización del empleo está perjudicando otros aspectos del mercado de trabajo

El informe destaca que esta circunstancia está repercutiendo, entre otros aspectos, en la evolución del desempleo, especialmente en un contexto en el que la población activa ha continuado incrementándose entre los meses de enero y junio a un ritmo (3,4%) superior al del resto del territorio nacional (0,8%). De hecho, la Encuesta de Población Activa (EPA) señala que, en el segundo trimestre, la tasa de paro (12,1%) ha aumentado ligeramente respecto al mismo periodo del año anterior (11,2%), si bien se mantiene por debajo de la media nacional (14%). Así mismo, la contratación laboral tampoco se está mostrando ajena a esta tónica, en la medida que la ratio de temporalidad entre enero y junio (4,9 contratos temporales por cada nuevo indefinido) ha sido superior a la del ejercicio anterior (4,6 temporales), lo que contrasta con la tendencia descendente que este indicador ha mostrado a lo largo de toda la fase de recuperación económica.

En este contexto, CAEB apunta, además, que, a la luz de los últimos datos laborales publicados en el día de hoy, la tendencia del empleo hacia tasas cada vez más moderadas podría tener continuidad durante la segunda mitad del ejercicio. Y es que la afiliación de trabajadores ha crecido de nuevo en julio a un ritmo interanual (2,1%) menor que en el segundo (2,5%) y primer trimestre del año (3%). Además, el paro registrado, cifrado en 37.505 personas, se ha incrementado de manera leve en términos interanuales (0,7%) en contraposición con la tónica del conjunto nacional (-3,9%).

Por todo ello, CAEB recalca la necesidad de reforzar la actual fase de crecimiento de la economía y conseguir una progresión más estable del empleo. Una pretensión para la que apuesta, de manera prioritaria, por una formación del capital humano constante y orientada a cubrir las necesidades del tejido productivo regional y una mayor integración de las nuevas tecnologías en los procesos empresariales, aspectos clave para impulsar la productividad de las empresas.

CAEB pide “cautela” a las Administraciones a la hora de hacer reformas en materia laboral y fiscal para no perjudicar la creación de empleo

Carmen Planas: “Desde CAEB reclamamos estímulos para las empresas ya que la ralentización de la economía está repercutiendo negativamente en la creación de empleo”

El aumento de la ocupación entre abril y junio (0,8%) retrocede respecto al primer trimestre (5,6%) y se sitúa como uno de los más bajos de España (2,4%)

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Palma, 25 de julio de 2019.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) señalando que “los datos que hemos conocido hoy confirman lo que venimos diciendo desde CAEB al advertir que el ritmo de creación de empleo está disminuyendo. El número de ocupados ha aumentado un 0,8% respecto al ejercicio anterior, uno de los datos más bajos a nivel nacional y muy por debajo de la media de España que es del 2,4%. Esto ratifica que hay una ralentización de la economía y que esta desaceleración que está repercutiendo negativamente en la creación de empleo. Por ello pedimos a los responsables de las Administraciones es que sean cautelosos a la hora de hacer reformas en materia laboral y fiscal porque se perjudicaría a la creación de empleo. Nosotros lo que queremos es aumentar la productividad de las empresas para poder seguir creando empleo de más calidad y más estable”.

Carmen Planas ha señalado que desde CAEB, reclamamos estímulos para las empresas que beneficien a la economía para frenar el bajo ritmo de creación de ocupación” y ha recordado “a los representantes políticos en las diferentes administraciones, la necesidad de situar, de manera clara y evidente, a las empresas y, de manera muy especial, a las pymes en el eje central de las políticas económicas”. Ha añadido que “para que los empresarios podamos cumplir con nuestra labor de generar prosperidad y empleo es necesario apostar por la estabilidad, la moderación y la seguridad jurídica, así como por un entorno favorable para la actividad de las empresas”.

Carmen Planas ha defendido que “la colaboración público privada es el único camino que podemos recorrer si queremos situar de nuevo a Balears entre las regiones más prosperas de Europa” y ha deseado “que las nuevas administraciones faciliten que la economía funcione para que pueda prosperar nuestra sociedad”.

Los datos de la EPA reflejan que Balears ha seguido creando ocupación durante el segundo cuarto del año, aunque a un ritmo sensiblemente inferior al de los últimos trimestres. Al mismo tiempo, la progresiva desaceleración que experimenta el ritmo de creación de ocupación está influyendo sobre la evolución de los niveles de desempleo. Así, durante el segundo trimestre, el número de personas desempleadas (79.900 personas) ha aumentado en términos interanuales (10,2%), tal y como ya sucediera en el primer cuarto del año (3%). En consecuencia, la tasa de paro se ha incrementado ligeramente hasta representar el 12,1% de la población activa (vs 11,2%, 2º trim. 2018), si bien se mantiene por debajo de la media nacional (14%).

De esta manera, la presidenta de CAEB ha remarcado que “ante un contexto en el que se espera que el crecimiento de la economía tienda progresivamente hacia tasas más moderadas, desde CAEB apostamos por la mejora de la productividad como vía para mantener el pulso de la creación de empleo y que éste sea más estable y de mayor calidad”. Para ello, aspectos como la mejora de la formación del capital humano o la integración de las nuevas tecnologías resultan fundamentales para impulsar la productividad de las empresas y reforzar, así, su contribución al impulso de la competitividad de Balears.

La economía balear continúa desacelerándose y el crecimiento durante el primer trimestre baja al 2%

La ralentización es más acusada en Menorca y en Ibiza y Formentera

El esfuerzo inversor empresarial amortigua la ralentización que acusa especialmente el consumo privado  

La pérdida de ritmo es compartida por todos los sectores

CAEB aboga por alcanzar “un gran pacto público privado para la modernización y la transformación productiva de la economía de Balears ante un escenario trufado de riesgos” 

 

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Palma, 24 de julio 2019.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, ha dado a conocer en el día de hoy el nuevo informe de “Evolución Económica” correspondiente al primer trimestre del ejercicio 2019, el cual constata que la economía balear ha dado continuidad durante el primer cuarto del año a la senda de desaceleración que mantiene desde los primeros compases de 2018 con un crecimiento medio del 2% interanual, dos décimas menos que el trimestre anterior (2,2%). El informe puntualiza, en este sentido, que la ralentización del crecimiento experimentada entre los meses de enero y marzo (-0,2 pp) ha resultado inferior a la del cuarto trimestre del pasado ejercicio (-0,3 pp), así como a la del tercero (-0,4 pp), lo que indica que la economía se desacelera a un ritmo cada vez más suave.

Esta evolución se sitúa en sintonía con la trayectoria de las principales economías del entorno, ya que la zona del euro ha avanzado en el primer trimestre al mismo ritmo interanual que el trimestre anterior (1,2%), mientras que el crecimiento de la economía española apenas se ha acelerado una décima (2,4% vs 2,3%, 4º trim.).

El consumo privado crece a un menor ritmo

Entre las causas que explican la desaceleración del crecimiento desde el punto de vista de la demanda, la presidenta de CAEB ha señalado, principalmente, al consumo de los hogares, que en el primer trimestre ha crecido a una tasa estimada del 1,8% interanual, dos décimas menos que el trimestre anterior (2%). “Ello se asocia a la moderación del proceso de creación de empleo y su efecto sobre la capacidad y la propensión al gasto de los hogares”, ha indicado Planas, quien ha añadido que “este efecto se está viendo mitigado, en parte, gracias al aumento de los salarios”, en referencia al incremento de los costes salariales registrado durante el pasado ejercicio en Balears (3,4%), el más elevado del territorio nacional (1%). Como resultado de este menor empuje, los precios finales muestran una trayectoria cada vez más contenida, tal y como se observa en la evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC), que entre enero y marzo ha anotado el menor avance de los últimos diez trimestres (0,8%).

El esfuerzo inversor empresarial mantiene el pulso

En este contexto, la inversión se erige en el componente de la demanda que más está contribuyendo a suavizar la desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía, ya que durante el primer cuarto del año ha avanzado a la misma tasa interanual que en el trimestre anterior (3,5%). Respecto a esta cuestión, Carmen Planas ha destacado, particularmente, “el esfuerzo inversor empresarial es el que está amortiguando la ralentización de la economía en estos momentos”. Añadiendo que “el aumento de la inversión en construcción que refleja el presupuesto de visados de dirección de obra (9,9%) y el incremento de la demanda de bienes de equipo que se observa en los datos de importación (59%) y producción industrial (10,4%)”.

Al mismo tiempo, los datos agregados de exportaciones e importaciones indican que el intercambio de bienes del archipiélago con el exterior ha derivado durante el primer trimestre en un déficit comercial de 29 millones de euros, lo que contrasta con el saldo positivo que la balanza comercial de bienes había registrado durante los dos trimestres anteriores.

Los servicios ceden ritmo de avance

Desde el punto de vista de la oferta, la evolución de la economía balear responde, en gran medida, al crecimiento más moderado que se observa en el sector servicios, cuyo ritmo de avance para el primer trimestre se ha estimado en el 2% interanual, dos décimas menos que en el último cuarto del pasado ejercicio (2,2%). Este comportamiento del sector servicios se atribuye, principalmente, al consumo privado y al menor dinamismo que se observa en las ramas más directamente orientadas al turismo tras los elevados niveles de actividad alcanzados en los últimos años. En este sentido, durante el primer trimestre la afiliación de trabajadores ha crecido en las ramas más estrechamente vinculadas a la actividad turística a un ritmo medio (0,4%) más moderado que el trimestre anterior (1,9%) e inferior a la media regional (2%).

Industria y construcción comparten la pauta regional

“La construcción ha experimentado la desaceleración más acentuada, aunque se mantiene como el sector que más crece en Balears” ha señalado la presidenta de CAEB en referencia a la pérdida de cinco décimas en el ritmo de crecimiento de la construcción durante el primer trimestre hasta situarse en el 4,3% interanual (vs 4,8%, 4º trim.), una evolución que ha asociado “con el proceso de recuperación en el que aún se encuentra el sector”. Al mismo tiempo, la industria balear ha cedido dos décimas en el ritmo de avance durante el primer trimestre hasta situarlo en el 1% (vs 1,2%, 4º trim.), un hecho que, según Planas, se produce “como consecuencia de la trayectoria descendente de la producción industrial, que ha retrocedido por segundo trimestre consecutivo”.

Ralentización más acusada en Menorca y en Ibiza y Formentera

La desagregación territorial de la coyuntura económica revela que la pauta de desaceleración se ha hecho extensiva a los diferentes territorios insulares del archipiélago. En este contexto, Menorca ha experimentado la ralentización más acusada (1% vs 1,4%, 4º trim) debido, fundamentalmente, al menor pulso que han evidenciado algunas de las actividades más representativas de la estructura productiva menorquina. Y es que la marcha del empleo ha perdido fuelle tanto en la industria agroalimentaria (-7,1% vs -5%, 4º trim) como en el comercio (-4% vs -2,6%, 4º trim.), actividades, ambas, que cuentan una importancia relativa mayor en Menorca que en el resto de islas.

Por su parte, la economía de Eivissa y Formentera ha experimentado una moderación de tres décimas en el ritmo de crecimiento (2,5% vs 2,8%, 4º trim), el cual se aproxima gradualmente a la media regional. Ello se achaca, principalmente, a que Eivissa y Formentera están acusando en mayor medida la desaceleración del crecimiento en las ramas turísticas, pues estas actividades tienen un peso mayor en ambas islas que en el resto del archipiélago.

Un gran pacto público privado ante un escenario trufado de riesgos

Para finalizar, la presidenta de CAEB ha señalado que “la actual coyuntura económica no está exenta de riesgos”, entre los que ha destacado “las tensiones geopolíticas y comerciales que afectan al comercio y al precio del petróleo, del cual el sistema energético es altamente dependiente; el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea y la ralentización de las economías del entorno, que afectan a la demanda turística; y el progresivo debilitamiento de las expectativas de los hogares y las empresas”. Por todo ello, ha recalcado la necesidad de que “Balears aborde las reformas estructurales que permitan aumentar la resiliencia ante factores externos y reforzar, así, la senda de crecimiento”.

Planas ha recalcado que “desde CAEB creemos que es necesario un gran pacto público privado para la modernización y la transformación productiva de la economía de Balears, y que es preciso recordar a los representantes políticos la necesidad de situar, de manera clara y evidente, a las empresas, y en especial, a las pymes en el eje central de las políticas económicas, porque no solo se está desacelerando la economía sino que a la vez, la creación de empleo está también perdiendo empuje”.

“Balears tiene por delante importantes retos que debemos afrontar, juntos, desde el sector público y el sector privado, de forma dialogada y consensuada y eso es lo que pedimos a las nuevas administraciones tras las elecciones: diálogo para alcanzar consensos que sean beneficiosos para los ciudadanos y para un desarrollo económico de las islas que, como estamos comprobando, está perdiendo ritmo”.

La economía balear se contagia de la desaceleración de las economías del entorno y sitúa la previsión de crecimiento para el año 2019 en torno al 2%

El ejercicio 2018 se salda con un crecimiento del 2,7%, seis décimas menos que el año anterior (3,3%) ya que el consumo privado y el sector servicios aminoran su contribución 

CAEB demanda “reformas profundas que permitan mejorar la productividad y prudencia, evitando políticas económicas que afectan negativamente a la economía” 

Puede consultar aquí el informe de “Evolución Económica” correspondiente al cuarto trimestre de 2018

Puede escuchar aquí las declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas

Palma, 25 de marzo de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) da a conocer en el día de hoy un nuevo número del informe de “Evolución Económica” correspondiente al cuarto trimestre del ejercicio 2018, durante el cual el ritmo de crecimiento interanual se ha moderado hasta el 2,4%, tasa que rebaja en dos décimas el avance anotado en el tercer trimestre (2,6%) y en siete el del primer cuarto del año (3,1%). Ello explica que el ejercicio 2018 se haya saldado con un crecimiento medio del 2,7%, dos décimas menos de lo previsto y seis menos que el año anterior (3,3%). Esta evolución, no obstante, guarda un elevado grado de sincronía con la desaceleración que también ha experimentado el crecimiento de la economía española (2,5% vs 3%, 2017) y, en mayor medida, el del conjunto de la Unión Europea (1,9% vs 2,4%, 2017).

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “en este contexto de desaceleración lo que pedimos a las Administraciones son reformas profundas que permitan a nuestra economía mejorar la productividad y prudencia, evitando políticas económicas que afectan negativamente a la economía ya que tienen en sus manos contribuir a que la desaceleración se intensifique o a que la economía encuentre apoyos para revertir esta situación”.

De igual modo, la presidenta de CAEB ha mostrado su preocupación por el tema de los salarios señalando que “no es sostenible que los salarios sigan subiendo mientras que la productividad en Balears sigue decreciendo y se mantiene por debajo de la media y, a la vez se siguen subiendo los impuestos”. “La redistribución de la riqueza también tiene que ser sostenible y subir salarios e impuestos sin que aumente la productividad no es sostenible”.

El informe apunta como principal causa de la ralentización del crecimiento a la menor contribución efectuada por parte de los que han sido los pilares del proceso de recuperación económica, la demanda interna –fundamentalmente el consumo de los hogares– y los servicios –en particular, del ámbito turístico.

 

El consumo privado muestra un menor empuje

El consumo de los hogares ha crecido durante el último ejercicio a un ritmo estimado del 2,7%, un porcentaje que rebaja en cinco décimas el avance del año anterior (3,2%). Este menor empuje del consumo privado se achaca, principalmente, al agotamiento de las compras de bienes duraderos pospuestas durante la crisis, así como al efecto sobre la capacidad de gasto de las familias que está produciendo el encarecimiento de los productos energéticos –en especial, carburantes y suministros de la vivienda– y la ralentización del ritmo de creación de empleo (3,4% vs 5,5%, 2017). Desde esta perspectiva, el mayor grado de contención que muestra el consumo repercute de manera directa sobre la evolución de las ventas del comercio minorista, las cuales han registrado el incremento más reducido desde el inicio de la fase de recuperación económica (1,5%).

 

La inversión resiste de la mano de la inversión en construcción

En relación a la inversión, se estima que la formación bruta de capital fijo ha avanzado a un ritmo medio del 3,5% durante el ejercicio, tres décimas menos que el año anterior (3,8%). Desde esta perspectiva, la inversión se ha mantenido como principal motor de la economía desde el lado de la demanda de la mano de la inversión en construcción. Así lo apuntan los datos del presupuesto correspondiente a proyectos visados de obra durante el ejercicio, que ha alcanzado el importe más elevado desde el inicio de la crisis (1.000 millones de euros).

Por el contrario, la inversión de carácter productivo ha mostrado un tono más moderado, acorde con la rebaja de las expectativas del empresariado regional, una circunstancia que se ha puesto de manifiesto, entre otros aspectos, en el menor volumen de sociedades mercantiles creadas durante el ejercicio (3.293 sociedades vs 3.498 sociedades, 2017).

Al mismo tiempo, el informe señala que los flujos de intercambios de bienes con el exterior han ayudado, al menos en parte, a compensar la menor contribución de la demanda interna. Y es que el valor de las exportaciones de bienes realizadas desde el archipiélago (1.957 millones de euros) han superado en más de una décima parte el de las importaciones (1.766 millones de euros), lo que ha representado el mayor superávit de la balanza comercial desde que se iniciaran los registros en 1995 (191 millones de euros).

 

El crecimiento de los servicios se modera

Desde el punto de vista de la oferta, el menor crecimiento de la economía responde al comportamiento del sector servicios, que ha avanzado a un ritmo estimado del 2,7%, seis décimas menos que el año anterior (3,3%). El informe apunta que esta evolución se ha hecho especialmente visible en el ámbito turístico, dado que el crecimiento de la llegada de visitantes (1,6%) ha tendido a normalizarse tras varios ejercicios de una intensa trayectoria al alza (6,3%, 2017; 10,5%, 2016), debido, en parte, a la  recuperación de la demanda turística que se observa en algunos de los principales destinos turísticos de la ribera sur y oriental del Mediterráneo. Con todo, el ejercicio se ha saldado con un volumen de pernoctaciones hoteleras que prácticamente iguala el máximo histórico anotado el año anterior (59,4 millones), lo que ha permitido sostener, en gran medida, el nivel de ocupación medio de las plazas disponibles (76,9% vs 78,4%, 2017).

 

La industria pierde ritmo de avance mientras la construcción acelera el crecimiento

El crecimiento de la industria, estimado en el 1,9%, se ha moderado respecto al ejercicio anterior (2,5%) en mayor medida que el conjunto de la economía y ha ampliado, por tanto, el diferencial que le separa respecto del ritmo de avance del resto de sectores del tejido productivo regional. En este sentido, la industria balear se ha visto lastrada por el retroceso que ha experimentado la producción por primera vez en los últimos cuatro años (-4,1%) y su traslación a la evolución de la cifra de negocios del sector (-2,5%).

El menor tono de la industria a lo largo del último ejercicio ha contrastado, no obstante, con el comportamiento de la actividad en el sector de la construcción, cuyo crecimiento se ha acelerado hasta el 4,7%, ocho décimas más que el año anterior (3,9%). Desde esta perspectiva, la construcción se está viendo especialmente favorecida por el aumento de la inversión que están propiciando la reactivación de la demanda residencial y la planificación de proyectos destinados a la ampliación o reforma de infraestructuras turísticas. No en vano, el presupuesto de proyectos de obra ha alcanzado el pasado año el valor más elevado de la última década tanto en el ámbito residencial (623 millones de euros) como no residencial (377 millones de euros).

 

Se acentúa la brecha entre los territorios insulares

La desagregación territorial de la coyuntura económica revela que, durante el último ejercicio, la tasa de crecimiento se ha moderado en mayor medida en Menorca (2,2% vs 2,9%, 2017) que en Eivissa y Formentera (3,4% vs 3,6%, 2017), lo que ha ampliado el diferencial que separa el ritmo de avance de ambos territorios. Ello se debe a que la economía menorquina se ha visto especialmente afectada por la desaceleración del sector industrial, que en Menorca tiene una importancia relativa mayor que en el resto del archipiélago, así como al menor tono que ha evidenciado la actividad turística en esta isla. Y es que Menorca ha registrado un descenso en la llegada de turistas (-1,6%) que contrasta con el leve aumento observado a nivel regional (1,6%), una circunstancia que ha repercutido, a la vez, en un menor volumen de pernoctaciones hoteleras (-3,6% vs 0%, Balears).

 

Desaceleración en un escenario más incierto

El informe concluye, en su apartado final, que, de acuerdo con las proyecciones de los principales organismos internacionales de referencia, cabe esperar que el actual ciclo expansivo tenga continuidad durante el presente año, aunque con un ritmo de crecimiento cada vez más moderado. De hecho, las proyecciones más recientes ponen de manifiesto que las expectativas de crecimiento se han rebajado de manera significativa en los últimos meses, especialmente en el ámbito de la zona del euro, a tenor de las revisiones a la baja efectuadas por la Comisión Europea (1,3%; -0,6 pp), el Banco Central Europeo (1,1%, -0,6 pp) o la OCDE (1%, -0,8 pp). Así las cosas, la coyuntura económica vendrá condicionada durante los próximos meses por la desaceleración de las principales economías del entorno, un hecho que se une a la incertidumbre generada en torno a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el efecto de las medidas anunciadas recientemente por el Banco Central Europeo y el escenario resultante tras las citas electorales programadas para la primera mitad del ejercicio. En este contexto, las previsiones de crecimiento de Balears para el año 2019 se sitúan por debajo de la media española por primera vez en los últimos siete años tanto en términos de PIB (2% vs 2,1%, España) como de empleo (2,1% vs 2,2%, España).

 

La “cooperación empresarial estratégica”, clave para la “ineludible” reconversión del comercio en Balears

CAEB e Impulsa Balears presentan el monográfico ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’, que analiza la situación actual del sector y define tendencias de futuro

La apuesta por un marco regulatorio que favorezca al comercio de forma trasversal y la incorporación de talento y tecnología principales líneas de acción para el futuro del comercio balear

 

Puede descargar aquí el informe ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’

Puede escuchar aquí las declaraciones de Carmen Planas, presidenta de CAEB

Puede escuchar aquí las declaraciones de Antoni Riera, director técnico de Impulsa Balears

Palma, 4 de febrero de 2018.- La sede de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha sido el escenario de la presentación este lunes del Informe Monográfico Sectorial ‘El comercio ante la búsqueda de una nueva fórmula de valor’, promovido por CAEB y realizado por la Fundació Impulsa Balears. El acto de presentación ha contado con las intervenciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, y del director técnico de la Fundació Impulsa Balears, Antoni Riera. Al mismo, ha asistido la presidenta del Govern de les Illes Balears, Francina Armengol, así como autoridades, representantes de organizaciones empresariales y más de un centenar de empresarios y profesionales del sector.

La presidenta de CAEB ha destacado que “el sector del comercio se encuentra inmerso en un proceso de transformación estructural que obliga al tejido comercial de Balears a abordar de manera ineludible una transición”. Para lograrlo, el informe propone evolucionar desde las fórmulas clásicas de distribución y venta hacia una nueva estrategia empresarial basada en criterios de gestión más eficientes y una orientación de la demanda alineada con las tendencias más actuales de los consumidores.

El director técnico de Impulsa ha señalado que “llevar a cabo la reconversión y modernización de la práctica comercial implica explorar y adoptar nuevas fórmulas de valor”. Riera apunta como claves “una mayor especialización de la oferta del comercio, tanto en productos como en servicios y atención al cliente, que permita alcanzar un equilibrio sostenible entre los diferentes formatos de distribución y venta”, “una mejora de la productividad en los procesos empresariales basada en la integración de las nuevas tecnologías”, “una percepción más integral de la experiencia de compra para generar confianza en el cliente con servicios adicionales y posteriores a la venta” y “una mayor segmentación de la demanda que facilite la adaptación al perfil cada vez más diverso que presentan los consumidores”.

Para conseguirlo, el informe considera como “estratégica” la apuesta por “la cooperación empresarial como pilar fundamental para poder obtener beneficios comunes a la hora de abordar la búsqueda de nuevas fórmulas de valor en el sector del comercio”. En este sentido, destaca la figura de las Zonas de Revitalización Económica según el modelo de los Bussines Improvement Districts (BID) desarrollados en el Reino Unido, como un ejemplo significativo de cómo la creación de una estrecha red asociativa entre los comercios de las áreas urbanas puede contribuir a facilitar el acceso a herramientas competitivas de mayor escala y mejorar las condiciones de entorno del conjunto de las unidades empresariales implicadas”.

Esta colaboración estratégica permitiría desplegar líneas de acción orientadas a incidir sobre los ámbitos de actuación más relevantes para el sector, destacando “el marco regulatorio, dando visibilidad a los intereses del comercio dentro de la articulación de la política sectorial y económica, así como urbanística y del resto de normativa de carácter transversal que pudiera afectar”.

El informe señala asimismo como ámbitos de actuación fundamentales la incorporación de talento, atendiendo a la necesidad de adecuar los conocimientos y habilidades tanto de empleados como de empresarios a los requerimientos específicos de la práctica comercial, y de tecnología, abordando el objetivo de reducir la brecha digital existente entre las pymes y las grandes empresas del sector, especialmente por lo que respecta a la digitalización de los establecimientos comerciales de proximidad, la integración de los canales de comercialización offline-online y los sistemas de control de aprovisionamiento y gestión de stocks.

 

“Un entorno más flexible y de mayor competencia”

El informe, promovido por CAEB y elaborado por Impulsa Balears, está orientado al análisis de la situación actual y tendencias de futuro del entorno productivo del sector del comercio en Balears, a través del que el tejido empresarial realiza una contribución relevante a la economía de las Islas.

En su presentación, Antoni Riera ha destacado que “el monográfico constata que la actividad comercial avanza hacia un entorno más flexible y de mayor competencia a raíz del surgimiento de nuevos espacios comerciales y la creciente influencia de las nuevas tecnologías en las formas de consumo”. “La actividad comercial vive una profunda transformación debido a los intensos cambios sociológicos, tecnológicos y normativos acontecidos en los últimos años”, ha indicado.

En este sentido, ha señalado que “la contribución del sector a la economía balear descansa, en gran medida, sobre el comercio minorista, y desempeña un importante rol en la generación de valor regional”. El comercio genera anualmente en Balears un valor añadido bruto de 2.530 millones de euros, cifra que supone, descontados los servicios inmobiliarios, la segunda contribución más elevada a la economía balear (10,2%), tan solo precedida por los servicios de alojamiento y restauración (18,6%). Una aportación que es similar a la que el comercio efectúa a nivel nacional (10,3%) y ligeramente superior a la que se contabiliza a nivel de la UE-28 (9,6%).

Así mismo, el sector del comercio, especialmente el segmento minorista, está afrontando un intenso proceso de cambio estructural en el que la pérdida de tejido empresarial dentro el pequeño comercio en los últimos años contrasta con el dinamismo de los grandes formatos de distribución”.

La actividad comercial se desarrolla en Balears a través de un total de 14.744 empresas, las cuales representan alrededor de una sexta parte del tejido empresarial de las islas (15,3%). Específicamente, siete de cada diez empresas del sector se adscriben a las actividades comerciales minoristas (71,2% vs 28,8%, mayoristas).

En cuanto a la dinámica empresarial, Riera ha señalado que “el sector comercial tiende hacia estructuras de mayor tamaño y complejidad ante el marco de creciente competencia e integración tecnológica”. De este modo, “aunque el tejido comercial de Balears está formado en una elevada proporción por unidades empresariales de tamaño reducido, las empresas de mayor tamaño han ganado peso a lo largo de los últimos años en el sector”.

Prueba de ello es que la progresiva transformación del tejido comercial esté dando lugar a una elevada dinámica demográfica en la que el cierre de empresas en el sector minorista (11,3%) supera a las aperturas (10,1%), mientras que en el tramo mayorista, las defunciones empresariales (8,6%) se mantienen por debajo de los nacimientos de nuevas empresas (8,9%).

Desde el punto de vista territorial, el informe destaca que la contribución del comercio es especialmente relevante en los municipios de menor tamaño alejados de los focos turísticos, en un contexto en que Palma se erige en el principal polo de atracción comercial. La capital balear constituye un centro de consumo en el que el comercio es estratégico en la articulación de la actividad económica y social de la ciudad y que, más allá de su importancia como motor económico, el comercio constituye uno de los elementos más definitorios de la estructura urbana.

 

Inadecuación laboral superior a la media

Respecto a los fundamentos productivos del sector, Riera ha destacado que “la mejora de las competencias y habilidades de la fuerza laboral se erigen en el principal aliado del comercio para abordar el reto tecnológico y alcanzar un mayor grado de diferenciación” y que “el aprovechamiento del capital humano es clave en la generación de valor del sector comercial de Balears, ya que los conocimientos de la fuerza laboral se erigen en un importante aliado para abordar el reto tecnológico”.

En este sentido, el informe resalta el “elevado grado de inadecuación” entre la oferta y la demanda laboral de cualificaciones, señalando que “un 60,7% de los ocupados en actividades vinculadas al comercio trabaja en puestos de categoría profesional no adecuados a su nivel formativo”, porcentaje que supera la media del tejido productivo balear (51,5%). La mayor parte de este desequilibro proviene de la situación de infracualificación, que se extiende a un 43,7% de la población ocupada (vs 34,4%, total sectores), pues la sobrecualificación tiene una incidencia mucho menor en el sector (17% vs 17,1%, total sectores). Y es que más de la mitad de los puestos de trabajo de categoría media –que en el sector comercial representan dos terceras partes de la demanda laboral (67,3%)– se cubren con efectivos que cuentan con una formación de nivel bajo, equivalente como máximo a la obtención de los estudios obligatorios (51,8% vs 45,4%, total sectores).

Riera ha incidido en que “esta inadecuación se traduce, en el ámbito de la venta al por menor, en el diferencial existente en términos de productividad o valor añadido por trabajador, que se sitúa en torno a las tres cuartas partes de la media de los servicios (78,7% vs 106,1%, mayorista)”.

Por otra parte, Riera ha explicado que “las posibilidades de establecer relaciones intersectoriales a través del comercio electrónico se focalizan en el ámbito del comercio mayorista” y que “la actividad comercial, especialmente en el ámbito local, atesora un conocimiento productivo estrechamente conectado con la identidad del territorio”.

La pauta de moderación persiste en el tercer trimestre

La inversión empresarial tira de la economía balear mientras que el consumo privado y los servicios reducen su contribución

Las perspectivas apuntan a la continuidad del ciclo expansivo durante el próximo año aunque con un menor ritmo de crecimiento

Puede consultar aquí el informe de “Evolución Económica” referente a la coyuntura económica del tercer trimestre de 2018

Puede escuchar aquí las declaraciones de Carmen Planas, presidenta de CAEB referente al informe

Palma, 17 de diciembre de 2018.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) da a conocer en el día de hoy un nuevo número del informe de “Evolución Económica” referente a la coyuntura económica del tercer trimestre, el cual confirma que la economía balear ha dado continuidad entre los meses de julio y septiembre a la moderación del ritmo de crecimiento que se viene observando desde el comienzo del ejercicio. En concreto, se estima que la economía ha avanzado a un ritmo interanual del 2,6%, una tasa que rebaja en tres décimas la del segundo trimestre (2,9%), en el que el ritmo de crecimiento ya cedió, a su vez, dos décimas respecto del primer cuarto del año (3,1%).

Desde esta perspectiva, el comportamiento de la economía balear se asimila al de las principales economías del entorno, a tenor de la ralentización del crecimiento que también experimenta la zona del euro (1,6% vs 2,2%, 2º trim) así como el conjunto de la Unión Europea (1,8% vs 2,1%, 2º trim). La excepción a esta tónica la representa la economía española, que ha mantenido el ritmo de crecimiento en el tercer trimestre (2,5% vs 2,5%, 2º trim), aunque ya había venido ofreciendo síntomas de desaceleración desde los primeros compases del ejercicio.

En este contexto, el informe identifica como principales causas del menor ritmo de crecimiento la contribución más moderada tanto del consumo privado, por lo que concierne a la demanda, como del sector servicios, por el lado de la oferta.

 

El consumo muestra un mayor grado de contención

El crecimiento del consumo de los hogares durante el tercer trimestre, estimado en el 2,5% interanual, se ha situado dos décimas por debajo del avance anotado el trimestre anterior (2,7%). Esta circunstancia responde, en gran medida, al aumento de los precios de consumo (1,9%), especialmente entre los bienes más inelásticos para las familias –esto es, cuya demanda varía escasamente frente a alteraciones del precio– como son los carburantes y combustibles (11,1%) o los suministros de la vivienda (7,1%), pues ello disminuye la capacidad de gasto de los hogares  y merma la propensión al consumo. No en vano,  las ventas minoristas apenas se han incrementado durante el tercer trimestre en comparación con el ejercicio anterior (0,1%), a diferencia del crecimiento que habían venido experimentado durante el pasado ejercicio (2,1%) y sobretodo el anterior (7%).

 

La inversión gana pulso

Por lo que respecta a la inversión, se estima que la formación bruta de capital fijo ha crecido durante el tercer trimestre a una tasa del 3,7% interanual, dos décimas más que en el segundo cuarto del año (3,5%). En este sentido, el informe sitúa el empuje más destacado de la inversión en el ámbito de la construcción, de acuerdo con el aumento del presupuesto correspondiente a los proyectos de obra visados durante el tercer trimestre (37,6%) y con la previsión de que este indicador cierre el presente ejercicio con el importe más elevado desde el inicio de la crisis. Ello está teniendo su traslación, así mismo, al ámbito empresarial, pues la afiliación de empresas a la Seguridad Social se ha incrementado en el sector de la construcción a un ritmo (6,7%) mayor que el trimestre anterior (5,9%), lo que contrasta con la progresiva moderación que se observa en el resto del tejido productivo balear (1,4% vs 1,9%, 2º trim.).

Al mismo tiempo, el sector exterior también está contribuyendo, junto a la inversión, a mitigar la menor contribución del consumo privado, no solo a través de la exportación de servicios turísticos, sino también gracias al aumento de las exportaciones de bienes (7,7%). Ello ha favorecido que el valor de los bienes vendidos al exterior durante el tercer trimestre haya superado el de las compras y se haya registrado, así, un superávit en la balanza comercial de bienes (55,9 millones de euros).

 

El sector servicios muestra un menor dinamismo en el ámbito turístico y comercial

Desde el punto de vista de la oferta, la moderación del crecimiento se ha focalizado en el ámbito de los servicios, cuyo avance en el tercer trimestre se ha estimado en el 2,6% interanual, tres décimas por debajo del avance del trimestre anterior (2,9%). Entre los principales factores que explican este comportamiento se apunta, por una parte, al menor vigor del consumo privado, el cual afecta especialmente a las ramas del comercio, y por otra, a la normalización de los flujos de visitantes, que condiciona el crecimiento de la actividad de los servicios turísticos.

De acuerdo con esta última circunstancia, los principales indicadores de la actividad turística se han mantenido en niveles similares a los anotados durante el ejercicio anterior. Así lo refleja, por ejemplo, el volumen de pernoctaciones en los hoteles de las islas (30,79 millones vs 30,76 millones, 2017) o el grado de ocupación de las plazas hoteleras disponibles en agosto, el mes de mayor ocupación (90,3% vs 90,5%, 2017).

 

La industria mantiene el ritmo de avance mientras la construcción se acelera

El informe destaca, así mismo, el contraste existente entre la evolución de los servicios y el resto de sectores, ya que la industria ha mantenido durante el tercer trimestre el ritmo de avance en el 1,9%, mientras que el crecimiento de la construcción se ha intensificado por octavo trimestre consecutivo hasta situarse en el 5% (vs 4,8%, 2º trim.). En concreto, el comportamiento de la industria se asocia a la mejora de la producción del sector (2,5%) tras dos trimestres de descensos (-4%, 1º trim.; -5,9%, 2º trim.), mientras que el empuje cada vez mayor de la actividad en el ámbito de la construcción deriva de la materialización de las obras proyectadas en los últimos años. Prueba de ello es el presupuesto acumulado por los proyectos de obra visados en el pasado ejercicio (797,9 millones de euros), el más elevado de los últimos nueve años.

 

Menorca y Eivissa y Formentera: se estrecha la brecha territorial

En el apartado de desagregación territorial, el informe señala que en el tercer trimestre se ha estrechado el diferencial de crecimiento entre los diferentes territorios insulares. Y es que mientras Menorca ha moderado el ritmo de avance (2,1% vs 2,4%, 2º trim.) en la misma proporción que la media regional, Eivissa y Formentera, el territorio con un crecimiento más destacado, ha experimentado una ralentización superior a la del resto de territorios insulares (3,1% vs 3,6%, 2º trim.).

Esta divergencia se debe a que ambos territorios han evidenciado una contribución menor de los servicios turísticos, si bien esta circunstancia ha afectado de manera más acentuada a Eivissa y Formentera, dada su mayor especialización turística. Además, cabe señalar que la afluencia de turistas ha disminuido durante el tercer trimestre en Eivissa y Formentera (-3,9%) en mayor proporción que en el conjunto del archipiélago (-0,2%).

 

Continuidad del ciclo expansivo a un menor ritmo

Con todo, el informe finaliza señalando que las perspectivas apuntan que la actual fase expansiva del ciclo económico tendrá continuidad a lo largo del próximo ejercicio, aunque con un ritmo de crecimiento cada vez menor.

Esta evolución estará condicionada, no obstante, por los riesgos a la baja que presenta el panorama económico, principalmente asociados al repunte del precio del petróleo y las restricciones impuestas a los flujos comerciales en el ámbito internacional, así como a la incertidumbre en torno a la resolución sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea y el efecto de una futura subida del tipo de interés en la zona del euro sobre la capacidad de consumo de las familias y de inversión de las empresas.

Una situación a la que tampoco contribuyen los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Balears en los que aumentan los impuestos que ya es de por si una mala noticia y más aún si este incremento de la recaudación es para poder aumentar el gasto corriente en lugar de destinar los recursos a inversión productiva que es la que podría impulsar la economía de las islas.

La previsión es que Baleares acabe 2018 con un crecimiento de la economía del 2,7% (en 2017 el incremento fue del 3,3%) y para 2019 la previsión es que la economía crezca en torno al 2,3%.

“La recuperación de la construcción posibilita nuevos fundamentos productivos para el sector”

El monográfico “Construcción: Visión Global, Impacto Local” analiza la situación actual del sector y define tendencias de futuro del entorno productivo de la construcción en Balears

Considera “estratégica” la apuesta por el talento y la tecnología y llama a corregir la inseguridad jurídica que generan el complejo marco regulatorio y los retrasos en la tramitación de licencias

 

Puede consultar aquí el Monográfico Sectorial “Construcción: Visión Global, Impacto Local” 

Palma, 12 de diciembre de 2018.- La sede de la Asociación de Constructores de Baleares ha sido el escenario de la presentación este miércoles del Informe Monográfico Sectorial “Construcción: Visión Global, Impacto Local”, promovido por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) y la Asociación de Constructores de Baleares y realizado por la Fundació Impulsa Balears. El acto de presentación ha contado con las intervenciones del presidente de la Asociación de Constructores de Baleares, Eduardo López y de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, y la presentación del informe por parte del director técnico de la Fundació Impulsa Balears, Antoni Riera.

El informe está orientado al análisis de la situación actual y tendencias de futuro del entorno productivo del sector de la construcción en Balears, a través de los que el tejido empresarial realiza una contribución relevante a la economía del archipiélago.

En su presentación, Antoni Riera ha destacado que “el monográfico constata que la construcción está recuperando progresivamente el ritmo de actividad beneficiada por las favorables condiciones del entorno económico y que este proceso se produce en un contexto marcado por los cambios tecnológicos, normativos y de demanda del sector en el que las nuevas tendencias en la construcción giran en torno al uso de recursos y procesos más eficientes y una mayor orientación hacia la demanda”.

Riera ha señalado que el sector de la construcción está reforzando de manera gradual su contribución a la economía balear, tanto a la generación de valor (6,2% del PIB) como al empleo (10,1%), tras el intenso ajuste encajado durante el periodo recesivo (-53,4% del empleo) y observa en el tejido regional una presencia relativa superior a la del entorno competitivo del archipiélago (5,8% del PIB español y 5,4% del PIB europeo).

El informe refleja que esta mejora del nivel de actividad posibilita que las empresas de la construcción estén adquiriendo estructuras de tamaño superior (+1,5 pp de empresas pequeñas, +0,2 pp de empresas grandes) y alcancen un mayor grado de supervivencia como lo demuestra que la tasa de natalidad (11,3%) esté superando la de mortalidad (7,7%).

Riera ha destacado que “la formación del capital humano y la integración de las nuevas tecnologías mantienen un elevado potencial para mejorar la eficiencia del sector” y que “las oportunidades para la mejora de la formación del capital humano se concentran, mayormente, en torno a los puestos de trabajo de categoría media”.

Por otra parte, ha explicado que “la integración de las nuevas tecnologías en los procesos empresariales presenta aún un amplio margen de progreso, sobre todo en el ámbito de mejoras en la eficiencia y en el aprovechamiento de los recursos disponibles, aspectos clave en la estrategia y rentabilidad empresarial del sector”.

Por ramas de la actividad, el informe señala que el mayor dinamismo del sector se concentra en torno a las actividades de edificación de naturaleza tanto residencial como no residencial. Cabe destacar que la obra residencial se reactiva impulsada por el aumento de la demanda de viviendas por parte de la población tanto local como extranjera.

La actividad de obra no residencial se está beneficiando de la importante inversión en proyectos de naturaleza turística, mientras que la promoción inmobiliaria mantiene un tono más contenido que el resto del sector a la espera de que finalice el ajuste entre la demanda y la oferta del mercado residencial. Por último, las obras de ingeniería civil se desmarcan del dinamismo del sector en un contexto de mayor moderación de la iniciativa pública.

Apuesta de futuro

Respecto a las tendencias de futuro, el informe matiza que el proceso de recapitalización que está acompañando la progresiva recuperación de la actividad de la construcción constituye para el tejido empresarial del sector una oportunidad propicia para transformar sus fundamentos productivos y alcanzar, así, un mayor grado de resiliencia frente a futuros episodios recesivos de la economía, en general, y del mercado inmobiliario, en particular.

Se trata, señala el director técnico de Impulsa, “de transitar desde los métodos clásicos de edificación e ingeniería hacia un horizonte donde las construcciones constituyan elementos de mayor valor”. Como claves para este tránsito, Riera ha destacado “una nueva concepción del proceso constructivo en la que todos los agentes implicados trabajarán más coordinados y de manera más colaborativa”, “la mejora de la productividad, basada, fundamentalmente, en el uso de las nuevas tecnologías aplicado al diseño de los proyectos de obra, la coordinación de los procesos y el control permanente de los resultados” y “una mayor especialización de la oferta inmobiliaria, especialmente residencial, centrada en proveer viviendas que se adecúen a las nuevas necesidades tanto económicas como sociales”.

Para conseguirlo, el informe considera como “estratégica” la apuesta por el talento, “con el objetivo de adecuarlo a la elevada demanda de competencias de nivel medio que se observa en el sector”, y la integración tecnológica “de equipos más modernos con capacidad para diseñar proyectos de obra con mayor detalle y exactitud, coordinar y acelerar los procesos y trabajar con materiales más versátiles y sostenibles”. En este sentido, Riera ha destacado que “la mejora de la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos disponibles, son aspectos clave en la estrategia y rentabilidad empresarial del sector”.

Por otra parte, el estudio señala que es preciso corregir por una parte, la inseguridad jurídica que deriva de la creciente complejidad del ordenamiento jurídico y que explica que la indeterminación o incertidumbre que de ello se deriva se situé entre las preocupaciones más destacadas de los operadores jurídicos y económicos y, por la otra, minimizando los tiempos de demora –especialmente por lo que refiere a la tramitación de licencias– dados los costes que produce sobre la planificación de nuevos proyectos de obra, más aún cuando la tramitación de los planes de urbanismo de los que depende el sector se extiende más allá de ocho años.

Se confirma la tendencia a la moderación

“La evolución de la economía balear guarda un elevado grado de sincronía con la de la economía española y de la Unión Europea”

 

Perspectivas: “Balears se encuentra en una fase positiva del ciclo económico no exenta de riesgos”

 

Consulte aquí el Informe de ‘Evolución Económica’ de Balears Segundo Trimestre de 2018

 

Maó, 25 de septiembre de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, ha dado a conocer en el día de hoy el nuevo informe de “Evolución Económica” señalando que “la coyuntura del segundo trimestre confirma que la economía balear mantiene una suave pauta de desaceleración”. “Así lo pone manifiesto la trayectoria del ritmo de crecimiento, que ha cedido dos décimas en el segundo trimestre hasta situarse en el 2,9%, cuando en el primer trimestre ya había cedido una” ha añadido Planas, quien también ha explicado que “la evolución de la economía balear guarda un elevado grado de sincronía con la de la economía española y del conjunto de la Unión Europea, que también han moderado el ritmo de crecimiento en el segundo trimestre”.

 

El consumo muestra un menor empuje

Entre las causas que explican el comportamiento de la economía desde el punto de vista de la demanda, Carmen Planas, que ha comparecido acompañada por el vicepresidente de CAEB en Menorca, José Guillermo Díaz Montañés, ha apuntado, por una parte, al menor empuje del consumo privado, que, con un crecimiento estimado del 2,8% en el segundo trimestre, ha rebajado en tres décimas el avance del trimestre anterior (3,1%) condicionado por “la preferencia de los hogares por el ahorro, el repunte de la inflación entre abril y junio (1,8% vs 0,9%, 1r trim.) y la progresiva moderación del proceso de creación de empleo (3,5% vs 4,8%, 1r trim.)”. Esta circunstancia ha quedado patente en la trayectoria de los indicadores más estrechamente asociados al pulso del consumo, como es el caso de las ventas del comercio minorista, que en el segundo trimestre se han incrementado (0,8%) en menor medida que en periodos anteriores (2,6%, 1º trim.; 1,8%, 4º trim.).

 

La inversión avanza a un menor ritmo

Por lo que respecta a la inversión, la formación bruta de capital fijo ha avanzado en el segundo trimestre a un ritmo medio del 2,8%, tres décimas menos que en el primer cuarto del año (3,1%). En este sentido, Carmen Planas ha destacado que “la ralentización en el crecimiento de la inversión se sitúa en línea con la contención de las expectativas empresariales”, una dinámica de la cual ha mantenido al margen a la inversión en el ámbito de la construcción residencial, pues “se ha situado en uno de los valores más elevados de los últimos años”. Y es que el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra residencial visados entre abril y junio (232 millones de euros) representa el mayor importe desde el año 2008.

 

Con todo, el menor empuje de la demanda interna –fundamentalmente consumo privado e inversión– se produce, además, en un contexto en el que la demanda externa se empieza a ver afectada por el menor ritmo de crecimiento de las economías del entorno. En este sentido, la balanza comercial de bienes ha registrado el déficit comercial más acusado de los últimos dos años (114 millones de euros).

 

El avance de los servicios se atempera

Desde el punto de vista de la oferta, Planas ha señalado a la normalización de la llegada de turistas como uno de los principales factores que explican que el sector servicios y, por extensión, la economía balear hayan avanzado a un ritmo más moderado. Concretamente, el crecimiento de los servicios en el segundo trimestre se ha estimado en el 2,9% interanual, dos décimas menos que en el primero (3,1%). En este sentido, la evolución de afluencia se ha trasladado a los principales indicadores de la actividad turística, como es el caso del grado de ocupación de hotelera, que se ha situado en niveles similares, aunque ligeramente inferiores, a los del año anterior entre abril (65,3% vs 70,8%, 2017) y junio (82,9% vs 84,8%, 2017). Al mismo tiempo, las ramas de los servicios inmobiliarios han empezado a evidenciar la menor actividad de compraventa que ha puesto de manifiesto el descenso interanual de las transacciones de viviendas en el segundo trimestre (-13,6%), el primero que se produce desde el inicio de la fase de recuperación económica.

 

La construcción se desmarca de la tónica regional

La presidenta de CAEB ha destacado que “la construcción es el único sector que se ha desmarcado de la tónica regional de moderación, pues ha acelerado el ritmo de crecimiento en el segundo trimestre hasta el 4,8% (vs 4,4%, 1º trim.)”, una circunstancia que ha atribuido, en gran medida, a “la reactivación de la inversión en construcción que se ha observado en los últimos años”. En este sentido, el presupuesto correspondiente a los proyectos visados de obra alcanzó el pasado ejercicio el valor más elevado desde 2009 (798 millones de euros).

Esta trayectoria contrasta con la del sector de la industria, cuyo ritmo de avance se ha rebajado tres décimas respecto del primer trimestre hasta situarse en el 2% y se mantiene, así, como el más recudido entre los componentes de la oferta agregada. Ello se achaca, principalmente, a la contracción de la producción industrial, que en el segundo trimestre ha descendido a un mayor ritmo (-6,1% vs -4%, 1º trim.) a diferencia del comportamiento que se observa en el ámbito nacional  (3% vs 0,6%, 1º trim.).

 

Menorca y Pitiüses acusan la tónica regional

El vicepresidente de CAEB en Menorca ha señalado, desde el punto de vista territorial, que “la pauta de desaceleración se ha dado con mayor intensidad tanto en Menorca como en Eivissa y Formentera”.

En el caso concreto de Menorca, ha explicado Díaz Montañés, el crecimiento de la economía se ha estimado en el 2,4%, tres décimas por debajo del anotado avance el trimestre anterior (2,7%). Ello se debe, de acuerdo con las estimaciones de crecimiento por sectores, al avance más moderado de la industria menorquina (1,2% vs 1,8%, 1º trim.) y de los servicios (2,3% vs 2,6%, 1º trim.), mientras que el sector de la construcción se ha mostrado ajeno a esta tónica y se ha acelerado incluso en mayor medida que en el ámbito regional (5,8% vs 5,0%, 1º trim.).

Por su parte, el ritmo de crecimiento de Eivissa y Formentera ha experimentado la mayor ralentización del territorio balear, pues, estimado en el 3,4%, ha rebajado en cuatro décimas el del trimestre anterior (3,8%). En este sentido, la economía de Eivissa y Formentera ha acusado especialmente la desaceleración de los servicios (3,5% vs 4%, 1º trim.), lo que, unido al menor tono de la industria (1,2% vs 1,3%, 1º trim.), ha contrarrestado con creces el mayor empuje del sector de la construcción (4% vs 3,4%, 1º trim.).

 

Presencia de riesgos a la baja

Con todo, la presidenta de CAEB ha finalizado la exposición indicando que “Balears se encuentra en una fase positiva del ciclo económico, pero no exenta de riesgos, principalmente asociados al mayor sesgo proteccionista en el ámbito internacional, el efecto de una futura subida de tipos de interés y las tensiones territoriales y los cambios normativos e impositivos en el marco nacional”. Por esta razón, ha hecho especial hincapié en “la necesidad de aprovechar el actual ciclo expansivo actual para corregir los desequilibrios pendientes y avanzar en la senda de consolidación fiscal”.

 

“La mejora del mercado laboral se traslada progresivamente a las condiciones de contratación”

La afiliación de trabajadores alcanza en julio un nuevo máximo histórico con 579.762 personas trabajando, mientras el ritmo de crecimiento se modera paulatinamente 

CAEB da a conocer el informe de ‘Empresa y Empleo’ que analiza la dinámica empresarial y laboral durante el primer semestre del año

Documento: INFORME ‘EMPRESA Y EMPLEO’ – PRIMER SEMESTRE 2018

Palma, 2 de agosto de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado las cifras de afiliación a la Seguridad Social y paro registrado publicadas en el día de hoy destacando que “la progresiva moderación del empleo señala que el mercado de trabajo se está adentrando, progresivamente, en una fase más madura a medida que se alcanza cotas históricamente elevadas”. Así se observa en la afiliación de trabajadores a la Seguridad Social, que tras registrar, con 579.762 personas trabajando, un nuevo máximo histórico en el mes de julio, ha experimentado un incremento en términos interanuales (3,1%) más moderado que el anotado de media durante la primera mitad del año (4%) y el pasado ejercicio (5,6%).

Por ello, CAEB insiste en la necesidad de profundizar en reformas que estimulen la actividad económica, que apoyen el proceso de recuperación y que hagan posible incrementar la competitividad de las empresas y su capacidad de adaptación para que pueda mantenerse el ritmo de intensa y progresiva creación de empleo.

Con todo, la continuidad del proceso de creación de empleo está contribuyendo a la disminución del paro registrado, pues, con 37.243 personas inscritas en las oficinas de empleo en julio, se sitúa en los niveles más reducidos para este mes del año desde 2007 (29.334 personas). Gracias a ello, la incidencia del paro registrado se reduce en Balears al 6% de la población activa, porcentaje que se erige en el más bajo de los últimos once años y rebaja con creces la media nacional (14,1%).

En este contexto, “la madurez asociada a la mejora de los principales indicadores laborales se está trasladando, progresivamente, a aspectos de carácter más estructural, como son las condiciones de contratación”, ha apuntado la presidenta de CAEB, en referencia al aumento que, en el mes de julio, han registrado los contratos de duración indefinida (14,7%), en contraposición con los temporales, que han descendido (-1,5%). Esta tendencia de las condiciones de contratación se recoge, junto a otros aspectos relevantes del mercado de trabajo, en el informe de ‘Empresa y Empleo’ que da a conocer en el día de hoy CAEB, el cual analiza el comportamiento de la dinámica empresarial y laboral durante la primera mitad del año.

CAEB da a conocer el informe ‘Empresa y Empleo’

El informe pone de manifiesto, así mismo, la persistencia de importantes áreas de mejora en el mercado laboral de las islas, especialmente por lo concierne al aprovechamiento del capital humano –pues los efectivos de mayor nivel formativo se han mantenido al margen del proceso de creación de ocupación– y las dificultades para ampliar la participación laboral.

Desde esta perspectiva, conviene ser consciente de que el funcionamiento del mercado de trabajo deviene fundamental no tan solo por su contribución directa a la competitividad global de Balears sino por su impacto sobre la participación laboral de la población, uno de los principales determinantes de la generación de rentas del archipiélago y, por tanto, también del bienestar de los ciudadanos. De ahí la importancia de estimular la participación laboral, pues la tasa de actividad –entendida como la proporción de la población en edad de trabajar que desea participar activamente en el mercado laboral–, si bien se ha incrementado ligeramente respecto del ejercicio anterior (66,1% vs 65,7%, 2º trim. 2017) se mantiene en unos de los niveles más bajos desde el inicio de la fase de recesión. Al mismo tiempo, ello requiere reforzar el patrón de crecimiento económico como vía para garantizar que el incremento de la participación laboral se traslada a la tasa de empleo –es decir, al porcentaje de la población en edad de trabajar que tiene ocupación–, la cual mantiene una suave tendencia ascendente desde los últimos siete años (58,7% vs 53%, 2º trim. 2011), si bien permanece en niveles inferiores a los que se observaban con anterioridad al inicio de la crisis (62%, 2º trim. 2007).