Planas: “La contratación indefinida gana peso en Baleares con el inicio de la temporada turística”

  • La presidenta de CAEB destaca que en abril se crearon 48.461 nuevos contratos en las Islas, un 136% más que el mismo mes de 2021, de los cuáles el 80% tuvieron carácter indefinido
  • El número de parados se reduce un -48,9%, más del doble que la media nacional, quedando 41.915 baleares todavía en situación de desempleo
  • Factores externos “como la inflación o la guerra en Ucrania afectan más al consumo local y sus efectos podemos sufrirlos más a largo plazo”, advierte la presidenta de la patronal

 

La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado las cifras de afiliación a la Seguridad Social presentadas hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social correspondientes al mes de abril destacando que “la contratación indefinida está ganando peso en Baleares respecto a los contratos temporales con el inicio de la temporada turística la pasada Semana Santa”. El pasado mes se firmaron en la Islas 48.461 nuevos contratos, lo que supone un aumento del 136% respecto a abril de 2021.

Además, esta subida de los contratos fijos está muy por encima de la media nacional, que se quedó en un 6,9%. Si analizamos el peso de la contratación indefinida frente a la temporal, supone que el 80% de los nuevos contratos firmados en abril son indefinidos en por el 20% de temporales (en 2021 fue al revés, un 19% de contratos fueron indefinidos frente al 81% de temporales).

Por otra parte, de los datos conocidos hoy la presidenta de la patronal también destaca la reducción del -48,9% del paro interanual en Balears, una tendencia ya iniciada el mes anterior “y que se consolidó en abril a al estar incluida las vacaciones de Pascua, lo que sin duda ha permitido que se incremente este descenso respecto al año pasado”, recuerda Planas (en 2021 Semana Santa cayó en marzo).

Finalmente, destaca que la afiliación a la Seguridad Social sigue incrementándose un 20,2%, cuatro veces más que la media nacional (5,1%). En total, 518.282 personas están trabajando actualmente en las Islas.

La presidenta de CAEB recalca que “los datos siguen siendo positivos, tenemos cifras ya por encima de antes de la pandemia y, además, este crecimiento del mercado laboral se consolida en Illes Balears a través de contrataciones indefinidas”. En cuanto a las consecuencias que la elevada inflación o la guerra de Ucrania puedan tener, Carmen Planas advierte que “estos factores externos afectan más al consumo local y sus efectos podemos sufrirlos más a largo plazo”.

Por último, la presidenta de los empresarios añade que la negociación entre patronal y sindicatos en relación con los convenios colectivos “es muy importante que se logre un acuerdo por consenso ya que generará seguridad jurídica y facilitará la contratación de la mano de obra que necesitamos”.

La tasa de paro se reduce un 4,5% en Baleares en el primer trimestre del año, según datos de la EPA

  • La presidenta de CAEB, Carmen Planas, destaca que “estamos alcanzando las cifras prepandemia, pero aún debemos ser prudentes”
  • La tasa de desempleo en las Islas (18%) es 4 puntos superior a la media nacional (13,7%)
  • Planas destaca la responsabilidad que están mostrando las empresas al mantener el empleo, aunque advierte de la pérdida de productividad por la larga pandemia, la guerra de Ucrania o la inflación

 

La tasa de paro en Illes Balears se sitúa en el 18%, según los datos conocidos hoy de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre de 2022, lo que supone una reducción del 4,5% respecto al mismo periodo del 2021, aunque está más de cuatro puntos por encima de la media nacional (13,7%). “Estamos alcanzando las cifras pre-pandemia, pero aún debemos ser prudentes”, ha recordado al respecto la presidenta de CAEB, Carmen Planas.

Las personas sin empleo se incrementan en las Islas un 0,3% (300 personas), mientras que en el resto de España en promedio disminuyen un -13,5%. Analizando las variables por sectores productivos el único que disminuye el número de personas sin empleo en el Archipiélago es el sector de la construcción (-8,3%), sin embargo, en el resto de los sectores se incrementan las personas desempleadas. Según los datos publicados hoy por la EPA, en Illes Balears hay 117.100 personas desempleadas

Las personas ocupadas en el Archipiélago balear se incrementan en un 6% mientras que en España lo hace con menor intensidad (4,6%).”

La presidenta de la patronal balear destaca asimismo la responsabilidad que están mostrando las empresas al mantener el empleo y, aunque las perspectivas de la próxima temporada son “buenas, no hay que olvidar que muchas empresas han perdido o están perdiendo márgenes de productividad tras la pandemia, ahora por la guerra de Ucrania o también por la alta inflación”, recuerda Planas.

Dado que la economía de Balears es cíclica, los análisis comparativos de los informes de la EPA publicados los realizamos en CAEB en relación al mismo período del año anterior; de lo contrario, estaríamos comparando periodos de actividad muy diferentes y distorsionados.

Baleares lidera la contratación y la reducción del paro en el mes de marzo con cifras “muy positivas”

  • La presidenta de CAEB, Carmen Planas, destaca que “estamos al frente del crecimiento laboral. Tenemos ya más gente trabajando que antes de la pandemia”
  • El número de afiliados a la Seguridad Social crece un 11,4%, más del doble que la media nacional
  • Planas advierte contra los “factores externos que pueden variar esta positiva situación laboral”

 

La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado las cifras de afiliación a la Seguridad Social presentadas hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social destacando la reducción del -40,4% del paro interanual en Balears y el aumento de la contratación hasta un 103,4%, cifra que se multiplica por 4 (422’24%) en el caso de los contratos indefinidos. “Son cifras muy positivas ya que lideramos tanto el descenso del paro como la contratación a nivel nacional y lo hacemos un mes antes de la Semana Santa y el consiguiente inicio de la temporada. Tenemos ya más gente trabajando que antes de la pandemia”, ha recordado Planas.

Illes Balears fue la comunidad que lideró la contratación en marzo subiendo un 103,4% frente al 19,1% de media nacional. De este incremento destaca aún más el 422% de contratos indefinidos frente al 15,45% de temporales, lo que según la presidenta de CAEB demostraría que “nos estamos adaptando rápidamente a la reforma laboral” aprobada en febrero.

Por lo que respecta a la creación de empleo, sigue incrementándose un 11,4%, más del doble que la media nacional (4,8%), influyendo al mismo tiempo en la disminución del paro registrado en un -40,4% (-21,3% en España). A día de hoy, hay 33.498 personas menos apuntadas al paro que hace un año, quedando en total 49.490 personas desempleadas.

La presidenta de CAEB recalca que “las cosas se están haciendo bien, el crecimiento del mercado laboral se consolida en Illes Balears”. No obstante, Carmen Planas advierte que “hay muchos factores externos, como la guerra, la inflación o los cambios inesperados y no consensuados de normativas laborales que pueden afectar en cualquier momento este crecimiento positivo. Si desde las administraciones se genera inseguridad jurídica, la contratación por parte de las empresas se resiente”.

La economía balear cierra 2021 con un crecimiento del PIB del 8,9%, 5 puntos superior a la media nacional

  • El sector servicios volvió a tirar de la recuperación alcanzando un 9,5% de aumento al finalizar el año, un 17,8% durante el 4º trimestre del ejercicio
  • La presidenta de CAEB señala que con la actual incertidumbre la economía balear no alcanzará niveles prepandemia “hasta el año que viene o 2024”

 

La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de ‘Evolución Económica’ correspondiente al cuarto trimestre de 2022 que indica que la economía de Balears cerró el año 2021 con un crecimiento del 8,9%, frente al 5% de la media nacional, todo y el impacto que tuvieron las dos últimas variantes de la COVID-19 que condicionaron la campaña de Navidad. Pese a éstas, las consecuencias negativas de la pandemia sobre la actividad empresarial y sobre el empleo parecen limitarse de forma significativa.

Según el último informe del año 2021, el PIB balear experimentó un aumento durante el cuarto trimestre del 15,6%, superior al del trimestre anterior (13%), consiguiendo restar parte del ‘agujero’ prepandemia aún pendiente. Así, la recuperación total se sigue posponiendo (8,9% vs -23,6% en 2020), aunque la economía de las Islas se mantiene, técnicamente, en fase de expansión ya que más de la mitad de los indicadores de actividad siguen evolucionando en positivo o acelerándose interanualmente.

El balance laboral del último trimestre en Balears muestra que 28 de los 47 sectores de actividad han alcanzado niveles de 2019, empezando por los servicios de alojamiento (86,5%; +7,2% respecto de 2019); y restauración (22,7%; +3%) o el transporte marítimo (29,4%, +13,2%) y terrestre (10,1%; +1,3%).

La rebaja de las restricciones y la mayor movilidad de las personas han permitido que continúe la normalización de la actividad en los diferentes sectores del PIB balear, especialmente en el sector servicios, gracias a que la temporada turística se alargó hasta octubre y a la campaña de Navidad.  Así, los servicios han mantenido su crecimiento (17,8%), siendo el único sector que acelera el ritmo respecto al tercer trimestre (14,5%).

El mayor margen de mejora pendiente -Balears fue la CCAA que más cayó durante 2020 en este sector (-25,4% vs -11,5%, España)- explica que en las Islas el repunte del sector terciario sea al cierre de 2021 mayor respecto del resto del país (9,5% vs 5,9%). La marcada dependencia del turismo en Balears permite anticipar una margen de mejora más amplio, aunque será el devenir de la pandemia y la guerra en Ucrania los que marquen la recuperación total.

Por su parte, la industria ha mantenido la recuperación de la mayoría de sus indicadores, aunque ha rebajado su crecimiento en el último trimestre (6,1% vs 8,1%, 3º trim.), quedando su crecimiento anual en el 5,9%, aún superior al de toda España, 5,3%. El sector secundario cerró el año reduciendo la distancia respecto al periodo prepandemia por debajo de los 6 puntos (-5,9% vs -10,4%, 3º trim.), aunque se enfrenta a mayores dificultades que el resto del sector en el conjunto del país para revertir por completo los efectos de la pandemia.

La construcción se ha visto afectada por los problemas de abastecimiento de materias primas que sufrieron los operadores a nivel mundial, provocando una escalada rápida de los precios. Así, el crecimiento se moderó en el último trimestre de 2021 (2% vs al 2,2%, 3º trim.). Sin embargo, en las Islas la construcción cierra el año comportándose mejor que a nivel nacional (4,8% vs -4,1%, España), hecho significativo porque el retroceso durante el primer año de pandemia fue similar en Balears que en todo el país (-12%, Balears vs -11,3%, España).

Menorca y Eivissa-Formentera, mejor que Mallorca

Eivissa y Formentera siguen siendo las que mejor comportamiento tienen al final de 2021, aprovechando la inercia de la reactivación turística durante octubre y la llegada más tardía de la sexta ola de contagios. Las Pitiüses estuvieron menos tiempo en situación de riesgo extremo los meses de octubre a diciembre (15 días), que Mallorca (23 días) y Menorca (31).

Así, la economía pitiusa repuntó durante el último trimestre de 2021 un 18,9% (16,5%, 3º trim.), un balance superior al resto del Archipiélago. Eivissa y Formentera cerraron el año con un crecimiento del 10,8% frente al 8,6% de Mallorca y el 9,8% de Menorca. El sector servicios es el que mejor ha funcionado también en las Pitiüses, especialmente significativo a la hora de generar empleo (17,2% vs 16,5%, 3º trim.), más que en Mallorca (9,7% vs 7,3%, 3º trim.) y Menorca (9,5% vs 10,9%, 3º trim.), gracias al mejor comportamiento del alojamiento, las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento y el transporte.

El sector turístico pitiuso se apoyó tanto en una paralización más acusada del turismo en 2020, como en su mayor dependencia del segmento internacional para recuperar la actividad a un ritmo superior al de Menorca, como señalan los registros de afluencia de visitantes como los de gasto turístico entre los meses de octubre y diciembre, que no sólo han repuntado en Pitiüses (434,9% y 592,1%, respectivamente) sino que han evidenciado un grado de recuperación superior de los niveles prepandemia (-14,3% y -10,2%, respectivamente).

La incertidumbre puede retrasar la recuperación hasta 2023 o 2024

Cerrado 2021, la incertidumbre sigue instalada en la economía tanto a nivel nacional como en Illes Balears. Las perspectivas de cara a 2022 reflejan de cara al primer trimestre del año un clima de creciente preocupación, al registrar, por primera vez en los últimos seis trimestres, una moderación de la confianza empresarial. Los primeros indicadores de la evolución del mercado laboral y la afluencia de visitantes durante enero y febrero anticipan una mejor actividad en Eivissa-Formentera respecto al resto de las Islas. Todo parece indicar que la economía pitiusa seguiría encabezando el ritmo de recuperación del Archipiélago.

Con el balance en la mano, la presidenta de CAEB, Carmen Planas, anticipa que la recuperación total de la economía balear no alcanzará los niveles prepandemia “hasta el año que viene o 2024”, toda vez que la invasión rusa en Ucrania ha añadido “más incertidumbre” a la ya de por sí creada por la pandemia.

La economía de Balears experimenta un rebote del 26,5% durante el segundo trimestre 

Carmen Planas ha explicado que “La actividad ha rebotado durante el segundo trimestre en todos los sectores, si bien destaca el giro positivo que han dado los servicios”

Palma, 16 de septiembre de 2021.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre de 2021, en el que señala que la economía de las islas ha marcado en el segundo trimestre un punto de inflexión, el cual da el pistoletazo de salida al tan ansiado, como necesario proceso de recuperación. De recuperación de los niveles previos a la pandemia, pero sobre todo de los daños causados por tantos meses de paralización sobre el tejido productivo y, consecuentemente, sobre las rentas.

Desde la perspectiva agregada, el valor añadido bruto no agrario de Balears ha cerrado el segundo cuarto del año con un incremento real del 26,5% respecto del mismo periodo del ejercicio anterior. Una tasa que recoge, sin duda, los primeros intentos de apertura de la actividad en un marco de desescalada gradual de las restricciones para el control de la pandemia, así como un importante efecto base que contrasta notablemente con el signo negativo que había teñido el marcador interanual de las islas hasta el trimestre anterior (-19,6%). Así las cosas, la economía balear ha entrado, técnicamente, en fase de expansión, pues más de la mitad de los indicadores de actividad representativos crecen (67,4% vs 22,2%, 1º trim.) y/o se aceleran (81,4% vs 37,8%, 1º trim.).

El balance trimestral recoge la vuelta de los servicios a la escena económica de las islas 

La actividad ha rebotado durante el segundo trimestre en todos los sectores, si bien Carmen Planas destaca que “el giro positivo que han dado los servicios desde la apertura perimetral del archipiélago en el mes de abril y la ampliación de franjas horarias y aforos en los espacios comerciales, de restauración, culturales, etc.”  De este modo, el valor añadido de los servicios ha repuntado un 28% (vs -22,1%, 1º trim.), el primer marcador en positivo de los últimos cinco trimestres. Este comportamiento deja entrever que el valor añadido del sector se mantiene en torno a una quinta parte por debajo del nivel prepandemia (-20,4%), un gap que se manifiesta como el más acentuado respecto al resto de esferas productivas y que evidencia el camino de recuperación que es necesario embestir durante la última mitad del año.

Por su parte, la industria ha conseguido situar la mayoría de sus indicadores en terreno positivo, con un valor añadido que ha registrado un incremento interanual del 16,3% durante el segundo cuarto del año (vs -7%, 1º trim.). El secundario ha iniciado, así, en las islas su andadura hacia la recuperación y ha marcado en el ecuador del ejercicio un gap ligeramente superior a una décima parte del valor añadido prepandemia (-11,1%).

Paralelamente, la construcción ha cerrado el segundo trimestre con un incremento real del valor añadido bruto del 20,5% (vs -5,4%, 1º trim.), tasa con la que la actividad del sector se ha prácticamente normalizado. El último balance trimestral sitúa a menos de un 5% el gap respecto a los niveles prepandemia, el más reducido del tejido no agrario de Balears.

En conjunto, la traslación de la apertura de la actividad al ámbito laboral ha derivado en una moderación del descenso de la afiliación de trabajadores a la Seguridad Social (-1,7% vs -5,5%, 1º trim.), registro que ha remontado por primera vez en junio (6,6% vs -8,1%, abril). El comportamiento del empleo, que ha situado el contingente de ocupados en alta tan solo una décima parte por debajo del nivel prepandemia, ha respondido a la recuperación del pulso del tejido empresarial que, también en junio, ha conseguido situar su trayectoria en terreno positivo (3,5% vs -3,1%, abril).

Consumo e inversión empiezan a calentar motores 

La demanda agregada de las islas ha puesto de relieve en el ecuador del ejercicio un mayor apoyo de los principales componentes de la demanda interna, como son el consumo y la inversión. Y es que, la desescalada de las restricciones a la actividad y la movilidad ha permitido empezar a materializar parte de los planes que las familias mantenían hace ya  largo tiempo en el tintero, mientras que las perspectivas empresariales han reflotado en un clima de apertura e incertidumbre difícil de disociar.

El consumo privado ha experimentado durante el segundo trimestre del año un repunte real del 32,3% (vs -22,3%, 1º trim.) y se ha erigido en la facción más dinámica del cuadro macroeconómico balear. Esta cuestión se explica, en buena parte, por el efecto base derivado de la intensa afectación a la baja que el gasto privado encajó un año atrás, cuando todo tipo de actividad no esencial permanecía paralizada y lega, en todo caso, un gap pendiente de recuperar cercano a una sexta parte del nivel prepandemia (-16%).

Sin duda, la apertura perimetral del archipiélago fue decisiva, en abril, para estimular el consumo interno y retornar, así, la contribución del gasto de los no residentes al balance trimestral. Desde esta perspectiva, el gasto turístico ha sido 27 veces superior al contabilizado un año atrás, ante una afluencia de visitantes que se ha multiplicado prácticamente por 20. Estas cifras han sido todavía más acusadas en el segmento internacional, tanto en términos de desembolso –que se ha multiplicado por 45,5–, como de afluencia –que ha sido 40,9 veces superior–. Pese a ello, cabe señalar que las cifras contabilizadas se han seguido situando en niveles muy inferiores a los habituales para el gasto turístico que, con un importe total de 1.496 millones de euros, ha seguido distando de los más de 5.000 de dos años atrás. Con todo, cabe señalar que las islas han sido la comunidad autónoma turística que ha recuperado la mayor fracción del gasto de los visitantes internacionales (26,5%), seguida de la Comunidad Valenciana (22,1%) y Canarias (18,2%) y a una notable distancia de Cataluña (11,2%), la región que, en volumen, habitualmente encabezaba la distribución.

Mientras tanto, la inversión ha repuntado durante el segundo trimestre a un ritmo interanual del 22,7%, tasa que revierte el signo negativo del periodo anterior (-14,7%) y pone de manifiesto un gap cercano a una quinceava parte del nivel prepandemia (-6,7%). Y es que, la apertura progresiva y sostenida de la actividad ha insuflado las primeras dosis de confianza a la formulación de las expectativas empresariales, al mismo tiempo que, a estas alturas de la pandemia, la capacidad de aproximar con una mayor claridad el margen financiero disponible es ya muy elevada. Todo ello, junto con la seguridad transmitida por la autoridad monetaria europea, respecto al mantenimiento de los tipos de interés en niveles históricamente bajos, ha empezado a abrir las puertas al capital, no tanto para incrementar la capacidad disponible                     –todavía infrautilizada en este punto de la desescalada–, sino para apostar por nuevas capacidades, relacionadas mayormente con la digitalización, el talento y la transición ecológica.

En este contexto, si bien la inversión productiva ha dado las primeras señalas de reactivación, la inversión en construcción ha mostrado menos reticencias y ha alcanzado su momentum durante el segundo trimestre del año. De acuerdo con las cifras disponibles, el presupuesto de ejecución vinculado a los proyectos de construcción visados durante los meses de abril y mayo ha experimentado un notable rebote (89,5% vs -42,1%, 1º trim.) que ha sido generalizado para todos los tipos de obra y tipos de uso. Sin embargo, destaca una clara preferencia por los proyectos residenciales de obra nueva (98,7%), los cuales se han visado por un importe que supera en un 32,8% el nivel prepandemia. En conjunto, el capital orientado al inmobiliario percibe un retorno seguro y el presupuesto medio por edificio visado en los proyectos residenciales supera en un 10,4% el de las obras planificadas dos años atrás, mientras que se multiplica por 2,2 veces en el caso de los proyectos no residenciales.

 

El inicio del proceso de recuperación alcanza todas las islas 

Menorca ha seguido aprovechando durante el segundo trimestre su mejor situación epidemiológica para ir un paso por delante del resto del archipiélago en el proceso de desescalada e impulsar, así, su balance económico trimestral. De este modo, la economía menorquina ha repuntado durante el segundo cuarto del año un 28,5% respecto del mismo periodo del ejercicio anterior (vs -17,3%, 1º trim.), tasa que arroja, por cuarto trimestre consecutivo, un balance más favorable que los de Eivissa-Formentera (27,9% vs -20,2%, 1º trim.) y Mallorca (26,4% vs -20,2%, 1º trim.). Así las cosas, Menorca se postula, nuevamente, como el territorio que se encuentra más cerca de recuperar los niveles de actividad previos (-17,4%), ligeramente por delante de Mallorca (-17,6%) y, sobre todo, de Pitiüses (-23,6%).

En este contexto, desde el punto de vista de la oferta, el mejor comportamiento de la economía menorquina se ha fraguado, principalmente, en los servicios, si bien el sector de la construcción ha exhibido, también en Menorca, un desempeño más favorable que en el resto de las islas. Prueba de ello, es que el sector servicios menorquín se ha erigido en el único capaz de generar empleo en todo el archipiélago (3,1% vs -0,4%, Pitiüses), impulsado, especialmente, por un mejor comportamiento relativo en el ámbito de la restauración (10,6% vs 2,5%, Pitiüses), el transporte (2,6% vs -3,8%, Pitiüses) o las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento (1,6% vs -9,9%, Pitiüses).

Y es que, Menorca ha conseguido recuperar, entre los meses de abril y junio, cerca de un tercio de la afluencia turística registrada en el mismo período de 2019 (32,5% vs 21,9%, 1º trim.), impulsada, principalmente, por el buen tono del turismo nacional, que ha recuperado más de dos tercios de los visitantes (67,6% vs 22,2%, 1º trim.) y más de tres cuartas partes de los ingresos turísticos previos a la pandemia (81,8% vs 27,7%, 1º trim.).

 

El balance anual descansa, en buena parte, en apurar el tramo final del ejercicio 

El Fondo Monetario Internacional ha revisado en julio las previsiones de crecimiento emitidas el pasado mes de abril teniendo cuenta como factores distintivos entre países y regiones del mundo el acceso y desarrollo de la vacunación, así como la implementación de programas y medidas de apoyo fiscal a empresas y familias. Concretamente, en el caso de España, se recorta el crecimiento esperado para este año en dos décimas respecto de la previsión anterior (6,2%) y, por el contrario, se refuerza en 1,1 puntos porcentuales la del ejercicio siguiente (5,8%). Se refleja, así, la apuesta por un rebote económico que terminaría de consumarse en la recta final del ejercicio, con un efecto arrastre al siguiente que permitiría recuperar los niveles prepandemia en el primer trimestre de 2022.

A la incertidumbre reinante se une a la mejora de las expectativas de un tejido que, como el balear, ha trabajado para mejorar las cifras de un año atrás. Tan solo a título ilustrativo, el segundo semestre ha comenzado recuperando los centros de cotización de empresas, así como el volumen de contratación de trabajadores que en julio han alcanzado a cubrir alrededor de nueve décimas partes del último registro prepandemia (92,1% y 89,2%, respectivamente).

En estos momentos, sin perjuicio del ingreso de las ayudas directas a las empresas, por un importe total de 855 millones de euros, las empresas de Balears, explica Carmen Planas “requerimos ser partícipes de los proyectos de reformulación auspiciados por el Plan de Recuperación y Resiliencia del Gobierno de España”. El Plan fue avalado, el pasado 16 de junio, por la Comisión Europea. Y es que ambiciosos objetivos de digitalización y sostenibilidad están penetrando, de cada vez más, en la agenda de recuperación de las compañías del archipiélago. Porque después del rebote, llega el momento de pensar a invertir en el futuro.

 

 

DESCARGAR INFORME DE EVOLUCIÓN ECONÓMICA

KPMG y CAEB presentan el informe “Perspectivas España 2021: Balears” para analizar el impacto de la pandemia en el sector turístico y las oportunidades que se presentan con el Plan de Recuperación Europeo

Carmen Planas: “Tenemos una gran oportunidad con los Fondos Europeos para afrontar la transformación y recuperación de la economía de Balears, con el desarrollo de un nuevo crecimiento basado en la mejora de la competitividad”

Francisco Albertí: “Hay que afrontar con incertidumbre y optimismo la reactivación económica y del turismo en Balears, adaptarnos a los nuevos hábitos de consumo, la transformación digital, el desarrollo de nuevos productos y servicios, la financiación y la sostenibilidad, la mayoría con acceso a los fondos del Plan Europeo de Recuperación”

 

Puede descargar el informe “Perspectivas España 2021: Balears”

Puede ver o descargar Imágenes TV con las declaraciones de la presidenta de CAEB.

Puede escuchar o descargar audio con las declaraciones de la presidenta de CAEB.

 

Palma, 1 de junio de 2021.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, y el socio de KPMG en Balears, Francisco Albertí han inaugurado el coloquio celebrado este martes en la sede de CAEB para presentar el Informe “Perspectivas España 2021: Balears”, realizado por KPMG junto a CEOE, para analizar la actual coyuntura económica y el profundo impacto de la pandemia en todo el sector turístico y toda su cadena de valor.

Ésta es la primera jornada celebrada en el marco de la reciente colaboración iniciada entre KPMG Balears y CAEB, que ha contado con 40 participantes en formato presencial y con más de un centenar de seguidores online gracias a la colaboración prestada por Global4 para su emisión en directo.

“La grave crisis económica y los momentos de incertidumbre que vivimos en Balears, pero también en todo el país, ha provocado que las empresas estemos afrontando importantes retos, dificultades y desafíos y que debamos tomar importantes decisiones estratégicas”, ha declarado la presidenta de CAEB, Carmen Planas.

Francisco Albertí ha señalado que “hay que afrontar con incertidumbre y optimismo la reactivación económica y del turismo en Balears”. Para Albertí la nueva realidad nos trae nuevos retos: “Las principales prioridades estratégicas y retos que afrontan los empresarios de las Islas son la adaptación de los cambios en los nuevos hábitos de consumo, la transformación digital, el desarrollo de nuevos productos y servicios, la financiación y la sostenibilidad, entre otras. Además, hay que tener en cuenta que la mayoría tienen el foco en el acceso a los fondos del Plan Europeo de Recuperación”.

Además de Planas y Albertí, en el coloquio han participado Gabriel Llobera, presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras de Balears y vicepresidente de CAEB; Alejandra Marqués, directora de Legal de KPMG en Balears, e Ignacio del Río, director de Auditoría de KPMG en Balears.

Carmen Planas ha puesto especial atención en la realidad que vive hoy la economía de Balears, la comunidad más severa y duramente castigada por esta crisis. Así, “según los últimos datos, Balears supera las 82.000 personas sin empleo y vuelve a protagonizar el mayor aumento del paro en términos interanuales del país. Además, nuestra comunidad registra la mayor caída de la afiliación con un descenso del -6,5% respecto a la cifra de hace un año en plena pandemia. El número de empresas registradas en el pasado mes se sitúa en 39.024, y disminuye respecto a la cifra de hace dos años en un -15,6%”, ha declarado Planas.

Ante este disruptivo escenario, CAEB reclama una colaboración público-privada real y eficaz, así como la implementación de medidas por parte de todas las administraciones que incentiven la inversión, que contribuyan a aumentar el crecimiento potencial de la economía y la resiliencia de las empresas, y que sirvan para proteger todo el sistema productivo y mantener el empleo. En este sentido, “tenemos una gran oportunidad por delante con los Fondos Europeos enmarcados en el Plan Estatal de Recuperación, Transformación y Resiliencia España Puede”, ha destacado Carmen Planas, añadiendo que “estos fondos son un instrumento vital para afrontar la transformación y recuperación de la economía de Balears, con el desarrollo de nuevos escenarios de crecimiento basados en la mejora de la competitividad”.

El presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras y vicepresidente de CAEB y, Gabriel Llobera, ha puesto el acento en la “prudencia” a la hora de evaluar cómo se desarrollará finalmente la temporada y aunque nos ser optimistas nos preocupa el nivel de ocupación porque todavía no es el deseado”. Llobera ha insistido en que el sector hotelero apueste por proyectos de economía circular para preservar el principal valora turístico de nuestras islas que es el medioambiental”.

Los especialistas de la prestigiosa firma KPMG, Alejandra Marqués e Ignacio del Río han explicado cómo está cambiando el modelo. Para Alejandra Marqués, directora de Legal de KPMG en Balears: “Estamos viendo cómo se están poniendo en marcha los hoteles híbridos en los que se combina la larga estancia con espacios comunes para que los propios usuarios puedan conocerse”. Por su parte, Ignacio del Río, director de Auditoría de KPMG en Balears ha explicado que “a las empresas cada vez se le exigen más puntos a la hora de realizar las auditorías y necesitan confianza, transparencia, credibilidad y seguridad”.

La economía balear confirma la recesión tras un retroceso del 30,1% en el tercer trimestre

La evolución económica de Balears apunta a acabar 2020 con una contracción cercana al 25%, duplicando la media nacional

Carmen Planas: “Nuestra capacidad de controlar la pandemia, de reapertura turística y de captar fondos europeos marcarán un incierto 2021 que dependerá de la eficacia de la colaboración público-privada”

La recesión por la COVID 19 impacta más sobre las Pitiüses (-34%), pero también castiga a Mallorca (-29,5%) y a Menorca (-29,2%)

Puede ver o descargar IMÁGENES TV con declaraciones de la presidenta de CAEB.

Puede escuchar o descargar AUDIO con declaraciones de la presidenta de CAEB.

Puede descargar el INFORME de coyuntura del tercer trimestre de 2020.

Palma, 10 de diciembre de 2020.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al tercer trimestre del ejercicio 2020, en el que señala que el tránsito de la economía balear hacia la ‘nueva normalidad’ está siendo más lento de lo esperado, dada la gravísima pérdida de actividad turística que ha sufrido el archipiélago durante los meses centrales de la temporada alta.

Así, los rebrotes del virus, las restricciones adoptadas para contenerlo, junto a la condición de ‘destino de riesgo’ y la mayor afectación de las ramas más ‘convencionales o tradicionales’ del sector servicios (alojamiento, comercio, restauración, transporte) explican que la estimación de crecimiento correspondiente al tercer trimestre arroje una contracción del 30,1% (vs -35,6%, 2º trim.), claramente superior a la experimentada en otras zonas económicas del planeta.

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “los datos de este informe de coyuntura económica del tercer trimestre y los que ya vamos conociendo del cuarto apuntan a que la evolución de la economía de Balears acabe 2020 con una contracción cercana al 25% y un retroceso que duplicaría al de la media nacional”.

 

La COVID-19 anula la temporada turística y el ansiado rebote de la economía

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca los estragos que esta situación ha causado sobre el conjunto del sector servicios, que ha saldado el tercer trimestre con un retroceso del 33,2% (vs -37,8%, 2º trim.), justo en el periodo en que las ramas vinculadas al turismo ejercen su mayor contribución al agregado regional al verse afectado por las prohibiciones impuestas por destinos extranjeros.

La COVID-19 ha anulado la temporada turística y el ansiado rebote de la economía. Y todos los indicadores confirman el fuerte golpe que la pandemia ha ejercido sobre la actividad, desde el índice de la cifra de negocios (-43,1% vs -55,6%, 2º trim.) a la afiliación (-15,2% vs -14,6%, 2º trim.), en un contexto en que la contracción de la afluencia turística (-74,3% vs -99%, 2º trim.) ha supuesto, en términos absolutos, la pérdida de más de 6 millones de turistas respecto del mismo periodo del año anterior.

 

La industria mantiene el negativo pese a la reducción de las restricciones

El escenario recesivo imperante y el aumento de la incertidumbre en los mercados ha condicionado sobremanera la evolución de los principales indicadores del secundario balear a lo largo del tercer trimestre. Este es el caso del índice de producción industrial (-21,1% vs -36%, 2º trim.), de la afiliación (-4,6% vs -6,5%, 2º trim.) o de la demanda de energía por parte del sector (-16,5% vs -38%, 2º trim.). Una dinámica que, en conjunto, explica que el sector haya experimentado por segundo trimestre consecutivo una contracción superior a los dos dígitos, concretamente del 14,7%, pese a la reducción de las restricciones.

 

La construcción recupera cierto dinamismo gracias a proyectos pre-COVID

El marcador de crecimiento del sector del sector de la construcción balear ha saldado el tercer trimestre con una contracción del 9,2%, claramente inferior a la del trimestre anterior (-20,9%) y a la experimentada por su homologo nacional (-11% vs -27,5%, 2º trim). Este mejor comportamiento relativo gracias a proyectos pre-COVID encuentra su razón de ser en el incremento que experimentaron los visados de obra en el tercer trimestre del 2019 (8,9%) y cuyo periodo de ejecución se extiende a una media de cuatro trimestres vista. A ello ha contribuido también la relajación del levantamiento de las restricciones impuestas por las ordenanzas municipales para la temporada de verano, una circunstancia que ha facilitado al sector la creación de ocupación (1,8% vs -4,1%, 2º trim.).

 

La incertidumbre y las bajas expectativas congelan el consumo y lastran la inversión

Desde el punto de vista de la demanda, el ritmo de crecimiento del consumo se ha contraído un 31,3%, tasa que, a pesar del efecto positivo derivado de la relajación inicial de las medidas restrictivas, la mayor libertad de movimiento y el descenso de los precios de consumo (-0,6% vs -0,8%, 2º trim.), se ha visto perjudicada por la factura laboral (-13% vs -13%, 2º trim.) y los efectos asociadas sobre el patrón de consumo tanto de residentes como de no residentes. No en vano, las ventas minoristas han descendido (-15,9%), en un contexto en que el gasto de no residentes se ha reducido cuatro terceras partes (-82,4% vs -99,4%, 2º trim.).

Por otro lado, a pesar de la amplitud de las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y por el gobierno nacional, la inversión ha continuado lastrada, y ha sufrido una contracción del 17,6% (vs -24%, 2º trim.), como consecuencia de la elevada incertidumbre y el descenso en las expectativas empresariales. Y es que, la confianza empresarial ha retrocedido de nuevo (-29,9% vs -37,7%, 2º trim.), al igual que el número de empresas afiliadas (-10,1% vs -13,1%, 2º trim.) y la demanda de bienes de equipo (-62,2% vs -77,1%, 2º trim). Así mismo, la inversión en construcción ha saldado el tercer trimestre con una nueva reducción de los presupuestos de proyectos de visados de obra (-21% vs -33,1%, 2º trim.).

 

Las Pitiüses, las más perjudicadas por la crisis que también impacta sobre Menorca

La mayor orientación de la estructura productiva de Eivissa y Formentera hacia los servicios explica que el diferencial negativo de crecimiento se haya ampliado, de nuevo, frente al resto de islas. Y es que, el PIB de las Pitiüses ha retrocedido un 34% (vs -40,1%, 2º trim.), claramente por encima del de Mallorca (-29,5% vs -34,8%, 2º trim.), y de Menorca (-29,2% vs -35,7%, 2º trim.). Esta situación se observa en el ámbito laboral, dónde las Pitiüses han destruido ocupación (-21,1% vs -22%, 2º trim.) en mayor medida que Mallorca (-11,5% vs -11,3%, 2º trim.) y Menorca (-13% vs -14,5%, 2º trim.).

Y es que por el lado de la oferta, el sector servicios, y más concretamente las ramas más vinculadas al sector turístico pitiuso, han experimentado la mayor contracción de afiliación del archipiélago (-30,9% vs -25,2%, Menorca). Por el contrario, el sector de la construcción en las Pitiüses ha mostrado un mejor comportamiento en comparación con Menorca, tanto en términos de afiliación (5,2% vs 1%, Menorca), como en la descarga de mercancías de graneles sólidos (-18,8% vs -31,7%, Menorca). En cambio, en el sector industrial han mostrado comportamientos muy semejantes, tal y como indica el retroceso de la demanda eléctrica (-24,3% vs -24,5%, Menorca). Por el lado de la demanda, el consumo pitiuso ha sumado a los efectos derivados de una incertidumbre creciente, el impacto que sobre las expectativas de las familias ejerce el aumento del paro registrado (144,5% vs 97%, Menorca). Unas circunstancias que también han lastrado la inversión, tal y como lo corrobora la reducción en el número de empresas afiliadas (-13,4% vs -10,2%, Menorca).

 

Las perspectivas continúan condicionadas por un entorno todavía altamente desafiante

Los meses de enero y marzo serán decisivos para el 2021, pues (i) la evolución de los rebrotes, (ii) la reapertura turística del archipiélago y (iii) el rol catalizador de la vacuna determinará el ritmo de la recuperación. Con todo, desde CAEB se considera fundamental realizar un planteamiento estratégico de reapertura turística que permita transitar con éxito el periodo prevacunal con una actuación integral, simultánea y armonizada en 4 ejes: territorio, movilidad y fronteras, instalaciones y servicios y actividades en destino.

En este sentido, Carmen Planas ha incidido al destacar que “de cara al año que viene, pues desde CAEB lo que creemos es que es absolutamente necesario que Balears sea eficaz a la hora de resolver tres grandes retos: controlar la pandemia, reabrir nuestra actividad turística y captar fondos europeos. Estos tres retos: salud, turismo y financiación, van a marcar, sin duda, un 2021 incierto en el que la clave será la colaboración público-privada para dar seguridad a empresas y trabajadores. Una colaboración público-privada que es hoy más imprescindible que nunca y de la que depende el futuro de miles de empresas, de decenas de miles de puestos de trabajo y, por lo tanto, de la que dependerá el bienestar de los ciudadanos de Balears”.

“Control sanitario, fondos, bajada de la presión fiscal y planes de reactivación sectorial y de formación, claves para salir de la crisis”

Planas reclama “colaboración público-privada y actuar de forma conjunta e inteligente” para evitar el cierre masivo de empresas y la pérdida de decenas de miles de empleos: “Es una alternativa que no nos podemos permitir ni como sociedad, ni como comunidad”

La economía balear entra en recesión tras sufrir una contracción del 35,6% en el segundo trimestre del año

El impacto de la COVID-19 afecta especialmente en las Pitiüses, si bien Menorca también se ve arrastrada por los efectos de la pandemia

 

Puede ver o descargar IMÁGENES TV con declaraciones de la presidenta de CAEB

Puede escuchar o descargar AUDIO con declaraciones de la presidenta de CAEB

Puede descargar la PRESENTACIÓN del informe de coyuntura del 2º Trimestre de 2020

Puede descargar el INFORME de coyuntura del 2º Trimestre de 2020

Palma, 7 de octubre de 2020.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) ha hecho público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre del ejercicio 2020, en el que se analizan los impactos derivados del fortísimo shock económico que ha sufrido la economía balear como consecuencia de la COVID-19.

La presidenta de CAEB, Carmen Planas, ha señalado que “los datos de este informe de coyuntura económica, más allá de confirmar la situación técnica de recesión en la que nos encontramos, muestran una contracción económica que es histórica y sin precedentes que alcanza el 35,6% del PIB de Balears y que amplifica la del trimestre anterior (-4,5%)”.

Y es que, el mantenimiento de las restricciones a la actividad y la movilidad asociadas a la COVID-19 iniciadas a finales del mes de marzo hasta bien entrado el mes de junio, no solo ha extendido el shock de oferta, sino que ha alimentado, en una segunda vuelta, un shock de demanda que han conducido al archipiélago a una recesión sin precedentes.

 

El sector servicios el más perjudicado tras la interrupción de la temporada turística

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca la fuerte afectación del sector servicios que, en el segundo trimestre, ha experimentado una contracción del 37,8% (vs -4,5%, 1º trim), superior a la media balear. Se trata de una caída inédita que se refleja, entre otros, en el índice de la cifra de negocios del sector (-55,5% vs -10,3%, 1º trim.), el tránsito aéreo de pasajeros (-98,1% vs -24,3%, 1º trim.). En este contexto, la destrucción de ocupación (-14,6% vs -0,2%, 1º trim.) ha sido también más intensa que la del resto de sectores, fruto del fuerte descenso de afiliación observado en el conjunto de ramas turísticas (-25,7% vs -4,5%, 1º trim.) tras la interrupción de la campaña de Pascua y el inicio de la temporada turística de verano.

 

La industria ahonda en el terreno negativo por el bloqueo del comercio internacional

El sector industrial ha saldado el segundo trimestre con una reducción del 23,6% (vs -3,2%, 1º trim), afectado tanto por la interrupción de las cadenas globales de suministros como por la paralización de la actividad industrial a nivel regional. No en vano, tanto el índice de producción industrial (-36,1% vs -11,1%, 1º trim.) como el índice de la cifra de negocios del sector (-41,5% vs -9,3%, 1º trim.) han anotado los mayores descensos de la serie histórica, en un contexto de retroceso de la ocupación (-6,5% vs -0,6%, 1º trim.).

 

La construcción tampoco esquiva la recesión

La tasa estimada de crecimiento de la construcción, a pesar de retroceder en menor medida que la de los demás sectores que integran la estructura económica balear, ha sufrido una contracción del 20,9% (vs -5,8%, 1º trim.). Este comportamiento recesivo que se palpa, entre otros, en la evolución negativa de las certificaciones de fin de obra (-31,1%, abril; -20,9%, mayo), ha encontrado un mal aliado en la esfera pública, dado el retroceso de licitación oficial observado a finales del 2018 (-40,7%). Con todo, el hecho de que el sector haya podido reactivar la actividad antes que el resto de los sectores explica que el impacto de la COVID-19 haya sido menor no solo en términos de producción sino también de ocupación, al registrarse una caída de la afiliación (-4,1% vs -3,2%, 1º trim.) inferior a la del resto de los sectores.

 

La incertidumbre y las bajas expectativas desploman el consumo y la inversión

“Vivimos en un entorno de máxima incertidumbre”, ha destacado Carmen Planas. Y, en este sentido, desde el punto de vista de la demanda, tal y como se esperaba, el shock de oferta ha desencadenado en un shock de demanda que ha paralizado las decisiones de gasto e inversión de los hogares y las empresas. Concretamente, el consumo agregado ha sufrido, el segundo trimestre, un descenso del 36,5% (vs -5,2%, 1º trim.), en un contexto donde la capacidad de gasto se ha resentido ante la negativa evolución del mercado laboral, con una caída histórica de la afiliación (-13% vs -0,6%, 1º trim.) y un incremento sin precedentes del número de parados (84,6% vs 4,7%, 1º trim.). Todo ello ha obligado a los hogares a reducir, por un lado, el consumo de bienes duraderos, tal y como se desprende de la matriculación de vehículos (-86,6% vs -63,5%, 1º trim.) y, por otro lado, el consumo de bienes no esenciales, tal y como refleja la evolución de las ventas minoristas (-29,3% vs -3,4%, 1º trim.).

Por otro lado, la inversión ha estado marcada por el bajo nivel de utilización de la capacidad productiva instalada (27,7%), el menor de la serie histórica, en un contexto de elevada incertidumbre. De este modo, en el segundo trimestre, la formación bruta de capital ha retrocedido un 24% (vs -6,1%, 1º trim.), dados los descensos observados tanto en la creación de sociedades mercantiles (-44,3% vs -15,8%, 1º trim.) como en la afiliación de empresas a la Seguridad Social (-13,1% vs -2,6%, 1º trim.). Asimismo, en un clima de baja confianza empresarial (-37,7% vs -34,7%, 1º trim.), la inversión en construcción se ha resentido en todas las categorías a juzgar por la evolución de los visados de obra del mes abril (-39,8%) y mayo (-43,6%).

 

Las Pitiüses encajan peor que Menorca el envite de la COVID-19

Si bien todas las islas han sufrido, por el lado de la oferta, la parálisis de la producción por falta de efectivos laborales o suministros y, por el lado de la demanda, la contención del gasto, el envite de la COVID-19 se ha amplificado significativamente en las Pitiüses como consecuencia, entre otros factores, del nivel de dependencia respecto de las actividades fundamentales para la economía balear. En concreto, el marcador de crecimiento pitiuso ha retrocedido un 40,1% (vs -4,8%, 1º trim.), claramente por encima del menorquín (-35,7% vs -4,7%, 1º trim.).

Y es que, en términos particulares, Eivissa y Formentera han destruido ocupación a un ritmo superior (-22%) a Menorca (14,5%), especialmente en las ramas ligadas al sector turístico (-33,7% vs -29,2%, Menorca).

Por el contrario, el secundario menorquín ha resultado más afectado que el pitiuso, pues la ocupación ha retrocedido en Menorca en mayor medida (-10,9%) que en las Pitiüses (-9,4%).

Por el lado de la demanda, el mayor incremento del paro registrado en las Pitiüses (143,3% vs 3,6%, 1º trim.), en comparación con Menorca (94,1% vs 6,8%, 1º trim.), explica también la mayor afectación de la capacidad de gasto de los hogares pitiusos.

En esta misma línea, el ciclo inversor también ha resultado más dañado en Pitiüses, tal y como indica la caída del número de empresas afiliadas (-18,2% vs -13,8%, Menorca).

 

Un futuro marcado por la incertidumbre

En un contexto, en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento y ha confirmado que será imposible recuperar las caídas del PIB a lo largo de 2021, la economía balear emerge como una de las regiones más castigadas por la pandemia. No en vano, el mercado laboral se ha resentido considerablemente y se prevé que las tasas de desempleo continúen elevándose como consecuencia, principalmente, de la destrucción de una parte del tejido productivo. Y es que a la preocupación por la pérdida económica generada durante los últimos meses se suma el elevado grado de incertidumbre que predomina sobre (i) la resolución o control de la pandemia y su rol como condicionante de la actividad empresarial y (ii) el ritmo al que se acumularán efectos de segunda vuelta sobre los principales marcadores económicos.

Con todo, es previsible que la actual situación acentúe otros de los desequilibrios estructurales que presentaba la economía balear antes de la crisis, por lo que CAEB recomienda orientar los esfuerzos hacia la mejora de la competitividad global del archipiélago, reforzando las capacidades tanto a nivel individual como colectivo, como única vía para recuperar con rapidez los niveles de actividad pre-crisis y afrontar el escenario post-pandemia lo más reforzados posible.

 

“Los datos que ya vislumbramos en el tercer trimestre remarcarán la recesión de Balears”

Planas ha adelantado a su vez que “los datos que ya vislumbramos que van a marcar la evolución de la economía balear en el tercer trimestre no van a ser mejores y remarcarán la recesión que padecemos en las Islas”.

La presidenta de CAEB ha insistido en que “los datos hacen que nuestra comunidad sea, de lejos, la más perjudicada del país y ante ello es preciso, y de forma urgente actuar con sentido común y a favor de los ciudadanos”.

“Para hacerlo, desde CAEB tendemos la mano a las diferentes administraciones para articular una necesaria colaboración público-privada porque la política no puede estar únicamente centrada en los ERTE”, ha manifestado Carmen Planas.

 

Propuestas “urgentes” para salir de la crisis

“Necesitamos, en primer lugar, rigor sanitario porque controlar la pandemia es completamente prioritario, imprescindible, para poder recuperar la demanda de bienes y servicios como fórmula para reactivar la economía. Pero también necesitamos poner en marcha, de forma urgente, planes sectoriales que sean eficaces para reactivar la economía de las Islas y que actúen como revulsivo para impulsar esta demanda”, ha añadido.

Planas ha demandado “que el Gobierno de España corresponda a la siempre generosa Balears a la hora de asignar la distribución de fondos de los 140.000 millones de Europa y que todas las administraciones sean responsables y copartícipes de la situación renunciando a subir impuestos y entendiendo que la actual presión fiscal nos está ahogando a todos, sobre todos a las pymes y a los autónomos”.

Por otra parte, la presidenta de CAEB ha afirmado que “demostraríamos que tenemos la inteligencia que la situación actual exige si, paralelamente, fuéramos capaces de aprovechar el tiempo para poner en marcha planes formativos que especialicen a nuestros trabajadores para que cuando los motores vuelvan a estar en marcha estemos preparados para despegar”.

“En todos estos factores nos queda mucho por hacer y es preciso hacerlo de forma conjunta, trabajando en la misma dirección y con los mismos objetivos tanto el sector público como el sector privado. Si no actuamos así, de forma conjunta e inteligente, lo que viene es el cierre masivo de miles de empresas y la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo. Y esta es una alternativa que no nos podemos permitir ni como sociedad, ni como comunidad”, ha concluido Carmen Planas.

La economía balear pierde dinamismo en el tercer trimestre y crece, por primera vez en los últimos cinco años, por debajo del 2%

La evolución de la economía balear apunta a acabar 2019 con un crecimiento inferior al 2%, tendiendo a tasas más moderadas en 2020  

CAEB resalta la necesidad de políticas que estimulen la inversión y el empleo ya que todos los sectores económicos, al igual que el consumo, aminoran su ritmo de crecimiento 

Menorca, con un ritmo notablemente inferior al de Balears, mantiene su crecimiento en el 1,1%, y Eivissa y Formentera ceden tres décimas hasta situarse en el 1,9%, por su mayor dependencia del turismo

 

Consulte aquí el INFORME EVOLUCIÓN ECONÓMICA 3T 2019 

Consulte aquí la PRESENTACIÓN GRÁFICA DEL INFORME 3T 2019

Descargar audio con declaraciones BALEARS

Descargar audio con declaraciones MENORCA

Descargar audio con declaraciones EIVISSA Y FORMENTERA

Palma, 27 de diciembre de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) hace público en el día de hoy el informe de “Evolución Económica” correspondiente al tercer trimestre de 2019, en el que se señala que Balears no está siendo ajena a la desaceleración que, de manera sincronizada, está experimentando la actividad a nivel mundial. Así, la estimación de crecimiento interanual del tercer trimestre se sitúa en el 1,7%, tres décimas menos que el trimestre anterior y, por primera vez en los últimos cinco años, por debajo del 2%.

En términos más concretos, el informe apunta que la pérdida de dinamismo de la actividad económica se explica, en gran medida, por la contribución más moderada de la demanda interna, particularmente el consumo y la inversión, pues la demanda externa se ha visto beneficiada por la exportación de bienes y servicios turísticos.

Al mismo tiempo, desde el punto de la vista de la oferta, todos los sectores económicos han aminorado su ritmo de crecimiento durante el tercer trimestre. En este contexto, la pérdida de aceleración de la actividad se ha hecho especialmente palpable en la construcción, ámbito que, en todo caso, ha mantenido el mayor ritmo de avance del tejido productivo regional.

 

El consumo pierde empuje

Desde el lado de la demanda, la moderación del crecimiento responde, en buena medida, al menor empuje del consumo privado, que en el tercer trimestre ha avanzado a un ritmo estimado del 1,6% interanual, dos décimas menos que en el segundo (1,8%). Este comportamiento se asocia, en parte, al progresivo enfriamiento del proceso de creación de empleo y de las expectativas de mejora sostenibles de los salarios a medio plazo. Y es que el incremento medio de la afiliación de trabajadores durante el tercer trimestre (2,1%) se ha erigido en uno de los más moderados de los últimos cinco años. Con todo, de cara a los próximos trimestres, se espera una intensificación de la pauta de ralentización del consumo, toda vez que los precios al consumo recuperarán progresivamente la trayectoria al alza tras el mínimo incremento anotado en el tercer trimestre (0,1%), pues la inflación subyacente –que marca la tendencia de la inflación general más allá del corto plazo– ha progresado durante este trimestre a un ritmo (0,8%) mayor que en el segundo (0,5%).

 

La inversión crece a un menor ritmo

La inversión, por su parte, también ha moderado el rimo de crecimiento hasta situarlo en el 2,4%, cinco décimas por debajo del avance del segundo trimestre (2,9%). No en vano, el índice de confianza empresarial ha registrado el valor más contenido para este periodo del año de los últimos cinco ejercicios (132,8 puntos). En concreto, tanto el saldo correspondiente al balance de situación del tercer trimestre (6,6 puntos) como el saldo de expectativas del cuarto (-14,8 puntos) se han situado en valores inferiores a los observados un año antes (8,8 puntos y -7,6 puntos, respectivamente). Además, por lo que respecta a la demanda de inversión, el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra visados entre julio y septiembre ha disminuido en términos interanuales (-5,9%) de manera más acentuada que en el segundo trimestre (-3,9%).

 

El sector exterior marca el contrapeso

La contribución del sector exterior, por el contrario, se ha visto favorecida por el superávit que ha registrado la balanza comercial de bienes en el tercer trimestre (167 millones de euros), el cual ha permitido compensar el déficit acumulado a lo largo del primer semestre (-88 millones de euros). En consecuencia, la balanza comercial de bienes podría saldar el ejercicio contribuyendo positivamente al crecimiento por tercer año consecutivo.

Así mismo, en lo que se refiere a la exportación de servicios, el balance del tercer trimestre relativo a los flujos turísticos confirma que el volumen de turistas (7,82 millones) se ha mantenido en cotas similares, si bien algo inferiores, a las de 2018 (7,91 millones) y 2017 (7,95 millones). En cualquier caso, el ligero descenso de los turistas (-1,2%) se ha traducido en una también leve disminución de las pernoctaciones, tanto a nivel agregado (55,67 millones vs 56,28 millones, 2018) como específicamente en el segmento hotelero (30,37 millones vs 30,71 millones, 2018).

 

La actividad se modera en todos los sectores, incluido la construcción

Desde el punto de vista de la oferta, el informe destaca que la pérdida de ritmo ha sido compartida por todos los sectores. En concreto, el sector servicios ha avanzado durante el tercer trimestre a una tasa media del 1,7% interanual, dos décimas menos que en el segundo (2%). Ello se debe, principalmente, a la desaceleración de la actividad en las ramas orientadas a la provisión de servicios turísticos, tal y como pone de manifiesto la evolución del indicador sintético de la actividad turística balear (1,2% vs 1,4%, 2º trim.).

Así mismo, el avance de la actividad se ha moderado tanto en la industria, ámbito en el que marcador de crecimiento ha cedido dos décimas hasta el 0,6% (vs 0,8%, 2º trim.), como en la construcción, cuyo ritmo de avance se ha rebajado seis décimas hasta situarse en el 3,1% (vs 3,7%, 2º trim.). Por lo que respecta a la industria, este comportamiento se observa con claridad en el índice de producción industrial, que ha descendido por cuarto trimestre consecutivo (-9%). Por su parte, en la construcción, esta circunstancia se hace especialmente palpable en la evolución del empleo, pues el crecimiento del número de trabajadores afiliados al sector se ha rebajado de nuevo en el tercer trimestre (4,5% vs 5,2%, 2º trim.) hasta situarse claramente por debajo del promedio del último ejercicio (7,1%, 2018).

 

Tan solo Menorca se desmarca de la tónica regional, al contrario que Eivissa y Formentera

En su apartado de desagregación territorial, el informe señala que Menorca es el único territorio insular que ha conseguido mantener el ritmo de avance en el tercer trimestre. La economía menorquina ha crecido, así, a un ritmo estimado del 1,1% interanual, una tasa que iguala la del segundo trimestre, pero que se sigue manteniendo muy por debajo de la media balear (1,7%). En este contexto, la estabilidad del marcador de crecimiento menorquín es atribuible, en gran medida, al pulso de la actividad en la industria y la construcción, pues ambos sectores han registrado un aumento del empleo (1,2% y 6,7%, respectivamente) superior al del trimestre anterior (-3,6% y 6,4%, respectivamente).

La economía de Eivissa y Formentera, por el contrario, ha reproducido la pauta del agregado balear, dado que el rimo de crecimiento ha cedido tres décimas hasta situarse en el 1,9% (vs 2,2%, 2º trim.). Desde esta perspectiva, Eivissa y Formentera han acusado especialmente la moderación de los flujos de visitantes debido a su elevada especialización turística, superior incluso a la del resto de territorios insulares.

 

Se rebajan las perspectivas de crecimiento

El informe finaliza aludiendo a la rebaja de las perspectivas económicas que diversos organismos internacionales han constatado durante la segunda mitad del ejercicio. En concreto, las proyecciones de crecimiento de la economía española se han recortado una décima tanto para el presente año (2,2%) como para el siguiente (1,8%). Este hecho, unido al menor avance que se prevé durante el próximo ejercicio en el resto de las principales economías de la zona del euro, como Italia (0,5%), Alemania (1,2%) o Francia (1,3%), apunta a que el crecimiento de Balears tenderá a corto y medio plazo hacia tasas aún más moderadas, en sintonía con su entorno.

Con todo, el informe destaca que este escenario estará altamente condicionado por la presencia de importantes riesgos que podrían sesgar a la baja el crecimiento, entre los que destaca la imposición de barreras comerciales a escala global, la salida definitiva del Reino Unido de la Unión Europea, el agotamiento de los efectos de la política monetaria o el proceso de conformación del nuevo ejecutivo a nivel nacional.

 

CAEB resalta la necesidad de políticas que estimulen la inversión y el empleo

Por todo ello, la previsión de crecimiento para 2019 que CAEB adelantó a finales del año pasado situándola en torno al 2%, y a la espera de conocerse los datos del último trimestre del año, muestra ya claros indicios de concluir el año con un crecimiento inferior al 2%, tendiendo a tasas más moderadas en 2020, cuya intensidad quedará definida por el grado la afectación de los riesgos antes mencionados.

En consecuencia, y para paliar esta rebaja las perspectivas de crecimiento, CAEB resalta la necesidad de desarrollar políticas que tengan un efecto de estímulo a la inversión para minimizar los efectos de la actual fase de desaceleración tanto de la actividad económica como, consecuentemente, de la creación de empleo.

En este sentido, CAEB recalca la necesidad de gobiernos estables y moderados que impulsen políticas que favorezcan a la economía y que articulen medidas que permitan reforzar la confianza empresarial y estimular la inversión para minimizar los efectos de la actual fase de desaceleración económica y garantizar la contribución del tejido empresarial a la creación de empleo.

La economía balear logra mantener un crecimiento del 2% durante el segundo trimestre de 2019

Balears crece por debajo de la economía española (2,3%), pero por encima del de las principales economías de la zona del euro (1,1%), especialmente de la alemana (0,4%) y la italiana (0%)

El ‘efecto Semana Santa’ facilita que el consumo privado y el sector servicios contribuyan a sostener el ritmo de avance de la economía

Se reduce el crecimiento de la inversión por la caída de las expectativas empresariales, y también el de la construcción y la industria

Menorca toma impulso mientras que Ibiza y Formentera lo pierden

 

Puede descargar el audio con declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas pulsando aquí.

Puede descargar las imágenes para TV en HD, con declaraciones de la presidenta de CAEB, Carmen Planas, pulsando aquí. (Archivo compartido por enlace de OneDive, necesitará disponer de cuenta de correo vinculada a Microsoft ya sea Outlook o Hotmail).

Puede descargar el INFORME_Evolucion_Economica_2T2019_13 pulsando aquí

Palma, 14 de octubre de 2019.- La Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) ha hecho público en el día de hoy un nuevo informe de “Evolución Económica” correspondiente al segundo trimestre del ejercicio 2019, el cual señala que la economía balear ha crecido entre los meses de abril y junio a un ritmo medio del 2% interanual y ha igualado, así, el avance anotado durante el primer cuarto del ejercicio. En términos específicos, el informe apunta al consumo privado, por el lado de la demanda, y al sector servicios, por el de la oferta, como los componentes que más han contribuido a sostener el ritmo de crecimiento de la economía durante el segundo trimestre, beneficiados ambos por el ‘efecto Semana Santa’.

Como resultado de esta evolución, Balears mantiene un crecimiento ligeramente inferior al de la economía española (2,3%), pero que se sitúa por encima del de las principales economías de la zona del euro (1,1%), especialmente de la alemana (0,4%) y la italiana (0%).

El consumo privado conserva el ritmo de avance

Desde el lado de la demanda, la trayectoria del agregado balear se explica por el pulso más sostenido que ha mostrado el consumo privado durante el segundo trimestre, pues, con un crecimiento estimado del 1,8% interanual, ha avanzado al mismo ritmo que en el primer trimestre. En este sentido, el consumo se ha visto favorecido por la contención de los precios finales, dado que la inflación ha registrado entre abril y junio el menor avance de los últimos once trimestres (0,5%). Además, los no residentes también han realizado una importante contribución al consumo, tal y como señala el aumento, en términos interanuales, del gasto efectuado por los turistas que han visitado el archipiélago durante el segundo trimestre (2,9%).

El crecimiento de la inversión se atempera por la merma de la confianza empresarial

Durante el segundo trimestre, el crecimiento de la inversión se ha moderado hasta el 3% interanual, cuatro décimas menos que en el primer trimestre (3,4%). Este comportamiento se achaca, fundamentalmente, a la rebaja de las expectativas empresariales que se desprenden de la evolución del índice de confianza empresarial. Y es que tanto el saldo correspondiente al balance de situación del segundo trimestre (4,9 puntos) como el saldo de expectativas del tercer trimestre (5,9 puntos) se han situado en valores inferiores a los observados un año antes (7,3 puntos y 13,3 puntos, respectivamente). En este contexto, el informe apunta que el menor empuje de la inversión se ha hecho extensivo incluso al ámbito de la construcción, ya que el presupuesto correspondiente a los proyectos de obra visados entre abril y mayo ha disminuido interanualmente más de una décima parte (-12,5%).

Al mismo tiempo, la contribución del sector exterior al crecimiento regional se ha visto favorecida en el segundo trimestre por la mejora del saldo comercial, toda vez que el intercambio de bienes del archipiélago con el exterior se ha saldado con un déficit (-59 millones de euros) inferior al contabilizado durante el mismo periodo del ejercicio anterior (-114 millones de euros).

Los servicios crecen al mismo ritmo

El informe señala que, por lo que respecta a la oferta, el crecimiento de la economía balear se ha sostenido, principalmente, gracias al comportamiento de los servicios, que en el segundo trimestre han avanzado a la misma tasa que el trimestre anterior, un 2% interanual. Desde esta perspectiva, la actividad del sector ha estado apoyada por la firme evolución de la afluencia turística, que, favorecida por el hecho de que la festividad de la Semana Santa haya sido este año en abril, mientras que en 2018 fue en marzo y, por tanto, computó en el primer trimestre del año, ha alcanzado un volumen de llegadas (5.598.971 turistas) ligeramente superior al del mismo periodo del año anterior (5.520.976 personas). En consecuencia, los hoteles del archipiélago han contabilizado un recuento de pernoctaciones entre los meses de abril y junio (19,59 millones) prácticamente idéntico al del pasado ejercicio (19,61 millones).

Industria y construcción ceden ritmo de avance

Más allá de los servicios, el crecimiento de la actividad se ha moderado tanto en la industria, donde ha cedido una décima hasta el 0,9%, (vs 1%, 1º trim.), como en la construcción, cuyo ritmo de avance se ha rebajada cinco décimas hasta situase en el 3,7% (vs 4,2%, 1º trim.). En el caso particular de la industria, este comportamiento se asocia a la tendencia a la baja que mantiene el índice de producción industrial, el cual ha descendido nuevamente entre abril y junio por tercer trimestre consecutivo (-7,5%). La construcción, por su parte, si bien continúa siendo el ámbito productivo que más crece, experimenta una paulatina ralentización del ritmo de avance a medida que progresa en la recuperación de los estragos causados por la crisis económica, una circunstancia que se hace visible, por ejemplo, en la marcha del empleo en el sector (5,2% vs 5,8%, 1º trim.).

La brecha territorial se acorta: Menorca sube e Ibiza y Formentera bajan

En el apartado de desagregación territorial, el informe destaca que el diferencial que separa el ritmo de crecimiento de los diferentes territorios insulares se ha reducido en el segundo trimestre, toda vez que Menorca ha acelerado el ritmo de avance hasta el 1,1% (vs 0,9, 1º trim.), mientras que Eivissa y Formentera han cedido dos décimas hasta el 2,1% (vs 2,3%, 1º trim.). En términos particulares, el mayor crecimiento de la economía menorquina se explica por el impulso que el aumento de la llegada de turistas a la isla (2,9%) ha conferido a las actividades de servicios más estrechamente ligadas a la actividad turística. Por el contrario, Eivissa y Formentera es el único territorio insular en el que la afluencia turística no se ha incrementado durante el segundo trimestre en términos interanuales (-0,4%), lo que ha repercutido, a su vez, sobre la evolución de las pernoctaciones hoteleras (-1,6%).

Se acentúan los riesgos a la baja para el crecimiento económico

El informe concluye con un apartado de perspectivas, en el que se apunta a una moderación del ritmo de crecimiento de la economía balear a lo largo de los próximos trimestres, en sintonía con el comportamiento de las principales economías avanzadas y, en particular, de la española. Con todo, estas perspectivas están altamente condicionadas por un escenario en que se han incrementado los factores que podrían sesgar a la baja el crecimiento económico, entre los que destacan la tensiones geopolíticas que afectan al precio del petróleo, la incertidumbre en torno a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, los efectos de las nuevas medidas de política monetaria y el débil crecimiento de algunas de las principales economías del entorno.