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CAEB valora “positivamente” el dato del IPC al cierre de 2017 porque “equivale a una subida del poder adquisitivo”

El IPC de diciembre, que referencia la revisión de precios y salarios, se queda en el 1,3%

La subida del poder adquisitivo favorece el consumo privado y, con ello, la producción de las empresas

Palma, 12 de enero de 2018.- La presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), Carmen Planas, ha valorado “positivamente” el dato de cierre del año 2017 del Índice de Precios al Consumo (IPC) porque “equivale a una subida del poder adquisitivo” ya que cerró diciembre con una tasa anual del 1,3%, tres décimas por debajo de la del mismo mes del año anterior (1,6%), según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La importancia del IPC de diciembre radica en que es el indicador clave para calcular las subidas de salarios y otras rentas como por ejemplo los alquileres. En este sentido, el IPC de diciembre se utiliza en los diferentes convenios laborales como base sobre la que llevar a cabo el incremento de sueldos a principio de año, la revisión de los precios de alquiler o para calcular la actualización de las pensiones de alimentos. Así mismo se considera también una referencia para las subidas de las pensiones.

Si bien en la última estadística los salarios sujetos a convenio aumentaron en 2017 una media del 1,28% (vs 1,43%, España), el coste salarial medio mensual, 1.709,47€ euros, subió durante los primeros nueve meses del año un 2,6% (vs 0 %, España). Esta circunstancia, combinada con la subida del IPC, “equivale a una subida de poder adquisitivo”, ha explicado Carmen Planas. “Y, en Balears, dada la importancia del consumo en el mantenimiento de la senda de crecimiento, es positivo porque las empresas siguen produciendo ante la posibilidad de vender más”, ha añadido.

Se da la circunstancia de que la senda de moderación del IPC se ha producido después de que en el primer trimestre del pasado año se elevará hasta el 2,7% como consecuencia del efecto base derivado del descenso del petróleo un año antes.

El IPC comenzó el año pasado en niveles interanuales elevados, al alcanzar el 2,7% en los tres primeros meses. Esta senda se rompió en mayo, cuando el IPC se situó en el 2,2% y se empezó a moderar hasta alcanzar el 1,3% de diciembre. Con todo, la media anual (2,1%) supera con creces la media del año 2016 (-0,1%). Desde esta perspectiva, las partidas más estrechamente vinculadas a la energía se han situado como las más inflacionistas de la cesta de consumo en 2017, como es el caso de los transportes (4,1%) o la vivienda y sus suministros (4%). Este hecho ha contribuido a que el aumento de los precios percibido por los consumidores, aproximado a través del indicador de precios de bienes de compra frecuente, haya resultado ligeramente superior al del IPC general (2,5%).

Si se contabiliza la evolución de los precios sin los elementos más volátiles como la energía o los alimentos no elaborados (inflación subyacente), la tasa anual se sitúa en el 1,4%, claramente por encima de la correspondiente al ejercicio anterior (0,9%). Esto indica que la economía se encuentra fuerte, transitando por una fase de expansión. En todo caso, la CAEB no ve todavía peligro porque la inflación (aumento sostenido y generalizado de los precios) se mantiene en niveles consistentes con el objetivo de estabilidad de precios. De hecho, a pesar del fuerte repunte de la actividad, la inflación se mantendrá en 2018 por debajo aunque cercana al objetivo del banco central (2%).

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