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Los controles más numerosos se aplicarán en la restauración y el comercio. La caída de la actividad en la construcción está provocando un "éxodo" de trabajadores irregulares hacia otros sectores, como la restauración, el comercio o la industria. Este hecho ha dado lugar a que este año haya habido un cambio de prioridades a la hora de planificar las inspecciones que se van a realizar en esta materia. Los sectores sobre los que se va a centrar un mayor número de actuaciones van a ser la restauración y el comercio, al tiempo que también se va a reforzar la vigilancia sobre la industria, según los datos facilitados por el director de la Inspección de Trabajo en las islas, Pablo Páramo. Según el plan ya aprobado para combatir la "economía irregular", el sector de la hostelería seguirá siendo el principal objetivo de los controles, pero se admite que en este apartado va a tener más relevancia la vigilancia sobre la restauración que sobre la hotelería. Es decir, se sabe que la tasa más alta de mano de obra irregular se encuentra principalmente en los restaurantes, bares, discotecas o chiringuitos de temporada, por encima de la planta hotelera. En este caso, se han previsto 1.601 visitas a empresas por parte del personal de la inspección, lo que supone un ligero repunte respecto a 2009. Pero la principal novedad radica en el segundo puesto. Si tradicionalmente lo ha venido ocupando la construcción, este año se han cambiado las tornas y van a ser los comercios los que sean objeto de una mayor vigilancia, con 515 visitas programadas a establecimientos de este sector. Esta última cifra era la asignada el pasado año a las empresas constructoras, pero en 2010 se han fijado para éstas 343 controles. Pablo Páramo apunta que este cambio en las prioridades se explica por el fuerte recorte en la actividad inmobiliaria, lo que hace que la cifra de contrataciones se haya rebajado sustancialmente, lo que a su vez ha generado un éxodo de trabajadores irregulares hacia otras ramas de la economía isleña. Al respecto, se recuerda que ahora ha adquirido un importante peso la obra pública, que presenta un menor nivel de incumplimientos, lo que hace que la mayor bolsa de economía sumergida en este sector se centre en las denominadas "chapuzas", es decir, en las pequeñas obras y reparaciones que en la mayoría de los casos se realizan en el interior de los domicilios particulares, a los que los inspectores de trabajo no pueden acceder. En la industria se han previsto 229 visitas, aunque ya se anuncia que esa cifra se va a elevar, al haber comprobado que en ella se refugia parte del empleo sumergido. Fuente: Diario de Mallorca
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