Por. F. Javier Llaneza Alvarez
Presidente de la Asociación Española de Ergonomía (AEE)
La Ergonomía cumple 50 años de su nacimiento y tiene hace 10 años un reconocimiento como disciplina preventiva en el Real Decreto 39/1997, pero aún es desconocida y eso engendra errores y falseamientos condicionantes que la asocian con el sector servicios, con la calidad de las condiciones de trabajo o con el confort, siendo todas ellas medias mentiras que intentan limitar su acción y corregir su tendencia natural a integrarse dentro de la gestión de las empresas; para ser así entendida y desarrollada requiere como cualquier materia especializada ser comprendida de forma global.
Partiendo de la necesaria formación y conocimiento de los gestores y consiguientemente con buena praxis, el ergónomo debe ser el project manager que integre los análisis de la actividad de trabajadores y usuarios de forma anticipada en los proyectos para construir entornos, espacios y lugares de adaptados.
La Ergonomía y la Psicosociología Aplicada como especialidad preventiva resulta fundamental para mejorar la gestión de las empresas y reducir la siniestralidad laboral, algo incorregible si no profundizamos en las causas de los accidentes y seguimos ignorando la seguridad de los sistemas y la integración del factor humano.
Los accidentes de trabajo en nuestro país no han tenido una evolución acorde con las expectativas puestas en la normativa sobre prevención de riesgos laborales. Por muchas razones que se han dado intentando explicar las causas de tal incremento (precariedad laboral, abuso de la subcontratación, aumento de la actividad económica, etc.), y aún cuando no existan soluciones mágicas, desde la perspectiva ergonómica o de la ingeniería del factor humano, sabemos que no habrá freno hasta que la prevención no sea realmente integral e integrada o al cambio, se siga sin tener en cuenta el modelo preventivo que determina la Ley 31/1995.
Se debe comprender y facilitar la practica de la Ergonomía y la Psicosociología Aplicada o continuaremos por lo tanto lamentando los accidentes y los empresarios deberán seguir asumiendo el sobrecoste de la ineficacia preventiva. Analizar y reconstruir los accidentes de trabajo, implica buscar e identificar los factores organizativos que contribuyen al desencadenamiento del error humano, por ejemplo: la presión del tiempo, procedimientos de trabajo irreales, equipos inadecuados, falta de entrenamiento, mal mantenimiento, etc. Aquellos factores capitales de la prevención y que siguen siendo inabordables o eternamente desviados a la categoría de factores psicosociales y consiguientemente asignados a la generación de las psicopatologías laborales, tratables en el ámbito empírico especulativo como en el clínico, desestimadas mayormente en el ámbito jurídico pero capaces de estar virtualmente de moda. Si los factores de riesgo organizativos son excluidos de la acción preventiva en base a esa relación, han de recuperarse para mostrar su importancia en la génesis de los accidentes de trabajo. Los factores de riesgo organizacionales constituyen los factores latentes que siempre están presentes, encadenados con otros en la génesis de los accidentes y relegados, y que no debe ser solo un punto de vista teórico, sino modo practico y real de prevenir los accidentes laborales, y no solo de trafico o los de los sistemas complejos (aviación, centrales nucleares, etc.)
En una evolución que parece necesaria en la gestión preventiva de los riesgos laborales, el enfoque ergonómico resulta cada vez más necesario para comprender las situaciones de trabajo y los comportamientos laborales. No hay una buena prevención si la etapa inicial de identificar y evaluar el riesgo, no analiza la actividad de trabajo.
Con el déficit ergonómico señalado, el ergónomo actúa como perito para reconstruir el accidente, analizando el papel jugado por el factor humano y los incumplimientos o malas realizaciones de las obligaciones contenidas en la normativa. A partir de las pruebas documentales como el acta de infracción de la inspección de trabajo, el testimonio del trabajador accidentado y de los testigos, se podrá mostrar como la sobreexcesiva argumentación jurídica de los accidentes y enfermedades es atenuada por los argumentos técnicos del perito judicial, del ergónomo forense..
El análisis de los incumplimientos en materia de prevención de riesgos y el reconocimiento de la multicausalidad del accidente debe llevar a mostrar la importancia de todas las causas y no solo las inmediatas que suelen figurar en el análisis del accidente. La falta de adecuación del puesto o de las condiciones de trabajo si que constituyen sin duda un factor causal.




